Epílogo

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El sol pegó sobre su rostro de forma bastante abrupta, gracias a la ventana abierta la noche anterior por el clima caluroso, el sol irrumpió en la habitación. Logrando despertar poco a poco al pelinegro de su sueño.
Sonrió con los ojos cerrados aún sintiendo como estaba envuelto entre aquellos brazos con algunos tratuajes en ellos. Se acomodó mejor hasta quedar acurrucado de nuevo con Frank pero el sonido de la puerta siendo abierta seguido de unos pasitos lo hicieron despertarse. Sonrió enormemente al ver a sus dos pequeños correr y aterrizar en la cama junto a ellos. Frank se despertó al sentir aquel movimiento algo abrupto mas sin embargo sonrió comenzando a despertarse cuando escuchó unas peculiares risas.

—¡Feliz cumpleaños mami Gee! —la pequeña niña castaña abrazó a Gerard con fuerza.
—¡Si feliz cumpeañios mami! —le siguió el niño pelinegro para después hacer lo mismo que la pequeña.
Frank se incorporó totalmente con una sonrisa en el rostro y se acercó para unirse en el abrazo.
—¿Qué les parece si le preparamos el desayuno a mami Gee? ¿Si? —habló a sus dos pequeños y estos asintieron emocionados para después bajarse de la cama y correr a la cocina.
—Feliz cumpleaños mi princesa —mencionó Frank dejando un suave beso sobre la frente de Gerard—. Te amo —le besó la nariz y después también se puso de pie para acompañar a sus hijos.

Gerard sonrió y suspiró mientras se recostaba un poco sobre la cama otra vez. Cerrando los ojos con melancolía y felicidad recordando como había llegado hasta ahí.

Al salir del instituto rápidamente fue a aceptado en la universidad de artes en New York. Todo estuvo increíblemente bien hasta que supo que Frank no iría con él. El castaño se quedaría gracias a la universidad y aunque Gerard quería decirle que viniera con él simplemente no pudo ser tan egoísta.
Se fue a estudiar a New York y el castaño no podía estar más triste además de preocupado por quién cuidaría de su princesa estando allá. Fue entonces cuando Dallon fue aceptado en una universidad en New York también y fue entonces él quien se encargó de cuidar a Gerard. No estudiaban en el mismo lugar pero al menos sabía que si algo llegaba a sucederle a Gerard, Dallon estaría ahí y respondería por él. Todo fue perfecto los primeros meses, el castaño llamaba todos los días para saber de él y preguntarle cómo estaba. Pero entonces al pasar el primer año la presión de estar separados fue mucha y comenzaron los problemas entre ellos. Peleaban constantemente hasta el punto de terminar una vez. Gerard era tan inseguro y creía que Frank podía dejarlo por cualquier chica. Y Frank no era celoso pero el estar lejos de su novio hizo que esa parte de celos en él se activara. El día que terminaron fue el castaño quien le gritó a Gerard hasta el punto de hacerlo llorar porque fue un estúpido al decirle cosas bastante hirientes.
Los meses pasaron y no volvieron a hablar, Dallon intentaba por todos sus medios arreglarlos entre ellos pero eran tan orgullosos y necios que los dejó.
Lo que sucedió básicamente fue algo bastante horrible pero que hizo a Frank reaccionar. Dallon había llamado para decirle que algún idiota en la universidad había intentado abusar de Gerard. Y Frank sintió como si el mundo se estuviera cayendo a pedazos. Ni siquiera dudó dos segundos en comprar un boleto para nada barato hasta allá, pero no podía importarle menos, se trataba de Gerard. Lo amaba, lo amaba muchísimo y había sido un imbecil al terminar con él.
Le pidió perdón de todas las formas existentes inclusive de rodillas. Buscó a ese idiota y le rompió la nariz golpeándolo hasta que le quedara claro que nadie tocaba a Gerard porque era lo mas sagrado del mundo para él.
Gerard no lo perdonó fácilmente Frank estuvo intentado regresar con él durante medio año hasta que por fin su pelinegro había accedido de nuevo. Fue la única vez que pasaron por algo así pero exactamente eso les enseñó a confiar en el otro y a saber que tan fuerte era su amor.

Ambos lograron graduarse años después. Frank estudio arquitectura y consiguió trabajo bastante rápido. Se mudaron juntos a un apartamento pequeño y luego a otro mas grande. Gerard le fue bastante bien como artista independiente también y Frank consiguió un mejor puesto. Fue entonces cuando el castaño sorprendió a su novio comprando su primera casa. Había sido hermoso y Frank no quería esperar absolutamente nada más así que ese mismo día se puso de rodillas frente a Gerard y le propuso matrimonio con un precioso anillo con diamantes y detalles dorados bastante costoso. Ese día sellaron su promesa de amor.
Fue entonces cuando meses después la boda se llevó acabo. En un hermoso jardín de New York. No fue algo muy grande, fue pequeño pero hermoso junto a sus padres y amigos cercanos.
Gerard había usado un precioso vestido blanco y Frank un traje negro.
Todo fue maravilloso, fue el mejor día de sus vidas.

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!