Capítulo 2

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Nicole caminaba de un lado a otro ansiosa mientras Shannon y Stephen pensaban en lo que les había dicho la latina, Megan estaba en la ciudad y sabían que los antecedentes entre la castaña y la rubia no eran muy buenos. Llevaban dos años escapando de la justicia, aunque Stephen había cambiado características de su rostro para estar más tranquilo, sabía que todo siempre colgaba de un hilo. Con tan solo un pequeño arresto o algo, conseguirían sus huellas y estarían perdidos, todos.

—Quizás es una coincidencia. —Ambas mujeres vieron al hombre. —Ella es fiscal, quizás decidió venir acá luego de su ruptura.

—No seas tonto, es claro que esta aquí por nosotros, Megan es así.

—Eso crees, —Shannon le dio una mirada seria. —lo que dice Stephen es una posibilidad, como lo que tu dices. —La mujer se levantó para tomar un vaso de vodka. —Esperaremos, mientras sigan con sus vidas tranquilamente. Le vigilaré para saber de qué se trata todo esto, creo que ninguno de nosotros quiere volver a empezar. —Todos asintieron, por primera vez en mucho tiempo habían encontrado un hogar en el cual se volvieran a sentir cómodos y Nicole, ni nadie, quería volver a irse y hacer que Valerie tuviera que volver a vivir esto.

—En el último de los casos, nos iremos enseguida de aquí. —Su hermano junto a Shannon asintieron. —Solo no la subestimes, Megan es más inteligente de lo que todos pensamos y ten cuidado con ella.

—Tranquila, no le haré nada.

—No me refiero a eso, tú ten cuidado con ella. —La mayor le miró algo confundida, pero la latina simplemente se marchó de la habitación dejándoles sin una respuesta clara.

Nicole miraba por la ventana de su oficina el exterior, tenía miedo de salir de ahí y volver a cruzarse con la fiscal. Por primera vez en mucho tiempo sentía que tenía una vida estable, tenía un trabajo y a su familia, era lo que en el fondo siempre había querido, pero la aparición de Megan podía destruir todo lo que había construido en dos años. La rubia podía encontrar a Stephen y llevarlo a la cárcel y si Megan lo quería, ella también se iría a la cárcel. Las palabras de Shannon le dejaban más tranquila, pero no podía evitar pensar en todo lo que podía perder si la rubia le atrapaba para vengarse y hacerle pagar por todo.

—Pagar por todo. —Nicole murmuró viendo en el reflejo del vidrio a Beatrice, se giró sin encontrar nada, ella estaba sola en la oficina. —Creo que es momento de hablar con un médico. —Nicole se volvió a sentar junto cuando Paris invadió su oficina.

—He traído lo que me has pedido. —Nicole le sonrió y la más joven puso la bolsa en su escritorio. —Me alegra que aceptaras comer contigo.

—No tengo ánimos de salir de la oficina y he olvidado el almuerzo en casa. —Nicole se encogió.

—Solo debías decir gracias y que estás feliz de almorzar conmigo, Nicole. —La latina rodó sus ojos. —¿Y?

—¿Por qué quieras que te mienta de esa forma? —Nicole dijo de manera burlona haciendo que Paris bufara. —Está bien, muchas gracias por ir a comprarme algo de comer, pero me pusiste la condición de que obligatoriamente tendría comer contigo, así que no es algo que hubiese elegido, aun así, estoy feliz de comer contigo.

—Con eso soy feliz, ahora a comer. —Paris dijo contenta con lo que entendió de la respuesta de Nicole. —Por cierto, he escuchado que los chinos han aceptado la maqueta.

—Son japoneses. —La latina le corrigió.

—Mi padre ha dicho que quizás te dé un aumento por tu trabajo, probablemente eres su favorita, había estado tratando de negociar esto por un tiempo con los chinos.

—Ya entiendo porque tu padre prefiere que no hables con los socios. —Nicole soltó una suave risa haciendo sonreír a Paris.

—Al menos he conseguido que por fin te relajes un poco, te ves tensa, ¿Está todo bien?

—Sí, solo pensaba en la reunión de padres y maestros de la escuela de Valerie.

—Oh, entiendo. Problemas de madres. —Nicole solo asintió. —¿Cómo es?

—¿El qué?

—Ser madre.

—Yo soy solo su tutora. —Nicole miró su comida.

—¿Ella te considera solo eso?

—Prefiero no hablar de ese tema, Paris. ¿Por qué no me cuentas como te fue con el diseñador? —Había conseguido que la más joven cambiara el tema, pero Paris no iba a olvidar aquella conversación. La latina solo pensaba en la conversación que tuvo años atrás con Valerie, en donde le dijo que quizás en unos años cambiaría su apellido, pero a ella no le gustaba la idea. ¿Cómo le ponías tu apellido a la hija de la mujer que asesinaste por dinero?

Megan veía los expedientes de los detectives que le habían recomendado, sabía que si iba a buscar a Nicole ella no podía estar recorriendo todas las calles en su búsqueda, ya lo había hecho en el pasado y la latina se había escapado cada vez que estaba por encontrarle. La fiscal estaba decidida en encontrar a Nicole, aun no sabía que haría al hacerlo, pero sabía que quería recriminarle todo a la latina y tendría que escuchar cada palabra que le diría por cada lagrima que derramó por la castaña.

—¿Qué ves?

—Los detectives que me recomendaron en la oficina. —Megan miró a su amiga que vio los expedientes que estaban desparramados por el lugar. —Debo encontrar al mejor, a alguien que pueda pensar como Nicole.

—Creo que te hizo bien estudiar un poco de psicología. —La rubia asintió sonriéndole a su amiga. —Pero todos en serio parecen policías, creo que quizás sería bueno que buscaras a alguien que no llamara la atención. Sería mucho mejor, ¿No?

—Me sorprende que entre tanta estupidez que digas, algo coherente salga de tu boca.

—Hey, fui la mejor de mi clase por años. —Megan le sonrió burlonamente pues era con algo que le gustaba bromear.

—En fin, tienes razón. Pero debo ser cuidadosa.

—No querrás que se enamore de una policía, seria irónico. —La rubia solo miró mal a su amiga quien soltó una risa victoriosa. —Conmigo no te metas.

—¿No estabas cocinando?

—Oh, demonios. —La chica corrió rápidamente a la cocina y Megan soltó una pequeña risa antes de volver a ver los expedientes. Megan ahora veía las fotos o los buscaba en la red, con ello descartó a un montón.

—Supongo que será una larga noche. 

The ThiefDonde viven las historias. Descúbrelo ahora