Capítulo 12.1- Tinta

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Chicas, esta es la primera parte del capitulo, lo que pasa que lo tenía en borrador y se me publicó sin querer por eso quedó tan corta esta parte. la parte 2 será la continuación del capitulo


-Señor, unos lacayos de Somerset preguntan por la Señora - se apresuró en informar Clarissa.

Thomas miró por la ventana y comprobó que, efectivamente, dos mozos engalanados y ostentado el escudo de armas de los Seymour, esperaban respuesta junto a un vehículo cargado de baúles. 

-Avisa a mi esposa.

Georgiana dejó el libro que tenía entre manos en cuanto supo que su hermana le había mandado sus pertenencias. Rebosante de alegría prácticamente corrió hasta el recibidor para abalanzarse sobre los arcones y abrirlos como si de regalos se trataran. No era el valor económico lo que la entusiasmaba, sino el sentir que Audrey seguía escuchándola aunque no le hubiera respondido ninguna de las misivas que le había mandado. Eran ya varias las cartas sin respuesta ; sin embargo,en la última , le había pedido que le mandara su ropa, y ahí estaba. Eso significaba que la leía. 

Estaba todo:  los vestidos que Audrey le regaló para su debut, los trajes que había cosido entre temporadas , sus joyas... Por primera vez ,en muchos días, sentía que las cosas empezaban a desarrollarse correctamente. 

-¿Lady  Georgiana Peyton? -  demandó un hombre con el frac de los sirvientes de Dunster, a lo que Georgiana respondió con un gesto afirmativo- la Duquesa me ha pedido que le entregara este paquete en mano- extendió un pequeño bulto atado a consciencia. 

En cuanto los dos mozos se marcharon,  Georgiana ordenó a Rudolph y a Clarissa que llevaran sus enseres personales a su habitación y los colocaran en el armario- si cabían - mientras ella se encerró en su estudio- porqué ya lo consideraba suyo- y abría el paquete que celosamente le había sido entregado.

Tratando de controlar la respiración y serenando el temblor de las manos ,con mucho tiento desempaquetó el interior. Eran tres cartas : dos de ellas llevaban su nombre y la última, el de su esposo. Apartó la de Thomas a un lado a pesar de la curiosidad que sentía, y cogió sus dos mensajes. La primera que quiso leer era la que estaba sellada con el emblema de los Devonshire. Rompió el sello que un día fue de su padre, y soltando un sonoro suspiro empezó a leer.

A mi bella hija Georgiana Cavendish, 

Sé que no podré elegir por ti cuando te cases; sin embargo, sólo te pido que lo hagas con un hombre que lo dé todo por ti.  No miento si confirmo que eres el ser más bello que he visto , mirarte es como ver todos los colores en uno solo y, eso hija mía, es una bendición y a la vez , puede ser tu perdición. Estoy seguro que cuando un hombre se enamore de ti, lo hará de tal forma que puede llegar a ser peligroso. Por eso trata de estar segura antes de casarte, busca un hombre honrado y que sepa apreciarte.

Eres inteligente, usa tu capacidad para desenvolverte ante cualquier situación, pero si te equivocas tampoco te mortifiques por ello, todos hemos sido jóvenes. Posees dos grandes cualidades: la belleza y la inteligencia. Pero ambas pueden verse enterradas por la soberbia, no seas orgullosa ni caprichosa. Trata de ser siempre digna mas no altiva.

Te ama ,

Tu padre

PD:  Quedan a tu nombre la casa y las tierras de Bath colindantes a las de Karen así como una cuantiosa dote que deberá ser entregada a tu marido. 



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Manto del firmamento ( IV Saga de los Devonshire)©¡Lee esta historia GRATIS!