Que el mundo arda mientras te tengo entre mis brazos

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Feliz cumpleaños a una de las mejores amigas que existen. Adorada Zai, deseo desde el fondo de mi corazón que tengas un precioso día y que nuestra amistad perdure muchos años más. Te amo y te admiro por todo, eres mi valiente Zai. Tú y Karen son lo más importante en mi vida y agradezco haberlas conocido. Espero que te guste este pequeño one shot, lo hice con todo mi amor; disfrútalo.💜

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Kim Taehyung era un lindo y deseado omega, integrante de un grupo idol llamado Bangtan Sonyeondan. A sus veinticuatro años tenía una larga cola de pretendientes, los cuales eran completamente ignorados por el dulce chico. Taehyung no aparentaba su edad, su rostro suave y tierno le daba un toque más joven al igual que su actitud; aunque algunas veces podía ser de lo más serio.

Taehyung tenía un secreto, uno que nunca le había contado a nadie y mucho menos a Jimin, su mejor amigo. El dulce omega estaba completamente enamorado de Jimin básicamente desde que lo conoció, desafortunadamente su mejor amigo también era un omega.

El menor de los dos sufría cada día más sin poder besar a su hyung tanto como deseaba, sin poder cubrir su lindo cuerpo de besos, sin poder tomar su mano y presumirle al mundo que se pertenecían el uno al otro.

Taehyung soñaba con ser un alfa, el mejor que su Jiminnie pudiera desear. Algunas veces por las noches, le suplicaba a la luna, sollozando, por dejar de ser un omega; él quería ser un alfa digno de aquel precioso omega de mejillas abultadas, él deseaba formar una familia con Jimin. Taehyung rogaba a la luna por mostrarle que Jimin y él eran destinados a pesar de las circunstancias.

Finalmente llegó el momento en que Taehyung prefirió callar sus sentimientos, tal vez lo mejor era aceptar que Jimin jamás sería suyo. Debía enfocarse en su carrera y olvidar su amor por Jimin.

Sonaba fácil y por las primeras semanas lo fue. Sin embargo, su lobo se resistió a seguir cooperando; se negaba a dejar a su amor de años... ¿Cómo le hacía entender a su lobo que nunca podría enlazarse con Jimin? Era imposible, estaba en contra de la naturaleza; además, algún día Jimin encontraría a su pareja destinada... Y Taehyung rogaba por encontrar la suya para sanar su corazón roto.

Las semanas siguieron transcurriendo y el ánimo de Taehyung continuaba bajando; ya no quería comer, dormir, jugar o bailar, su rendimiento en los ensayos no era el mismo y todos lo notaron. Pero las cosas no se detenían ahí, sus ojos habían perdido aquel brillo que los caracterizaba, su piel había perdido color y su aroma se había vuelto más débil... y el único que parecía notarlo era Jimin.

El mayor de la maknae line estaba más que preocupado por su mejor amigo, su corazón se estrujaba al ver la tristeza en los ojos de Taehyung e incluso podía sentir su dolor; estaba molesto consigo mismo por no saber qué hacer para que su chico favorito sonriera e iluminara sus días como antes. Quizá era su momento de ser la luz en la vida de Taehyung.

Una mañana, Jimin fue el primero en levantarse y decidió ir a ver a su dulce Taehyung. Al llegar a la habitación del menor, lo que vio le rompió el corazón en mil pedazos: Taehyung estaba hecho un ovillo sobre su cama mientras silenciosas lágrimas salían de sus preciosos ojos. Justo cuando estaba por entrar, escuchó unas palabras que terminaron de romper su corazón.

—¿Cuánto más podré soportar? —dijo Taehyung para sí mismo— ¿Hasta cuándo dejaré sufrir? Sé que soy un egoísta por pedir que Jimin sea sólo mío, por no pensar en lo que él quiere; pero ya no quiero sentir más dolor, ya no quiero que mi lobo sufra por no poder tener a su omega... ¿Por qué tuvimos que enamorarnos de lo imposible? ¿Por qué no pude fijarme en un alfa?

El corazón de Jimin se estrujó y su omega interior se encogió, él siempre quería proteger a Taehyung de cualquier sufrimiento y, sin embargo, ahora sabía que precisamente él era la causa del dolor de aquel bonito omega. Jimin quiso llorar de frustración, de impotencia, de amor.

