No te importa.

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No quería mucho un Drarry porque los haré hermosos juntos. Créanme, los haré tan shippeables que no podré detenerme. Pero heme aquí, es un Au. Draco es un amor queriendo recuperar a su esposa. Y Harry es un entrometido enamorado.

Draco retrocedió asustado mientras sostenía la varita con fuerza. No estaba huyendo, esta vez no. Sus manos temblaron cuando la voz de su adorado hijo le hizo recordar porque estaba haciendo todo eso. Era por Astoria y que Potter lo haya descubierto a la mitad de todo no iba ha detenerlo. No cuando su único hijo se encontraba en casa llorando la muerte de su madre y no quería comer nada. No se permitiría intimidar de aquella forma.

—¿Qué deseas Potter?—apunto decidido hacia él hombre que intentaba tocarlo.

—Draco, no puedes regresar en el tiempo—sostuvo la muñeca del rubio fuerte y firme haciendo que bajara la varita—podría pasar algo realmente malo.

—No voy a detenerme—lucho enojado intentando salir del agarre del moreno.

No podía hacer más que pensar en su mujer. Sus hermosos ojos verdes que le miraban con cariño cada que llegaba tarde de alguna reunión de negocios, su cabello castaño que se mueve por el viento dejando su inusual perfume andar con placer y libertad por cualquier lugar donde se encontraran. La forma en que crió a Scorpius haciendo de él un hombre encantador, bueno y hasta dulce. Los dos cayeron al suelo, Potter encima de Malfoy apretando sus manos sobre la tierra. Presiono con fuerza cuando el rubio se revolvió ensuciando su perfecto traje blanco.

—Debes pensarlo mejor—ofreció con las gemas verdes puestas en el rostro pálido del novio.

—Hazte a un lado—gruño de forma casi infantil—voy a casarme en menos de una hora si no consigo realizar este hechizo y traer a Astoria—pataleo intentando salir debajo del auror que era invitado a su boda junto con su hijo—. Scorpius no tolera ha Pansy pero no es capaz de decirlo para que yo la abandone porque mi madre le ha hecho sentir culpable por la muerte de Astoria.

Harry se sintió culpable por eso. Había escuchado como todo el mundo hablaba a espaldas del hijo de Malfoy. Pero nunca había intentando algo más allá que decirle a su hijo que lo cuidara sí en verdad eran amigos. Lo soltó de las manos dejando que estás cubrieran el rostro perfecto que era enmarcado por el fino y bello cabello rubio.

—Y sí lo sabes, ¿Por qué no lo detienes?—Pregunto suave abriéndose paso entre las manos firmemente puestas sobre el rostro blanco—¿Por qué nunca la haz enfrentado?

Draco soltó la varita cansado y menospreciado. Sus manos sujetaron las de Harry que lo tomaba del rostro con tanta calma que podría parecer enfermiza y hasta dolorosa.

—Él piensa que sería su culpa—se oculto en esas manos tranquilizadoras—mi madre le ha metido cosas en la cabeza mientras planeaba el funeral de mi esposa.

—Oh, Draco—la voz del azabache fue tan dulce y sorpresiva cuando sus labios se unieron en un beso tempestuoso.

Las llamas de la triqueta dibujada con velas y algunos gises de tonos oscuros se encendió en una luz blanca que les rodeo cuando Draco exclamó sorprendido. Porque él solo quería regresar hacia el momento en el que ella se fue. Pero ahora estaba cayendo en un pozo profundo siendo tomado de la mano por Harry.

—Eres un idiota Potter—siseo con las mejillas rojas por el llanto—un completo idiota—su voz se fue apagándose solo recordando un par de ojos verdes esmeralda.

Porque no estaba seguro de todo lo que Potter había hecho. Solo que había modificado la magia ancestral que había logrado encontrar entre todos los libros de la antigua familia Black.

—¡Es mejor que casarte con Pansy!—grito indiferente ante las palabras del chico.

Cuando logro despertarse de ese sueño estúpido donde creía que Potter había estado en el ritual. No se sintió culpable cuando unas manos le tomaron por el brazo metiéndole de nuevo a la cama. Astoria solía ser tan dulce por las mañanas, no era normal que se sintiera feliz por eso, pero lo estaba.

—Draco—una voz varonil que conocía perfectamente le aturdió—quedate en la cama. Scorpius saltará dentro de un par de minutos—suspiro su acompañante acurrucandose en el calor de su muy despierta pareja—y Albus hará un escándalo cuando nos vea a los tres acurrucados sin él.

—¿Qué?—su voz se atoro cuando intento no imaginarse a Potter con él en una familia feliz—¿De qué mierda estás hablando Potter?

Harry reaccionó de su estupor. Se agitó retrocediendo y cayendo de la cama con fuerza. Fue algo digno y divertido de ver. Porque el movimiento irracional del hombre moreno resultaba divertido. Como si todas las mañanas fueran así, una rutina feliz y casi perfecta que casi no se rompía.

—¡Qué mierda!—exploto sin medir sus palabras.

—Potter, lenguaje—la voz de Draco le hizo reír con diversión. Porque sonaba algo estúpido que fuera lo único por lo que la estaba regañando.

—¿Qué pasa?—se levantó con algo de cuidado del suelo—¿Por qué siento como si esto pasará cada mañana?

—Por que alteraste mi hechizo—bufo el rubio cruzándose de brazos realmente enojado—yo solo quería regresar a cuando Astoria quería embarazarse de nuevo—reprendió enojado y con las mejillas infladas.

—Porque eres un idiota—él moreno hizo una cara rara señalando al chico—ahora estamos en quién sabe dónde.

—Podemos estar en un momento alterno—Draco ni se preocupó por lo que estaba pasando. Sabía las consecuencias de sus actos—o en una línea del tiempo alterna. Podríamos haber modificado el pasado y este es nuestro futuro...

Antes de que él azabache pudiera quejarse de lo dramático y tonto que todo eso sonaba. Un par de niños entraron corriendo al mismo tiempo empujandose un poco para ver quién ganaba la carrera. Un abrazo casi asfixiante del rubio que se parecía tanto a Draco noqueó a Potter. Malfoy estuvo tentando a reírse si no fuera que él pequeño azabache lo tlaqueo con fuerza mientras le mostraba la lengua de forma infantil al que intuía era Scorpius.

—¡Gane Albus—se burló haciéndole muecas.

—Calma chicos, los dos son campeones—las palabras se deslizaron por sus labios sin importarle que no fuera lo que quería decir.

Le brindo una mirada a Harry que claramente decía: "voy a matarte apenas descubra que está pasando".

Tú y tu maldita familia¡Lee esta historia GRATIS!