PARTE: 04 (JCEE)

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DERIAN

Minutos antes...

Luego del discurso de agradecimiento de mi padre y de mi parte a demás de mis compañeros de trabajo. Una vez culminamos bajamos de la pequeña tarima y me incorporo en una mesa junto a Mika, a pesar del poco tiempo trabajando juntos nos hemos echó amigos.

—Michael, tienes que hablar con Gail ya. De verdad esta mal.— se apresura a decir un hombre rubio en cuanto llega a la mesa.

—Yo no tengo nada que hablar con ella.— suelta sin más a la vez que se levantó de la silla. —Ella esta con...— antes de poder culminar el sonido de mi celular capta nuestra atención interrumpiéndolo y me percato que es Hannah así que sin demora lo atiendo.

—¿Si? — contesto.

—Es hora.— se apresura a decir brevemente.

—Ya vamos para allá.— le informo a la vez que cuelga el teléfono y luego se dirigí a Mika. —Tenemos que ir adentro.— le indicó.

No puedo creer que Hannah me convenciera de hacer esto.

—¿Para qué?— inquiere confundido.

—Eh...— divagó sin concretar oración.

Piensa rápido Derian.

—Una periodista necesita hacernos unas preguntas, para la revista.— logró decir la primera mentira que se me cruza en mente a la vez que comenzamos entrar a la mansión. —Tu amigo puede venir, tal vez necesite ayuda.— agrego dándole una señal al rubio y Mika frunzo el ceño. Sin embargo, no digo más nada.

De igual manera no pregunta, los tres ingresamos a la mansión y subimos a la tercera planta. Ingresando a la habitación acordada, y al abrí la puerta observó a Hannah, junto a una chica pelinegra de vestido rojo forcejeando con la morena entre gritos y en seguida note las intenciones de Mika, así que sin demora lo sujeto, por fortuna soy más alto. Sin embargo, se resiste entrar.

—Ayúdame.— le indicó al rubio y sin dudar lo hace. Entre los dos lo adentramos a la habitación.

• • • • • •

HANNAH

Minutos antes...

Ya con todo listo guardando la llave en el cajón, salgo del baño con el objeto metálico en la mano, le doy una mirada maliciosas y luego le di una mirada de complicidad a Beatríz, que sin duda entiende y Gail abre sus ojos en sorpresa por lo que se apresuró a correr a la salida para huir, pero se le dificulta y logro alcanzarla.

—Ayúdame. — le indicó a Tríz y esta lo hace.

—No.— grito Gail. Cada una la teníamos sujetada de un lado y comienzo a forcejear para que la soltáramos pero no puede.

Dos contra una querida.

—¿Por qué tienes unas esposas? ¿Te volviste loca? — bramó a y yo solo me río de lo divertido de la situación.

—Quise hacerlo por la buenas, pero tú te niegas.— replico a la vez que le tomo la mano derecha y logro engancha la esposa, justo en ése momento se abre la puerta dejando ver a Derian, Adam y Michael.

Él también se da cuenta de lo que queremos hacer y cuando se aproxima a huir Derian y Adam, lo sujetan y lo adentran en la habitación. Pero él no dice nada, solo trata de soltarse. Ahora en este momento todas estamos forcejeando uno con los otros. Gail intentando que nosotras la soltemos y él intentando huir de ellos, en la habitación se escuchan gritos, quejidos, murmureos de todo. Derian sujeta a Michael a su espalda.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!