El primer día

544 28 2

    Me llamo Sofía, tengo 6 años y soy en extremo tímida.  Mi madre siempre quiso que mi cabello fuese largo así que nunca lo corto y esa era una de las razones por la que muchos niños me tachaban de rara, puesto que era en exceso largo, aunque siempre me gusto.

    Los primeros días, las primeras experiencias, todo lo nuevo causaba en mi mucha ansiedad y aun mas timidez de la que acostumbraba así que mi primer día de escuela desde que me mude a este lugar era una situación que me ponía muy nerviosa.

—— Levántate Sofía, es tu primer día y debes llegar temprano ----. Grito mi madre desde abajo.

    Si había escuchado su voz pero en realidad no me entusiasmaba comenzar mi primer día en el instituto, en donde siempre todos se presentaban y debía levantarme en medio de la clase y decir de donde era, mi edad, mis gustos, sinceramente era demasiado para mi.

    Al final mamá siempre gana, termine de estar lista en poco tiempo y mi madre se preparaba para acompañarme, siempre necesite de su apoyo.

—— Mi querida Sofía, no tengas miedo de hablar con los demás niños, eres hermosa, todos querrán ser tus amigos solo confía en ti misma ----. Me apoyo mientras me miraba con amor.

    A pesar de que mi madre intentaba ayudarme nunca me bastaron sus palabras para sentirme mejor.

    Baje del auto y me despedí de mi madre, camine detrás de los demás niños intentando no sobresalir pero como siempre todos me miraban, mi cabello siempre llamo la atención de todos, me sentía ansiosa, nerviosa, solo quería correr.

    Al entrar al salón comenzaron el mascullo y los susurros mientras me miraban. Todos esos niños ya se conocían, habían estudiado juntos años pasados así que yo era la nueva.  Era horrible ser la nueva y además ser tan extraña.  Una niña se me acerco y se sentó a mi lado, estaba nerviosa pero algo feliz de que alguien quisiese hablarme.

—— ¿Todo eso es tu cabello? ——. Preguntó mientras pasaba sus dedos entre mi cabello.

    Asentí con un gesto y ella sonrió, yo quise darle algo parecido a una risa pero mis nervios me delataban.

    La clase comenzó y la profesora me presento a todos como la niña nueva, luego pidió que dijese mi nombre y me presentara a la clase, mientras estaba en frente de la clase todos comenzaron a mascullar entre si, odiaba esta parte.

—— Mi nombre es Sofía, me mude hace poco y tengo 6 años.

    En ese momento un grupo de tres niños que estaban en la parte de atrás del salón comenzaron a burlarse.

—— Sofía, Sofía con cabello de arpía, Sofía, Sofía con cabello de arpía.

    Baje mi rostro y no pude contener mis lágrimas, mire al rededor y al ver la puerta solo corrí fuera del salón y me dirigí a los baños, llore durante 5 minutos hasta que la profesora se acerco a la puerta del retrete.

—— Sofía ¿Estas bien? ----. Preguntó tocando levemente la puerta ---- He castigado a todos los que se burlaron de ti, cuando te sientas mejor vuelve a la clase.

    Oí los pasos alejándose y salí para verme en el espejo, realmente no quería que se siguieran burlando así que decidí cortarme todo ese cabello, era una decisión ya tomada, ya no se burlarían de mi.  

No volví a la clase, espere a mi madre quien había sido notificada para retirarme del instituto, me iría a casa he intentaría dejar de llorar.

    Una vez que llegamos mi madre subió a mi habitación.

—— Sofía ¿Qué sucedió? ----. Preguntó intentando ser paciente.

    Intentaba emitir palabra pero no pude, y me lance a sus brazos a llorar.

    Luego de que mi madre me diera la típica charla "Siempre dijesen lo que dijesen los otros niños yo era especial" salio de la habitación, luego corrí a mi cajón de manualidades, tome unas tijeras y me dirigí al baño.

   Mientras me miraba y miraba mi cabello por ultima vez, cerré los ojos, tome las tijeras y comencé a cortar.

    Ver todo ese cabello cayendo en el lava manos me abrumo, mientras proseguía, mis lágrimas caían, realmente me gustaba mi cabello pero también quería poder llegar a hacer algún amigo.

    Luego de aquella locura o acto desesperado mi madre me llama para cenar, no quería que viese aquella tontería que había cometido así que tome uno de mis gorros preferidos y oculte mi corte de cabello.   Baje las escaleras tratando de parecer lo mas normal posible, me senté a la mesa y mis padres me miraron de reojo.

—— Lindo gorro ——. Dijo mi padre sin darle demasiada importancia.

    Mi padre es un hombre muy tranquilo, trabaja todo el día y llega siempre a las 6 de la tarde, cena y luego lee un poco al final sube a darme un beso y a dormir para comenzar su día de nuevo.

—— ¿Por qué traes ese gorro Sofía? ——. Preguntó mi madre haciéndome temblar.

    Mi madre a diferencia de mi padre era mucho mas preocupada, detallaba todo y nunca nada se le pasaba, a ella era muy difícil engañarla.

—— Mi cabello es muy largo y a veces me molesta ----. Respondí sin titubear.

    Mi madre no insistió en el tema, al parecer estaba cansada así que continuamos la cena y al finalizar subió a leerme uno de mis cuentos preferidos. 

las estrellas de Leonor:  La oscura noche se manifestó, todos esos tonos claros ahora opacándose, la luna brilla como nunca y la pequeña Leonor sube a la pequeña montaña a ver las estrellas una vez mas.    La pequeña Leonor cuenta las estrellas una por una como si fuesen de alguna forma limitadas, se dedica a contarlas y a buscar las diferencias que poseían una de las otras, esa era su diversión.

    Luego de que contara quizás unas 100 estrellas una muy diferente y aun mas grande iluminó el cielo y atrajo la atención de la pequeña niña.   Una estrella fugaz raya el cielo dejando una cola que se desvanecía rápidamente, la pequeña había oído hablar de ellas pero nunca había visto una así de hermosa, ella sabia que debía pedir un deseo y que si lo pedía de corazón este se realizaría al día siguiente, así que cierra los ojos y pide un deseo, el que....

—— Otra vez te dormiste sin escuchar el deseo ——. Musitó mi madre saliendo de la habitacion.


   


   


Mi amigo imaginario.¡Lee esta historia GRATIS!