-13

1.3K 66 11

One-Shot

La lluvia caia en cantidades abundantes, salía de la clínica veterinaria a toda prisa después de un ajetreado día de trabajo, me había tocado de paciente un lindo perrito que encontraron muy herido en la calle, me costo demasiado que me cogiera confianza y curarle los rasguños tan profundos que tenia por todo su cuerpo. Realmente no entiendo como la gente puede ser tan horrible con los animales.

Corrí lo mas rapido que podía, fijándome si pasaba algún taxi por las calles de Busan, que ya a altas horas de la noche estaban desoladas. Pero un pequeño quejido llamo mi atención, pare en seco e intente localizar por donde había venido el sonido, pero los golpes que daba la lluvia al chocar con el suelo me complicaba la audición.

El chillido tan agudo se volvió a escuchar, dejándome esta vez en claro de donde provenía. Justo a mi derecha había un pequeño callejón sin salida. Me adentre revisando por todos los lados si se encontraba alguien o algo, vi un pequeño animalito correr intentando huir de mi mientras se quejaba, reproduciendo el chillido que escuchaba antes. 

Le persegui intentando hacer el menor ruido posible para no asustarle, pero siguió corriendo hasta que se choco con una pared, solté un sonido de asombro y dolor por el fuerte golpe que se había dado en su cabecita. Me acerque rápidamente al animalito y lo agarre de inmediato con cuidado.

Era un pequeño conejito de color blanco con pequeñas manchas grises por su cabeza y orejas,  al fijarme en la forma tan peculiar de sus orejas me di cuenta de que era un balier holandés.(Imagen en multimedia)

(...)

Cerre la puerta con el pie mientras agarraba al conejito, que para que no pasara frío en el largo camino lo metí en el cuello de mi abrigo con su cabecita y sus orejas fuera, cubiertas por uno de los guantes que llevaba puestos.

Lo agarre con delicadeza y de la misma forma lo deje en el sillón, fui corriendo a mi habitación para cambiarme la ropa mojada. Una vez cómoda agarre mis objetos del trabajo y una pequeña manta.

Baje a la planta de abajo a la velocidad de la luz y me senté al lado de la bolita peluda, me coloque la manta en mis piernas y con uno guantes médicos agarre al conejito y lo acomode en la manta de forma que quedara con la barriguita para arriba, verifique que era macho y con cuidado fui tocando su cuerpecito para sentir si tenia alguna herida, pero gracias a dios solo tenia unos pequeños rasguños y un bulto casi inexistente el la cabecita, en consecuencia del golpe que se dio.

Desinfecte y cure sus heridas, lo deje en mi pecho y me recosté en el sofá mientras lo acariciaba. Cerré los ojos y me quede acariciando su pelaje hasta que me dormí.

(...)

Me desperte al sentir como algo se movía encima mía, abrí los ojos lentamente y todo rastro de sueño se esfumo.

-¡¿Pero qué mierda?!- grite horrorizada al encontrarme con un joven encima mía, para buena o mala suerte estaba desnudo.

-¡¿Pero qué mierda?!- grite horrorizada al encontrarme con un joven encima mía, para buena o mala suerte estaba desnudo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
°ʲᵘᶰᵍᵏᵒᵒᵏ ʳᵉᵃᶜᵗᶤᵒᶰˢ°¡Lee esta historia GRATIS!