➵ 1. Bosque de los Susurros.

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Ya no sabía con exactitud qué hora era, si eran las once, doce de la noche o cualquier hora de la madrugada. Llovía a cántaros provocando que la ropa que llevaba puesta se ajustara a mi cuerpo y mi cabello cayera un poco sobre mis ojos. Cada tanto lo corría, no quería tropezar. No, no quería.

Mi respiración agitada se escuchaba fuertemente, de seguro corrí varios kilómetros, también sin darme cuenta. Mis pisadas hacían que las hojas caídas y secas de los árboles que tenía a mi alrededor sonaran, como huesos, resonaban y eso hacía que mi nerviosismo aumentara. Lo sentía, sentía su presencia, se estaba acercando.

No mires atrás, hagas lo que hagas, no lo mires.

Él estara ahí; te matará, estoy seguro.

No es quien tú crees que es.

Mi subconsciente decía una cosa, pero mi cuerpo hacía otra. No era curiosidad... no sé qué era especificamente. ¿Por qué decidí voltearme? Será por el hecho de que no creía que él realmente me estaba persiguiendo; persiguiendo para matarme.

Caí. Una gran raíz que provenía del árbol a mi derecha impidió que siguiera corriendo. No pude evitarla ya que desvié la vista hacia atrás por unos segundos. Desesperado, intenté levantarme pero mis zapatos eran los peores que podía tener para ese momento tan crucial. Se llenaron de tierra húmeda, barro. Me los quité como pude pero antes de poder volver a levantarme sentí un gran filo en el medio de mi espalda. Me recorría lentamente causando unos grandes escalofríos, una tortura.

— ¿T-Todoroki?

No quería voltear, mi cuerpo entero, mi voz, todo en mi temblaba. Mis ojos no podían dejar de despedir lágrimas, ¿Por qué? Simplemente... ¿Por qué?

— Ah, Midoriya. Estas temblando, ¿Tienes frío? ¿Necesitas mi abrigo?

Abrí mis ojos con sorpresa, en ese momento sentí cómo su tenue voz había vuelto, cómo el Todoroki que yo conocía estaba detrás mío, queriendo ayudar con la mejor intención del universo. Creo que ese fue mi problema, el necesitarlo tanto de vuelta conmigo, siendo una pareja normal, viviendo felices.

Inconscientemente me di vuelta y ahí estaba. Ese "no se qué" que ocupaba el cuerpo de Todoroki. Sus ojos rojos, con una sed de sangre inimaginable, su sonrisa maligna, el cabello alborotado pero humedo por la lluvia... era una pesadilla.

— No tienes porqué seguir huyendo, Midoriya. Yo cuidaré de ti...

Pero... ¿Cómo llegamos a este punto? ¿Qué sucedió para que mi muerte esté tan próxima?

31 de octubre, 11:30 AM

— ¿Por qué de repente quieres ir a la cabaña de tu padre?

— Me sentía algo mal en la ciudad, ahora que somos héroes es un estrés bastante grande en algunos sentidos. Necesitaba descansar un poco, contigo.

Sonreí. Todoroki y yo éramos pareja desde hacía unos tres años. Recuerdo que cuando estudiabamos en Yuuei eramos muy buenos amigos; el Festival Deportivo nos acercó un poco más. En nuestro último año ya habíamos intimado un par de veces, aunque no estaban claras nuestras intenciones finales; pero ese 31 de octubre el quiso oficializar nuestro noviazgo. Me sorprendí ya que no creí que quería algo serio puesto que nos encaminábamos a un nuevo modo de vida; de héroes. Era algo desconocido para nosotros, no sabíamos si tendríamos tiempo siquiera para nuestra vida personal, pero dejamos todo de lado y decidimos estar juntos. Y ahí estábamos.

El día anterior él me pidió si por favor podíamos ir a la cabaña de su padre, la cual queda en el Bosque de los Susurros. Es bastante visitado diariamente debido a su nombre y las leyendas del mismo, aunque por obvias razones son todas completamente falsas.

‧₊˚ nightmare before halloween. - tddk. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora