Trece

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Hoseok

Yoongi no paraba de hablar de EunBi, no es que me moleste escuchar a mi esposo hablar sino que me molesta escucharla hablar de EunBi. Esa mujer es un dolor de cabeza, siempre que viene se me insinúa. Una vez trató de besarme, no sé por qué Yoongi sigue siendo su amigo.

—¡Hoseok!—el grito de Yoongi y su golpe en mi frente hacen que deje de pensar—¿Por qué no me escuchas?—mi mano vuela a mi frente y miro a mi esposo con el celo fruncido.

—No tenías por qué hacer eso, es grosero e infantil.

—Tú señor seriedad—él bufa y camina hasta mí, se sienta en mi regazo y pasa sus brazos por mis hombros mientras sonríe—¿por qué odias tanto a EunBi, bebé?—hace un lindo puchero, el cual beso, mientras mis manos se dirigen a su cadera—ella es mi mejor amiga, amor. Me apoya en todo, con lo de los bebés...—lo interrumpo.

—Yoongi, si te hubiera apoyado no te hubiera dicho que no cuando le dijiste que si prestaba su vientre, el que sí es tu amigo es Jimin.

—¡Ella es modelo, amor, tiene que cuidarse!, y Jimin... bueno, solo lo hice porque me gustan sus ojos. Además si tú supieras lo que me hizo en la preparatoria—la vista de Yoongi se queda en mi boca pero él ya no dice nada.

—Él era tu mejor amigo, recuerdo que todo lo hacían juntos, ¿qué pasó?—ellos siempre eran muy pegados, parecía que tenían un imán entre ellos, donde estaba Yoongi aparecía Jimin y viceversa.

—Algún día te contaré, Hobi—él nunca me había dicho así y se escucha tan diferente... en Jimin se oye tan... no debo de pensar así.

El timbre hace que Yoongi suelte un grito y salga de mi regazo. Corre hacia afuera y escucho como baja las escaleras, después abre la puerta y empieza a gritar junto a... EunBi. Me levanto resignado y camino a la puerta, veo que tres cuerpos están viendo por las escaleras, las amigas de Jimin y él quien parece que se da cuenta de mi mirada porque voltea y me da una pequeña sonrisa tímida, lo he tratado mal y él no tiene la culpa de lo que mi mente piense, él solo nos está ayudando a mí y a Yoongi. Le devuelvo la sonrisa y caminó hacia ellos. Ahora los otros dos pares de ojos me miran. Hay una chica nueva, sus ojos son almendras pero no se parecen a los de Jimin.

—Hola, Hoseok—la voz de YuNa es cortante y me confunde un poco pues con la única que es así es con Yoongi.

—¿Este es el tal Hoseok?—la otra chica tiene una voz ronca, YuNa asiente y hace una mueca muy graciosa con sus labios—tienes un aura muy agradable Hoseok, no sé porque no te das cuenta—ella y YuNa caminan de regreso al cuarto y solo quedamos Jimin y yo.

—Bueno... ¿cómo va el bebé?—pregunto demasiado incómodo. Es estúpido que trate de evitar a Jimin pues el lleva a mi hijo en su vientre.

—Bien, aún no tengo vómitos ni mareos, aunque si he tenido antojos—y suelta una risita tímida

—¿Y por qué no me lo habías dicho?, mi sueño siempre fue cumplir los antojos de Yoongi cuando él estuviera embarazado—él baja la mirada y me doy cuenta de lo que dije—cuando los tengas dímelo ¿sí?, no quiero que mi bebé salga con cara de comida—camino hasta él y pongo mis manos en su vientre pero las quito de inmediato—¿puedo, Jimin?—él se sonroja y asiente.

Me pongo en mis rodillas y levanto un poco su playera, su estómago aún es plano.

—Hola, bebé. Soy papá—se siente tan irreal, es una sensación hermosa. Aunque mi hijo no me escuche, siento que lo hace—me alegra que no le des tantos problemas a Jimin, amor. Eso significa que serás un buen niño... o niña, y que dejaras dormir en la noche—Jimin suelta una risita y lo miro, sus ojos están aguados y me pierdo un momento en ellos, le sonrío y sigue hablando con mi hijo—si eres niño te enseñaré a jugar fútbol, te llevaré al parque y le ganaremos a todos los demás niños. Si eres nena serás mi mariposa, el princesa está muy usado—Jimin vuelve a soltar una risa y yo también—ya quiero que nazcas, no sabes cuánto deseo tenerte conmigo, contarte cuentos, malcriarte, llevarte a comer helado o al parque, a donde tú quieras, mi vida—no sé por qué pero por mi mente pasa una imagen mía y de Jimin con el bebé, niego con la cabeza y doy un pequeño beso arriba del ombligo, siento que Jimin detiene su respiración pero a los segundos vuelve a ser normal—te amo, bebé.

¿Me prestas tu vientre? | Hopemin Yoonseok ~ M-preg¡Lee esta historia GRATIS!