—Quise cambiar y me volví impredecible. Pero sigo siendo demasiado débil. Dejo que las cosas me afecten demasiado.

Haciendo una mueca, Félix sacudió la cabeza.

—Una vez Brenda me dijo que la sensibilidad no es lo mismo que la debilidad. Y que no teníamos ningún derecho a menospreciarte solo por asumir que eras débil.

Lucas lo miró sorprendido.

—Siempre fuiste muy sensible, Lucas, pero... —Félix sonrió, pero fue una sonrisa dolorosa. Parecía un niño perdido—, a ella le gustaba mucho eso de ti. Y a mí también.

—Félix, tú...

—Porque en el fondo, también soy un poco así .

Fue incapaz de responder. Las palabras del otro, sin embargo, consiguieron pinchar la burbuja de estrés y angustia que había ido inflándose dentro de él, corroyendo sus pensamientos, sus enmarañados sentimientos. Con un suspiro, se dejó caer sentado sobre la nieve, para finalmente recostarse en ella.

La noche era negra como la muerte y una luna enorme flotaba en el cielo lejano. Por unos momentos, le pareció que esa luna era roja.

Volteó la cara cuando Félix lo imitó, acostándose sobre la nieve a su lado. Los copos caían como pelusas sobre ellos, transportándolos a una realidad paralela donde solo existía el negro y el blanco. Un mundo sin colores. Un mundo perfecto.

—Hagamos ese viaje.

Lucas parpadeó, mirando a Félix desconcertado. ¿Había oído bien? Le pareció que de pronto empezaba a hacer menos frío, como si todo se distorsionara.

—¿Qué?

—Me quiero ir lejos. Irme a donde sea, pero irme.

—Pero tu grupo, tu carrera como músico...

—Yo creo que los muchachos van a entenderlo.

—Félix...

El otro lo miró con seriedad.

—Ella soñaba con eso. Solo los tres, cruzando al otro lado de las montañas.

Los ojos de Lucas se anegaron en lágrimas. Las notó muy calientes sobre su frío rostro azul. Sollozó, pero no le importó que el otro lo viera.

Félix conseguía que sus llantos fueran menos vergonzosos, que los silencios compartidos se sintieran confortables, que los sueños imposibles cupieran en una mano. Era una utopía andante y lo sabía.

Pero era la única utopía en la que creía.

—Ya no somos tres —musitó.

—Y luego ya no seremos nadie. Tú te irás por tu lado, yo por el mío, nos llamaremos de vez en cuando y luego dejaremos de hacerlo, y cuando nos demos cuenta, seremos viejos y frustrados, viviendo una vida azul y una vida amarilla. Viviendo sin saber que estamos vivos —Lucas soltó un jadeo ahogado cuando Félix se inclinó de pronto sobre él, aferrando sus hombros con una intensidad fiera en la mirada, envuelta de desesperación—. Entonces tal vez seas tú el que se muera y... y yo me quedaré solo en este parque pensando en por qué no hicimos ese viaje que prometimos hacer cuando éramos niños. No quiero pasarme la vida pensando, Lucas. Y tú tampoco quieres eso.

—No. No quiero pasarme la vida pensando.

Félix se enderezó, extendiendo la mano:

—Es tu última oportunidad.

Lucas aceptó su mano, apretándola con fuerza, y permitió que Félix lo levantara. Los dedos del otro se amoldaban de forma perfecta a los suyos; cálidos, callosos por el uso constante de las baquetas de su batería. Sobre ellos, la luna era inusualmente amarilla de pronto. O tal vez solo fuera el efecto de la nieve, que jugaba ahora con su visión.

Brenda había dicho en una ocasión que todos los colores se volvían subjetivos en la nieve.

"Yo dejo de ser roja y tú dejas de ser azul. Creamos un color que nadie ha bautizado todavía".

Miró a Félix con la repentina sensación de haber despertado de golpe. Fue consciente más que nunca de los copos helados derritiéndose al hacer contacto con su rostro, del olor de los árboles humedecidos, de la calidez que albergaban sus ojos de halcón.

Sonrió, secándose las lágrimas con la manga.

—Hagamos ese viaje.

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Quiero aclarar desde ya que si bien este libro no se centra demasiado en el romance, sino que es mayormente una crítica social y trata los diversos dramas de la juventud, también narra la historia de amor de Lucas y Felix, desde su adolescencia hasta su adultez.

Tampoco es yaoi. Es LGBT :D Y acá no existen conceptos como gays, lesbianas, héteros o bisexuales, porque es una realidad donde la bisexualidad está tan normalizada que ni han inventado tal concepto.

Dicho esto, espero que la disfruten ♥️

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