Capítulo 50

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Giselle.

No sé cuánto tiempo ha pasado, pero no puedo detener el llanto. El dolor es tan abrumador que yo también quiero morir, pero mi único aleado es el ardor de mi piel, el ardor que me causa este nuevo frío tan crudo.

Mi mirada se enfoca en Stefan, el cual tiene el cuerpo sin vida de su hermano. Lo está abrazando con fuerza, y se está balanceando de adelante hacia atrás, parece estar en un estado de Shock mientras suelta lágrimas silenciosas.

Mi visión se vuelve a nublar debido a las lágrimas y miro a Mateo, el cual mantiene agarrado a Seam con fuerza por los brazos. No sé qué estamos esperando, pero Wendy y Matt intercambiaron algunas palabras anteriormente.

Noto el momento en el que Hayden se sienta a mi lado y me abraza con fuerza. Aprieto la mandíbula con fuerza para reprimir el llanto. El nudo en mi garganta es tan insoportable y mi nueva realidad me abruma  de forma dolorosa.

— ¿Qué quieres hacer, Hazely? — Levanto la mirada para enfocarla — ¿Quieres matarlo?

Con mucho cuidado me separo de ella y asiento…

— ¿Podemos hacerlo? — Inquiero —, ¿podemos matarlo?

Hayden asiente sin dudarlo.

— Podemos hacer lo que queramos, Hazely.

— ¿Mi bebé? — Pregunto, queriendo saber de su estado.

— Está bien — dice, colocando una mano sobre mi vientre —, él es fuerte, no le pasará nada…

Doy un asentimiento torpe y, con ayuda de Hayden, me incorporo y enfoco a Seam. Su vista está clavada en el cuerpo sin vida de Chase, y eso solo me enfurece de manera increíble. Junto a Hayden, camino y me planto frente a él; sus ojos rojos se levantan de apoco y, entonces, sonríe.

— Hola — saluda, y quiero borrar esa asquerosa sonrisa de sus labios.

— Vas a morir — sentencio.

— No puedes hacerlo, Giselle — Mateo declara.

Lo miro y ladeo una sonrisa.

— ¿Por qué? — El silencio que le sigue a mis palabras me dan el permiso que necesito.

Hayden ocupa el lugar de Mateo, el cual no pone resistencia, y creo que en el fondo — muy en el fondo — él también quiere ver a Seam muerto. Con una rapidez impresionante, coloco mis manos alrededor de su cuello y, a pesar de las suplicas de Wendy, hago lo primero que se me ocurre. Las palabras en latín brotan de mis labios sin saber muy bien de dónde sale aquel conocimiento. Seam no lucha e incluso se tira de rodillas. Hayden, al igual que yo, empieza con el hechizo de destrucción, y no es hasta que siento como la cabeza de Seam se desprende de su cuerpo que siento una increíble y enfermiza satisfacción.

El cuerpo de Seam cae a mis pies y tiro su cabeza sobre el mismo. La ira que siento es tan grande, que incluso llego a sentirme un poco feliz por la muerte del hechicero… eso es enfermizo, pero placentero.

Me doy media vuelta y enfoco nuevamente a Stefan antes de caminar hacia él y tomar asiento. Tomo la mano fría de Chase y la entrelazo con la mía.

Siento como las lágrimas empiezan a picar en mis ojos, y no hago el más mínimo esfuerzo para contener el llanto. Veo como Stefan cierra los ojos con fuerza y lo escucho gruñir. Con mi mano libre, acaricio la mejilla de Stefan y limpio las lágrimas inconsolables que lo abandonan.

En este momento, el único que me entiende es él, quizás ambos estamos sintiendo el mismo dolor… o quizás — solo quizás — él esté sufriendo más que yo.

MAHDLN: La reencarnación de Hazely Way¡Lee esta historia GRATIS!