¡Green!

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    Me levante el sábado temprano, debía ir a trabajar, me puse el atuendo ridículo y me fui, estaba algo decepcionada por que Ethan no fue esa noche a mi habitación pero no era lo más importante.

    Al llegar una chica me dio las reglas, la manera correcta de como atender y las frases tontas que debía decir, una vez que sabia como hacerlo comencé, atendimos a muchas personas, la mayoría profesores y personas que tenían absceso desde afuera, mientras atendía y no me fijaba ni a quien atendía solo lo hacia como si estuviese en automático, hasta que me dirigí a un chico al que no le vi ni el rostro al acercarme a su mesa.

---- Sofía ¿Eres mesera?

    Me espante al oír la voz de Ethan, lo mire muy sorprendida y no se me ocurrió mas nada que salir corriendo de ahí.   Estaba dentro de la cocina recuperando el aliento en cuento me asome por las ventanillas Ethan se estaba levantando de la mesa, yo sabia que debía correr tras él, me arme de valor y llegue desde atrás tocándole el hombro derecho.

---- No te dije por que me daba vergüenza.

    El volteo para verme y su expresión me daba miedo, se notaba enojado.

---- Creí que confiabas en mi, pensé que de verdad teníamos una especie de conexión, pero veo que no era tan fuerte ya que decides llevar tu vida en secreto.

    EL se marcho sin siquiera dejarme explicarle, estaba siendo muy injusto.   Sentí como si me apretaran el pecho, y tenia ese nudo en la garganta cuando aguantas las lágrimas, una de las chicas con las que trabajo me grito dese lejos.

---- ¡SOFIA ATIENDE A ESA MESA!

    Volví en si y seguí trabajando con el corazón roto.   Al terminar me despedí y me fui a mi habitación, ahora era compartida por lo que llorar muy alto no era una opción, necesitaba estar sola así que me escape esa noche a mi antigua habitación, aun no había sido estregada a nadie y yo tenia una copia de la cerradura, así que entre y me acosté sobre el colchón sin mantas a llorar, en ese momento necesitaba a mi amigo imaginario, al chico sobre el que trataban todas las paginas de mi diario.

---- ¡¿DÓNDE ESTAS CUANDO TE NECESITO GREEN?! ----. Grite mientras lloraba desconsoladamente.

    Me quede dormida en ese lugar.

    Al abrir los ojos había un chico rubio y de ojos verdes viéndome a los ojos con una sonrisa de idiota en el rostro.

---- ¡HAAAAA ! ----. Grite cayéndome de la cama. 

---- Sofía si que has crecido.

---- ¿Quien rayos eres tu?

---- Green, no me recuerdas.

    Todo eso era imposible, el no podía ser real.

---- No tu no existe, esto no esta pasando, solo me volví loca, si eso debe ser.

---- Si no querías que apareciera solo no debiste llamarme.

    Lo mire con una mirada de furia, él solo sonrió.   

---- Jamas pensé que realmente fueses a aparecer.

---- Pues si aquí estoy y necesito ropa.

    Por la impresión no me había dado cuenta de que estaba desnudo solo lo cubría una de las cortinas de la habitación.

---- A claro, si, creo que tengo tu ropa vieja en mi habitación, espera aquí y la buscare.

    Al salí de la habitación corrí a buscar algo de ropa, aunque tenia la esperanza de que al volver el ya no estuviese ahí.

    Al regresar él aun estaba ahí, resople y le lance la ropa, el la miro un tanto dudoso.

---- Sofía por si no te diste cuenta tu no has sido la única que creció. 

---- Si lo se, lo único que podemos salvar de tu ropa vieja es la corbata, toma esta ropa, mamá la envió por equivocación y no la quise tirar ----. Le entregue una caja llena de ropa mixta, algo de ahí le podía servir. 

    El sonrió mientras dejaba caer la cortina, mis ojos se abrieron y luego puse mis manos sobre mi rostro y me volteé.

---- eres un idiota ¿Por qué hiciste eso?

---- ¿Qué? antes solíamos bañarnos juntos ¿Ya no te acuerdas?

---- Antes eramos niños, ahora es diferentes.

---- Tu luces muy igual, creo que a diferencia de ti a mi si me crecieron muchas cosas.

    Voltee enojada.

---- ¿Qué sucede contigo? No eras así Green, no que yo recuerde.

---- No sucede nada, solo crecí, teniendo siempre en mi mente como me dejaste de necesitar, y ahora casi 12 años después me vuelves a necesitar y yo no tengo otra opción que aparecer y cumplir con tus ordenes.

    No sabia que él se sentía así por mi, realmente nunca me imagine que hubiese sido real, ahora esta aquí, en la universidad conmigo semi vestido y luciendo tan triste.  Me acerqué a él y lo abrace, después de todo si lo necesitaba.

---- Llore por meses cuando te fuiste, y me sentí muy culpable, incluso intente llamarte pero nunca volviste a aparecer.

    El me abrazo mas fuerte aun y me sentí por primera vez tan cómoda y tan completa.

---- Esta bien, te perdono después de todo somos los mejores amigos ¿No?

    Me separe para verlo a los ojos, tenia casi 12 años sin verlo y era como si nunca nos hubiésemos separado.

---- Claro, amigos para siempre.

    Luego una pregunta me estuvo rondando en la mente.

---- Green ¿Dónde estuviste todo este tiempo?

    El alzo la mirada y vio por la ventana, yo por instinto también mire hacia la misma dirección.

---- Ahí, en el cielo, era extraño pero siempre te observaba desde arriba.  Al dejar de necesitarme volví a mi forma original, volví a ser la estrella que era antes de convertirme en tu mejor amigo.

    A pesar de que Green decía cosas muy poco convincentes yo le creí hasta la ultima palabra, y ambos nos quedamos mirando el cielo.

Mi amigo imaginario.¡Lee esta historia GRATIS!