CAPITULO 1

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 Me despierto sobresaltada notando que Christian no está a mi lado. Abro lentamente mis ojos y noto que la luz del día entra suavemente por las cortinas entre abiertas. Me giro y veo el reloj, 8:30 a.m. Estoy totalmente agotada por el nacimiento de nuestra segunda hija, las noches son de insomnio total y en el día tengo que cuidar a mi hijo Ted y a la pequeña Phoebe.

Me acerco a la cuna de madera que está en el rincón de la habitación (ya que decidimos que Phoebe dormiría mientras con nosotros), y me asomo lentamente, mirando a mi pequeña dormir profundamente. Solo tiene un mes de haber llegado con nosotros y ya la amamos incondicionalmente. Su cabello es cobrizo como el de su padre, su piel rosada y pálida, y sus mejillas están algo sonrojadas. Es toda una belleza para ser solo una bebe. Suspiro y aparto costosamente mi mirada de ella, decidida en ir a buscar a Christian.  Estoy algo extrañada también, porque Teddy suele despertar antes de las ocho y despertarnos de igual manera, sin importarle lo poco que hemos dormido últimamente.

Camino hasta donde se encuentra el estudio de Christian y entro sin tocar. Detrás de su gran escritorio se encuentra mi sexy y flamante esposo vestido con sus pantalones de pijama que tanto me gustan, y una playera blanca de algodón. Se puede notar en su mirada el cansancio del último mes, su cabello revuelto, pero en su hermoso y atractivo rostro hay una enorme sonrisa. Christian tiene en su regazo a nuestro pequeño Ted que está sumamente entretenido jugando con un helicóptero que está en el escritorio de su papá.

Christian levanta la mirada y su rostro se ilumina al verme, le susurra algo al oído de nuestro pequeño y el levanta sus enormes ojos azules hacía mí, luego sonríe de una manera tan encantadora, mostrándome esos hermosos hoyuelos que tanto me gustan. Se baja rápidamente del regazo de su papá y corre hacía mí. Se ve tan tierno con su pijama de dinosaurios y su cabello revuelto igual que el de su padre.  Me agacho y Ted brinca, lo sostengo en mis brazos mientras le doy un sonoro beso en su mejilla.

-¡Mami!- exclama con su voz infantil y me señala su helicóptero que esta sobre el escritorio de Christian.

-¿Estás jugando con el escritorio de papi?- le pregunto con una sonrisa boba en los labios, y mi pequeño asiente energéticamente.

-¿Feobee?- Me pregunta mientras mira sobre mi hombre tratando de buscar a su hermana pequeña.

-Sigue dormida, mi amor- Le digo mientras lo bajo al suelo. Miro desaprobatoriamente hacia sus piecitos descalzos sobre la fría madera.- deberías ponerte unos calcetines- lo reprendo al igual que miro a Christian con una severa mirada.

-Estaba muy entusiasmado- me mira con sus ojos grises penetrantes- de todas formas, no ha pisado demasiado el suelo- me contesta mientras carga a nuestro hijo a su regazo de nuevo y Ted se pone a jugar nuevamente, haciendo sonidos guturales como si fuera un helicóptero.

-¿Cómo estás?- me pregunta cuando llego a su lado; pasa su mano por mi cintura y me acerca a el-tiene un hermoso aspecto Sra. Grey, y eso que últimamente no ha dormido lo suficiente.

-Usted también Sr. Grey- le contesto siguiendo nuestro juego, y me agacho para darle un tierno beso en los labios- ¿Por qué no estabas en la cama cuando desperté?- le pregunto.

-Porque Ted tenía hambre y decidió que era una buena idea entrar a nuestro cuarto y despertarnos- Christian besa el cabello de nuestro hijo, que está muy entretenido jugando- y decidí que no quería despertarla Sra. Grey, así que me levante y lo lleve a la cocina y le prepare el desayuno- Christian me sonríe con esa sonrisa tímida que tanto adoro.

-¿Estás seguro de que no se enfermara del estómago?- le pregunto mientras sonrió a causa de mi broma. Christian sonríe aún más y levanta los hombros.

50 Sombras Menos (fanfiction)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora