Capitulo 2

178 15 0

Lo que tanto había evitado, me tomaba por sorpresa. Endurecí mis palmas en puños, trague y sorpresivamente aún tenía el poder de causarme un revoltillo de emociones, pero esta vez más amargas que dulces.

- Santiago – pronuncie lentamente.

No entendía porque me miraba con esa cara, como si estuviese viendo un fantasma.

- Estas aquí, ah... - parecía nervioso – Volviste.

- Y ya me voy – comente tratando de seguir mi camino.

- ¡Espera! – interrumpió mi paso.

Maldecí internamente y apreté mi mandíbula. Sentía como la sangre hervía en mis venas.

- Es que... - tapo su boca y no entendía su nerviosismo – No puedo creer que te esté viendo – tenía los ojos abiertos como platos – Pensé que no lo volvería hacer... Quiero decir... - respiro hondo – Había perdido las esperanzas – confeso.

Cada segundo que pasa solamente aumentaba mi odio hacia él.

- ¿Cómo está tu esposa? - pregunte en seco, sin reflejar ningún tipo de emoción.

- Ahm... está bien – asintió y miro hacia el niño – Ah... - se colocó en cuclillas – Hijo...

Maldita sea ¡Lo iba hacer!

- Quiero presentarte a alguien... - respiro hondo.

Mi subconsciente gritaba ¡No, no, huye, sal de ahí! Pero me baje con el corazón acelerado, muchas veces soñé con este momento que para mí era una horrenda pesadilla, una tortura hecha realidad. El nudo se acentuó en mi garganta, la imagen que me destrozaría por completo la tenía justamente en frente, Santiago junto a su hijo. A mi mente vinieron un par de recuerdos marchitos.

- Ella... - dijo y parecía que le estaba constando hablar.

Lo detalle, piel súper blanca, igual que su madre, cabello castaño claro y ojos color caramelo, lo imaginaba de ojos verdes como su padre o azules, pero definitivamente se parecía bastante a Ness y nose si era mi gran rencor que estaba abnegada a ver el parecido con Santiago, pero indudablemente era un niño precioso, con muy buenos genes.

- Ella es... - bajo la cabeza, la volvió a subir, no entendía que le pasaba, lo miro mientras el niño tenía toda su atención puesta en mi – Naomi – respiro profundo – Tu tía... - murmuro mirándome, como si fuese un lamento.

Aunque para mí, era básicamente una sentencia. Apretó sus labios y ¿Sus ojos estaban brillosos? ¿En serio estaba afectado?

- ¡Tía Nomi! – exclamo y sorpresivamente me abrazo.

Dejándome paralizada y con pocos segundos para derrumbar mi fortaleza, eliminando toda armadura puesta. Lo abrace muy fuerte y cerré mis ojos, recordando tantas cosas que me quebrarían nuevamente el corazón. Me soltó.

- Un placer... - mire a su papá porque no sabía su nombre.

- Liam – acoto.

- Un placer Liam – le regale una pequeña sonrisa.

- Tia Nomi – repitió divertidamente.

Era tan tierno que me dolía el corazón de todo lo que pasaba por mi mente. Esta pudo ser nuestra pequeña familia. Mire una vez más a Santiago, quien no estaba muy bien. Me levante.

- Me tengo que ir – dije rápidamente – Fue lindo conocerte, Liam – comente – Adiós – me fugue lo más rápido posible para seguir mi camino hacia el auto, pero fue cuestión de segundos en el que las lágrimas me abordaron

MiaRead this story for FREE!