CAPÍTULO I

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Camila Cabello estaba arreglando unas gasas y un rollo de esparadrapo en un carrito en la enfermería cuando el repentino silencio de la muchedumbre del Ford Center la hizo estremecer de miedo.

Camila cerró los ojos, aguantando la respiración e intento no pensar mientras esperaba los aplausos de la gente le indicaran que el participante se había puesto de pie. Sin embargo, los minutos fueron pasando y aquello no ocurría.

Cuando oyó pasos acelerados en el pasillo de la enfermería comprendió que llevaban al participante en una camilla hacia allí.

Camila: "Por favor, que no sea nadie que conozca" –rezó.

Andruw: Tómele las constantes vitales - le indicó al entrar seguido de unos cuantos hombres que transportaban la camilla y que pusieron al herido en la mesa de observación. Camila tomo el equipo necesario con las manos temblorosas y se colocó junto aquel ser inconsciente. Al mirarla, sintió que el corazón comenzaba a latirle aceleradamente y se quedó pálida.

Camila: Lauren- susurró. Se le cayó le manguito para tomar la tensión arterial al suelo, pero ella no se dio ni cuenta.

Médico: ¿Conoces a esta mujer? - le preguntó uno de los médicos recogiendo el aparato
Por lo visto, los médicos que trabajaban en el rodeo no conocían a los participantes, pero Camila sí.

Tenia un nudo en la garganta tan espantoso que no pudo articular palabra, así se limitó a agarrar el manguito, cerrar los ojos y asentir. Se había criado con muchos de los vaqueros que tomaban parte del circuito profesional y hasta hacía tres años la mayor parte de ellos habían sido como sus hermanos.

Aquella que tenía ante sí, sin embargo, había sido siempre diferente. Conocía a Lauren Jauregui desde que tenía dieciséis año y ella diez. Era la mejor amiga de su hermano, el amor de su adolescencia y la mujer que le había roto el corazón.

Andruw: Camila, si no le vas a tomar la tensión arterial, hazte a un lado y deja que lo haga otra persona- le dijo impaciente.

El tono del médico la hizo salir de su trance y se apresuró a colocar el manguito alrededor del brazo de Lauren y a escuchar con su estetoscopio.

Andruw: Bien, vamos a quitarle la cazadora y a abrirle la camisa para que veamos qué es lo que tiene - le ordenó.

Camila tomó aire y bajó la cremallera de la cazadora de cuero negra que los vaqueros utilizaban como prenda protectora. A continuación y con manos temblorosas le desabrochó la camisa para que el médico pudiera echar un vistazo. Al ver el impresionante y musculoso torso de Lauren y su marcado abdomen, Camila sintió un escalofrío por la espalda y todos los recuerdos que llevaba tres años intentando olvidar se agolparon en su cabeza.

Sin pensar en lo que hacía, alargó la mano y la acarició. La última vez que la había visto sin camisa, que también había sido la última vez que la había visto, había sido la noche del entierro de su hermano. Destrozadas por la muerte de Cameron, se habían abrazado para consolarse y habían terminado...

...: ¿Camila?

Al oír la voz de Lauren, Camila apartó la mano. Lauren había recobrado la consciencia sin que ella se diera cuenta.

Camila: Hola, Lauren -la saludó perdiéndose en la inmensidad de sus increíbles ojos verdosos.

La había conocido hacía catorce años y en aquel preciso instante le había parecido la chica más mona del mundo. Sin embargo, ahora se había convertido en una mujer increíblemente guapa. Tenía el cabello negro como el azabache y unos preciosos ojos verdosos que siempre la habían dejado sin aliento. Por desgracia, parecía que seguían teniendo el mismo efecto sobre ella.
Entonces, decidió tratarla exactamente igual que la hubiera tratado antes de que se produjeran los acontecimientos que cambiaron su vida para siempre.

Una Noche Junto a Ti - Camren G!PRead this story for FREE!