Capítulo 17: ¿Una Familia?

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Pese a sus nervios y pánico aun presente, fue capaz de llegar a salvo al hospital con los pequeños en el asiento de atrás completamente confundidos y sin saber con exactitud lo que pasaba. Dos llamadas se habían hecho en el transcurso y ahora dos autos más se dirigían con igual preocupación y rapidez a su misma ubicación.  La sangre manchaba el piso del auto así como la cubierta del asiento. El otro respiraba con dificultad y tosía a ratos.

Finalmente, llegaron frente al hospital.

Movió a su compañero a la silla de ruedas y en la recepción lo ayudaron y preguntaron por la situación. Explicó lo ocurrido con dedos y voz temblorosa, hablaba pero no era capaz de escuchar su propia voz, de repente, se encontró sin poder decir palabra alguna. Uno de los enfermeros lo ayudó a sentarse y empezó a intentar calmarlo a la vez que le preguntaba el nombre del paciente y otros datos personales, pero por más que intentase hablar no le salia la voz. 

No tenía voz.

Por el pasillo principal llegaron los Winchester, en cuanto lo divisaron fueron a él para hacerle cientos de preguntas que no hicieron más que marearlo. El enfermero lo notó y se encargó de hacer que se alejaran y explicarles lo sucedido, más tarde pudo sentir la penetrante mirada de ambos Alfas sobre su persona más no le importó, no era capaz de hablar. 

Unos minutos después sus padres llegaron con sus hermanos de la mano, los había olvidado por completo. Cuando los vio entrar con tanta preocupación de verdad llegó a pensar que lo abrazarían y le preguntarían por su estado pero contrario a esto, sus padres adoptivos lo miraron con frialdad y pasaron de él para ponerse al tanto de la situación con los Winchester.

De repente sintió el estómago vacío, con un enorme peso, el nudo en su garganta no hacía más que crecer y hacerlo sentir peor hasta el punto de no ser capaz de respirar correctamente junto con su impresión acerca de su falta de voz. Subió sus rodillas a la altura de su pecho y enterró su cabeza entre estas. Parecía irreal, una pesadilla.

Recuerdos le volvían a la mente, tan rápidos y breves como flashes. Recordaba los golpes e insultos por parte de otros niños, la sensación de rechazo ya fuera en la escuela o en su propia familia. Podía recordar la sensación de injusta culpa que sentía cuando su madre era llamada a la escuela por supuestos problemas que había tenido con otros niños, sacando a su madre del trabajo en varias ocasiones o despertandola tras haber trabajado toda la noche. Recuerda la sensación de inutilidad que siempre sintió en su infancia, cuando reprimía sus emociones, sus palabras, a sí mismo.

Un brusco toque en su hombro lo hizo despertarse de sus recuerdos y caer en cuenta de su ataque de pánico.

Su mirada se elevó y se encontró con los rostros de extrema frialdad de los padres de Carter. Comprendía el hecho de que fueran tan serios, no podían darse el lujo de derrumbarse al contrario, tenían que ser más fuertes para poder enfrentar tal situacion de la mejor manera, pero para su propia desgracia, no se sentía del todo bien como para hacerles frente.

—Será mejor que nos cuentes todo lo que ocurrió esta noche, de principio a fin. O de ser necesario llamaremos a un abogado para realizar un proceso. —decía con voz severa el que vendría siendo la "madre" de Carter.

—La policía ya viene para acá para tomar tu testimonio también pero necesitamos saber lo que pasó.

Antes de siquiera poder abrir la boca ya sentía como se enredaba con las palabras y aún con intentar balbucear, su voz no salía. Ambos mayores frente a él parecían desesperarse y antes de que pudieran decir algo, sus padres intervinieron, escuchó algo acerca de que hablarían con él.

Un Amor Que No Quiere Ser¡Lee esta historia GRATIS!