CAPITULO: 36

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MIKA

En cuanto nos enteramos que Gail, nunca tomo el avión que llegaría a San Francisco, no dudamos ni un instante en ir al aeropuerto para ir a Miami a buscarla.

Tengo que encontrarala, ella tiene que estar bien.

Llegamos a Miami muy de madrugada, así que por ahora no podíamos hacer nada. Como aun conservaba la llave de la casa todos nos dispusimos a ir para allá, Derian y Hannah se quedaron en la habitación de invitados y yo en la antigua habitación que compartía con Gail. En toda la noche no pude dormir, no dejaba de pensar en ella y en su bienestar, el corazón se me hacía pedazos de solo imaginar perderla y no verla nunca más, en esta casa hay tantos recuerdos compartidos con ella, que no me visualizó en futuro donde no este. Gail además de ser mi mejor amiga, se convirtió en el amor de mi vida, no tenía dudas de que con ella quería formar una familia, casarme como era debido y tener hijos.

Ya el domingo por la mañana Derian y yo fuimos directamente al departamento de policía, Hannah insistió en acompañarnos pero a decir verdad estaba muy alterada, se sentía culpable por todo lo que estaba pasando, que si ella la hubiera acompañado al aeropuerto nada de esto estaría pasando. Tanto Derian como yo y tratamos de convencerla de que eso no era así, que ella no tenía nada que ver, que el único culpable era el infeliz de Alexander, porque estábamos más que seguros de que él la tenía. En cuento llegamos colocamos la denuncia de la desaparición de Gail a pesar que no habían pasado las setenta y dos horas correspondientes. Le explicamos al jefe de la policía lo ocurrido y nos pidió que esperáramos unos minutos.

—Ya verás que la vamos a encontrar.— aseguro Derian.

—Créeme que yo también espero lo mismo, estoy más que seguro que si la vamos a encontrar, no podemos dejar que ese desgraciado se salga con la suya.— bramo y me percato que el jefe de la policía ya esta devuelta junto a un oficial.

—Según la descripción de la joven que me acaba de detallar, además de su nombre, Abigail Altamirano de veintidós años de edad. Creo que coincide con estos documentos.— habla el oficia a la vez que me entrega los mismo.

No puede ser. Es la tarjeta de identificación de Gail y su visa.

—Fueron reportados ayer por un joven que los encontró en la entrada del aeropuerto. Lo que confirma que si esta desaparecida.— culmina. Siento como mi pecho se infla y siento una punzada de dolor.

—Alexander la tiene. Ese hombre que buscan la tiene, estamos seguro.— declara Derian y yo no digo nada aun.

—¿Qué relación tenía la joven con él para que ustedes estén seguros de que tiene que ver con su desaparición? — inquiere saber el oficial.

—Ellos eran novios.— logro decir.

—Entonces las posibilidades son altas.— ataja. —Miren.— dice a la vez que nos muestra unos archivos. —Alexander Maldonado o mejor dicho Christian Foster, ya que es su verdadero nombre. Se le culpa de ser partícipe del secuestro y asesinado de su ex-novia Samantha Williams en el año 2011 en Texas, junto a otros tres jóvenes.— sigue relatando y nos muestra el retrato de una chica rubia no muy mayor de dieciséis o diecisiete años, junto a la fotografía de los otros tres jóvenes, uno era pelirrojo, otro era rubio y el último era pelinegro de tez blanca. —Thomas Banks quien fue el autor intelectual, seguido de Richards Jones y Anthony Lewis. Todos ellos fueron capaces de librarse de la justicia durante estos años, hasta que unos de ellos decidió entregarse y confesar todo. Además, a Christian también se le acusa de la desaparición de su ex-esposa Alisson Coleman. Por lo que se investigo, se divorciaron justo cuando ella estaba embarazada y no se ha sabido nada de ella desde que dio a luz a su bebé hace siete meses.— culmina.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!