PARTE: 03 (JCEE)

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HANNAH

—¿Qué haremos ahora Derian?— inquiero saber un tanto confundida después de lo que acaba de pasar, tanto él como yo habíamos confesado lo que sentíamos. Pero tenías dudas.

—Que bien se escucha que me llames por mi nombre.— dijo burlón y solo negué rodando los ojos, volviendo mi vista al mar, ya que aun estábamos en la playa, ya que decidimos quedarnos rato más aquí.

—Payaso.— replicó.

—Pero bien que te gusto.— siguió bromeado.

—Que engreído eres.— chasquee posando mi vista de nuevo a él, quien me daba una sonrisa arrogante, y yo solo contenía las ganas de no reír. —Ni que estuvieras tan bueno.— miento.

El desgraciado parece un Dios Griego.

—Insisto que te hace falta un examen de la vista.— mencionó apuntando mis ojos y yo le hice una mueca. —¿No vez lo guapo que soy?— siguió bromeando guiñando un ojo y levantó su camisa mostrando el marcado abdomen, y siendo que mis mejillas se calientan.

Concéntrate Hannah.

—¡Ya, Derian!— reaccione. —Por una vez en la vida, quiero hablar en serio.— agrego rápidamente.

—¿Y qué estamos haciendo?— preguntó en burla por lo que lo fulmine con la mirada.

—¡Agg!— gruño levantándome del suelo, y sacudió la arena en mi ropa. —Lo que tienes de guapo, lo tienes de insoportable.— mascullo al tiempo que él se levanta igual.

—Por lo menos ya admites que soy guapo.— murmuro.

Ya me colmo la paciencia.

—No te soporto.— brame retomando camino a la salida. —Mejor me voy...

—Tranquila Hannah.— me dijo al tiempo que me detuvo sosteniéndome del brazo. —Solo estaba bromeando.— prosigue ahora un poco más serio así que accedo. —Supongo que te refieres a que pasara ahora con nosotros. ¿No?— indagó.

—Sí.— dije soltando un suspiro y otra vez me sentía nerviosa. Su cercanía me afectaba, pero también me gustaba. Todo lo que generaba en mi era nuevo y alteraba mis emociones a tal punto que no podía explicármelo a mi misma.

—¿Qué piensas?— inquiere saber fijando sus ojos en mi, y mi corazón bombeo a toda prisa.

¿Qué me has echó niño mimado?

—Si te soy sincera yo no esperaba tener una relación con alguien ahora y llegaste tú alborotando mi vida, mis sentimientos y no sé que hacer en realidad.— confieso igual observándolo fijamente. —Pero tampoco quiero que esto sea una aventura que acabé de la noche a la mañana, yo no quiero eso.— agregue sincera.

DERIAN

—De cierto modo te entiendo.— comenté tras escuchar sus palabras y sentía que sus ojos esmeralda se clavaban en mí como si quisiera traspasarme, alterando mis emociones, sintiendo cosas que jamás imagine y tampoco sentí antes. —Esto también es nuevo para mí.— confieso tomando su mano derecha y la enlace a la mía. —No es algo que estaba en mis planes y también llegaste para poner mi mundo de cabeza con tu arrebatos.— reí un poco recordando nuestro encuentro la primera vez. —Yo tampoco quiero contigo una aventura Hannah, quiero intentar algo más.— añadí sincero.

Con ella estoy dispuesto a cambiar.

—Entonces. ¿Qué somos?— pregunta con una sonrisa ladina.

—Creeme que hago esto solo por ti.— bromeé un poco pero era cierto. —Solo una vez en mi vida he hecho esto y todo salió mal.— agregue.

Solo intenté esto una vez con Clhoe, cuando le confese mis sentimientos pero ella jamás me vio como algo más que solo su amigo, pero ya eso era pasado.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!