Jimin también ocultaba un secreto. Jimin también estaba enamorado de lo imposible, de lo incorrecto, de lo antinatural, de Taehyung.

Jimin no lo pensó más e ingresó a la habitación en silencio. Con cuidado, subió a la cama del menor y besó su mejilla.

—No tienes que sufrir más, Taehyung; mi omega y yo te queremos sólo a ti. Tú y tu lobo son todo lo que necesitamos para ser felices.

Taehyung se tensó al escuchar la voz de su amado. Taehyung no podía creer lo que Jimin había dicho; su corazón latió con fuerza y su lobo revoloteó feliz en su interior, sin poder evitarlo soltó feromonas que denotaban su alegría.

—Jimin hyung, ¿tú de verdad me amas? —preguntó, girándose a verlo.

Jimin sonrió y secó las lágrimas de Taehyung. Besó sus mejillas, sus párpados, su frente, su nariz, su barbilla y sus labios.

—Te aseguro que sí, Taehyungie; mi lobo y yo te amamos. No me gusta verte triste, amo tus bellas sonrisas y tus brillantes ojos; ¿qué puedo hacer para que seas feliz, Tae?

—Por favor, hyung, sólo dame un abrazo —susurró Taehyung.

Jimin envolvió sus brazos alrededor del menor y lo apretó contra su cuerpo. Taehyung enterró su rostro en el cuello de Jimin, aspirando el dulce aroma a vainilla que su amado poseía. Jimin suspiró y finalmente externó sus pensamientos:

—Yo sé que una relación entre dos omegas no es correcta, sé que habrán malos momentos y muchos obstáculos; pero si te tengo a mi lado, Taehyung, nada de eso importará; tú y yo juntos seremos más fuertes que cualquier problema. Durante mucho tiempo tuve miedo de no ser correspondido, de ser juzgado y de ser apartado por lo que siento; sin embargo, ahora no estoy asustado, lo único que sé es que no quiero verte sufrir nunca más. No tienes que soportar nada más, Taehyungie, porque ya estoy aquí contigo y no me iré.

Taehyung despegó su rostro del cuello de Jimin y lo miró a los ojos.

—Pero llegará el día en que conozcas a tu pareja destinada y me abandonarás, no sé si podría soportar el dolor de perderte.

Jimin negó con cabeza.

—Estoy bastante seguro de que ya le conozco, Taehyung.

El labio de Taehyung tembló.

—¿Entonces por qué estás aquí conmigo?

Jimin sonrió y besó la frente del menor.

—Porque sé que eres tú, Kim Taehyung. De lo contrario, mi lobo no estaría tan feliz de estar junto a ti en este instante.

Los ojos de Taehyung se cristalizaron.

—Eso es imposible, Jiminnie; tú y yo somos omegas, y jamás podría haber una pareja destinada de omegas.

Jimin colocó su índice en los labios del menor.

—A veces a la luna le gusta jugar un poco, quizá nosotros dos fuimos uno más de sus extraños enlaces; me gusta pensar así. Quiero estar junto a ti tanto como la vida me lo permita, quiero besar y marcar cada parte de ti para que todo el mundo sepa que te amo sólo a ti, quiero tenerte entre mis brazos mientras el caos se desata y el mundo arde, quiero... quiero que seas mi omega y quiero ser el tuyo.

Las lágrimas resbalaron por las mejillas de Taehyung y sus ojos brillaron como hacía mucho no brillaban. Su lobo estaba feliz, pues se sentía amado y protegido, estaba seguro de que ese omega era suyo y sólo suyo.

Bésalo, tonto. Ese omega es nuestro, su lobo y yo somos uno... Lo sé. Jimin es nuestra pareja, puedo sentirlo ahora.

Taehyung se lanzó a los brazos de Jimin y juntó sus labios en un dulce beso. Confiaría en las palabras del mayor y en el ritmo de sus corazones, haría caso a su lobo y haría lo posible por que su relación saliera adelante. Quizá Jimin tenía razón y ellos dos eran una más de las poco comunes parejas del mismo género.

Ahora sólo podía pensar que no le importaría que el mundo ardiera, se jodiera y pereciera ante el caos; siempre y cuando él estuviera entre los brazos de Jimin.

Sólo dame un abrazo [Vmin]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora