D o s.

213 32 18

La emoción del primer día de clases está presente en la mayoría de alumnos, estos se saludan animadamente después de no haberse visto en todo el verano, hablan con emoción respecto a las interesantes experiencias que vivieron en aquel corto tiempo, otros cuentan la trágica historia de su amor veraniego que debieron dejar atrás y luego, está Yoongi...quien camina con una cara de pocos amigos entre la multitud; empuja, fulmina con la mirada y de vez en cuando les dedica una que otra palabrota a cualquiera que se cruce en su camino. Odia los lunes, odia las clases, especialmente el día de ingreso. Por otro lado, se encuentra Yoonji, esta camina con la cabeza en alto, con una sonrisa ladina que causa que todos voleen a verla.

Los murmullos no tardan en invadir los pasillos a medida que los mellizos avanzan hacia su salón de clases, sin duda, han logrado captar la atención de todos en el lugar. Cosa que Yoongi odia, pero Yoonji ama.

—No puedo creer que esta vez nos haya tocado en la misma clase.—bufa Yoongi, adentrándose su respectivo salón de clases.

—A mí tampoco me encanta la idea.—rueda los ojos, siguiéndole el paso a su hermano.

El salón se encuentra casi vacío, solo cinco personas se encuentran allí, estas al notar la presencia de ambos, inmediatamente voltean a verlos con curiosidad, analizando las similares —casi idénticas—facciones de los hermanos. Yoongi los ignora, continuando con su camino hasta el pupitre más alejado de la pizarra mientras Yoonji les dedica una suave sonrisa, tomando asiento en la banca continua a la de su mellizo.

No han pasado ni diez segundos cuando dos figuras masculinas se posan frente a ellos.

—Ya que no los había visto en mi vida, diré que ustedes son los nuevos.—dice una voz profunda.

—No. Fíjate que estuvimos todo el tiempo aquí, pero éramos invisibles hasta el día de hoy. —le responde Yoongi en aquel tono sarcástico tan típico de él.

—No le hagas caso, es un imbécil.—explica de inmediato la pelinegra, dirigiendo su mirada hacia los dos chicos.

Son bastante apuestos, debe decirlo. Uno de ellos tiene la piel bronceada, bañada en un tono canela el cual lo hace ver muy sexy, sus cabellos son de un color chocolate con varios mechones verdes que caen sobre su frente, dándole un toque rebelde y divertido. El otro, tiene casi la misma tonalidad en su tez, sin embargo, es ligeramente más clara en comparación con la del muchacho a su lado; sus ojos son grandes y almendrados, estos resaltan gracias al color castaño claro de su cabello que también, está decorado con mechas de color pero estas son de pigmento rosa.

—Me di cuenta.—dice sin expresión alguna el de mechones rosa.

—Como sea. Soy Taehyung.—se presenta el chico de cabello oscuro. —Él es mi mejor amigo y "no-novio", Jungkook.—señala al muchacho a su lado.

—¡Tae!—le da un codazo en la costilla al nombrado, quien solo se encoge de hombros.—Lo último no es cierto, solo somos amigos.

—MEJORES amigos y con DERECHO.—recalca aquellas palabras, su amigo rápidamente se escandaliza y Yoonji no hace más que ver la escena, divertida.

—¡No mientas! N-Ni nos hemos...b-besado.

—Jungkookie, deja de negar que me deseas.

—¡No te deseo, idiota!

—Dios.—masculla Yoongi. —Vayan a follar en el cuarto de limpieza o donde sea, pero alejen su molesta presencia de mi vista.

—Un gusto, soy Min Yoonji y él es mi malhumorado mellizo, Yoongi.

El azabache solo bufa, rodando los ojos y subiéndole el volumen a su música para así no tener que escuchar la aburrida e innecesaria —según el—conversación entre aquellos ruidosos muchachos. Vuelve su mirada hasta la ventana, observando la copa de los arboles moverse ante la brisa otoñal, causando que las hojas secas caigan y pinten el suelo de una combinación de colores que van desde anaranjado hasta amarillo. Analizar el paisaje y vagar en su mente le resulta más entretenido que socializar, el tratar con la gente le parece algo totalmente superfluo y tedioso.

Yoongi vs. Yoonji┊ ym + yoonjiRead this story for FREE!