Hannah escuchó a Malia y a Lydia discutir pero no les tomó importancia. Debía de haber una manera de salvar a Stiles sin tener que sacrificar a Scott.

—Esto no es hipnosis realmente, Hannah —siseó Malia—. Hay que desconectarlo.

—No. Hay que llevarlo poco a poco. Hay que guiarlo —dijo Hannah, más segura de lo que realmente se sentía. Volteó a ver a Lydia, desesperada—. Tiene sentido, ¿no?

Lydia asintió, procesando las palabras de Hannah.

—Tiene sentido —admitió—. Debemos de ayudar a Scott a imaginar algo. Scott, escúchame. Imagina que estás en la preparatoria. Visualízate a ti mismo en la preparatoria, en el corredor donde están los casilleros. Solo imagínate parado ahí. Ahí es donde están tus recuerdos. Están en los casilleros. Están guardados dentro de cada uno. Cada recuerdo de Stiles en un casillero aparte. Scott, estás ahí. En la preparatoria. Estás parado ahí ahora.

Pareció funcionar. Scott dejó caer sus manos a sus costados, y con la mirada perdida enfocada al frente, comenzó a recordar. Los minutos pasaron, y la capsula comenzó a congelarse más de lo que debía. Era extremadamente peligroso.

—Está demasiado frío —murmuró Lydia, preocupada—. Él está demasiado frío.

—¿Y si no basta recordarlo? —preguntó Malia, ignorando a Lydia.

—Malia, no tenemos tiempo para tu negatividad —gruñó Hannah, con una mano puesta en la palanca para apagar la máquina en cualquier momento. Malia la miró mal.

—Escúchame. Las dos escúchenme. ¿Y si es una conexión que debe hacer gracias a un recuerdo?

—¿Como una conexión emocional? —preguntó Lydia.

—Tal vez por eso Stilinski lo hizo.

—Él no solo estaba recordando a alguien. Estaba recordando a su hijo.

Hannah abrió los ojos de par en par al entender lo que Malia decía, e inmediatamente, sin perder tiempo, le habló a Scott.


—Scotty, ¿puedes escucharme? Quiero que recuerdes... Quiero que recuerdes hace un par de años, cuando yo llegué. ¿Recuerdas que fuimos a un evento de lacrosse al que nunca llegamos y en la noche tuvimos que quedarnos en un motel? Horrible, por cierto, y no me refiero solamente por todos los suicidios. Estaba en terribles condiciones, su gerencia realmente debería hacer unos cambios drásticos. Ese no es el punto, estoy nerviosa porque no quiero que mueras y estoy empezando a balbucear. Lo que quiero es que recuerdes algo, algo que sucedió cuando estuvimos ahí...


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Scott estaba desaparecido, nadie podía encontrarlo. Hannah intentó olfatearlo y rastrearlo, pero era imposible. La esencia de Scott estaba sobre todo el lugar. Suspiró frustrada, si tan solo le contara a Scott sobre ser su Beta, obtendría beneficios como poder localizarlo en cualquier punto del planeta prácticamente, pero aun así, no sabía cómo se sentiría él al respecto. En su comunidad, reclamarse como Beta y Alfa hubiera sido la cosa más normal del mundo. Pero en el mundo de Beacon Hills era más que raro y eso ya era decir bastante.

Al final, se reencontraron con Lydia y Stiles, quienes ya habían ayudado a entrar en sí a Isaac y a Boyd.

—No pudimos encontrar a Scott les dijo Allison.

—Está sucediéndole a él también, ¿no? preguntó Stiles.

—Seguramente. ¿No había otra baliza en el autobús?

Missing /teen wolf |running #6|¡Lee esta historia GRATIS!