"Y dime ¿quién eres?."

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Louis Tomlinson es el mejor niñero que se encuentra en la ciudad de Londres, todos lo ven como el mejor cuidador de niños, sin embargo, ama ver peliculas de terror cuando trabaja. Y todos sabemos que los niños les temen a estas peliculas donde hay sangre, muerte, fantasmas y suspenso. Pero eso no parece importarle a Louis Tomlinson.

La familia Styles tiene un asunto muy importante al que asistir por lo cual deciden contratar a Louis que cuide de su pequeña Gemma. El joven solo asienta y entra al gran hogar. Comienza a impeccionarlo, nunca antes le habia llamado la atención otro lugar, pero este tenia algo especial y no encontraba una respuesta. Podia ver cuadros no tan antiguos con fotos familiares en la pared, una angosta escalera donde los lleva a las habitaciones de arriba y un largo sillón donde se encontraba la pequeña Gemma.

—Ven Gemma, saluda a Louis -dijo Anne desanimada.

—Hola pequeña! -no contestó y a Louis le llamó la atención. Todos los niños que cuida siempre son simpáticos y eso le gusta, le encanta divertirse.

—Es un poco timida, luego entrará en confianza. En la sala tienes mi numero celular por si necesitas algo. -mencionó retirándose del hogar.

Louis se acercó a Gemma que se encontraba viendo la televisión y se sentó a su lado. —Bien pequeña, ¿qué te gustaria hacer? -preguntó con mucho ánimo.

—Escuche que amas las películas de terror -dijo aún sin mirarlo a los ojos. —¿Podemos ver una?.

—¿No crees que son muy sangrientas para ti? -preguntó con curiosidad.

—Hace mucho que no veo una, ¡por favor! -exclamó tirándole del brazo.

Se dirigió a la cocina a preparar popcorn, ante esto la pequeña le regaló una sonrisa. Luego comenzó a buscar entre los dvd's una película, estuvo un largo tiempo buscando, no se decidia, Gemma aún era pequeña para este tipo de peliculas, pero no podia decirle que "no". Al fin encontró una llamada "La casa encantada". Buscó los popcorn que ya estaban listos, colocó la película en el dvd y se acomodó en el inmenso sillón junto a la pequeña.

La pelicula inició y poco a poco Gemma comenzó a cubrirse con una manta hasta los ojos, nada malo habia pasado aún, hasta que llegó una escena muy fuerte, comenzó a llorar y temblar. Louis no sabia que hacer al respecto. Siempre que ve peliculas con los niños ellos saben que nada de lo que sucede es real, solo es ficción, actores maquillados que luego siguen con su vida normal. Pero Gemma era distinta, una niña que a veces le dejaban ver o leer cosas de terror. 

—Llevame a mi cama -susurró la pequeña.

—Esta bien. -la cargó en sus brazos y se dirigió a las angostas escaleras de madera. Mientras mas subía, mas fotografías lograba ver. El casamiento de Anne y su esposo, el cumpleaños número 6 de Gemma, una navidad con muchisimos regalos, pero una le llamó la atención, era un niño pescando con un hombre a su lado. Louis se percató que habia dejado de subir los escalones, subió un poco más hasta llegar a la habitación, la recostó limpiando las lágrimas en su rostro y la cubrió sellando un pequeño beso en la frente.

El joven bajó las escaleras dirigiéndose al sillón para continuar la película pero algo lo detuvo. Sintió dos golpes, una sombra lo estaba esperando. Abrió la puerta y se encontró con un chico joven, quizás cuatro años menor que él. 

—Buenas noches, necesito ver a Anne -dijo frío.

—Anne no se encuentra en este momento.

—¿Puedo pasar y esperarla?.

Louis en verdad no sabia que hacer, dejarlo pasar era algo arriesgado. Anne le habia dicho que no dejase entrar a alguien que no conociera, pero nada malo iba a suceder. Supuso que no tardarian en llegar a casa, así que solo asintió y lo invitó a que entrara.

—Hace tiempo que no entraba aquí, nada ha cambiado.. -comentó mientras caminaba por la extensa sala —Y dime ¿quién eres?.

—Estoy cuidando a Gemma, soy niñero. -estiró su mano para saludarlo —Mi nombre es Louis -pero éste no contesto, siguió con su camino hasta llegar al sillón. Le pareció una falta de respeto pero lo aceptó.

—¿Puedo ver la pelicula contigo mientras espero? -se acercó a Louis y éste se erizó completamente.

—Claro, no hay problema.

Ambos se acomodaron en el sillón, se concentraron en la película, lo cual estaba muy interesante. Louis sintió una brisa en sus manos cuando se dirigió a la mano del joven quien sostenía el cubo de popcorn.

—Solo te voy a pedir un favor.

—¿Cuál?. -preguntó Louis sorprendido.

—No me toques por nada en el mundo.

—¿Podrias aunque sea decirme tu nombre?.

—Ya lo sabrás.

En verdad, lo ultimo que acababa de escuchar le dio mas terror que la película. Louis ya no podia con él, era misterioso y a la vez rebelde y irrespestuoso. No esperaba la hora en que Anne atraviese esta maldita puerta y así lograra liberarse de ese estúpido.

—¿Por qué me miras tanto?.

—¿Lo estaba haciendo? -dijo el niñero frunciendo el seño -Lo siento.

—Te ves muy lindo con tus mejillas rosas.

Y lo que acababa de pensar se esfumó. Sus pensamientos cambiaron de un momento a otro. Y la verdad que no tenia la menor idea de que estaba sucediendo, él tenia algo que le seducia. Tenia unas inmensas ganas de tocar sus labios rosados. Tocar su cabello que caía por su frente. Simplemente abrazarlo y no podia, "No me toques por nada en el mundo" retumbó en su mente volviéndolo loco cada vez más. Una mirada del joven hacía que Louis dejara sus pensamientos de lado. Nadie sabe cuanto tiempo estuvieron observándose, el volumen de la televisión comenzó a bajar, la película perdió completamente su importancia y solo existió aquel momento.

—Louis -dijo levantándose —Tengo que irme.

—No -estuvo a punto de tomar su brazo pero lo recordó —No te vayas todavia, me gusta estar contigo.

—Estaré contigo a donde sea que vayas.

Louis pidió que se quede, pero no lo logró. Lo acompañó hasta la puerta, el joven al cruzar la calle comenzó a desaparecer de a poco, pensó que era su imaginación y también podía ser debido a la niebla. Pocos minutos después llegó Anne y su esposo.

—¿Como ha estado la fiesta? -preguntó con curiosidad.

—No hemos hido a ninguna fiesta, Louis -hubo una breve pausa —Es el aniversario de la muerte de mi hijo, Harry -dijo con la voz quebrada —Murió hace dos años en el cruce de esta calle.

 "Hace tiempo que no entraba aquí, nada ha cambiado.."  "No me toques por nada en el mundo." "—¿Podrias aunque sea decirme tu nombre?. —Ya lo sabrás." "Estaré contigo a donde sea que vayas." Su voz estaba en su mente todo el camino hacia regreso a casa, dejo caerse sobre su cama, cerró sus ojos y se encontró con aquel chico llamado Harry que se hizo querer en tan poco tiempo.

—Quiero que estes aquí abajo -susurró Louis abriendo sus ojos y manteniendo su mirada en un punto fijo cuando a lo lejos logró escuchar una voz desvanecerse, esa voz que lo hacia feliz "Estaré contigo por siempre, viviendo en tu corazón." 

Mientras duermes | Larry Stylinson •Terminada•¡Lee esta historia GRATIS!