Capítulo 18

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PUNTO DE VISTA DE DYLAN

Cerró los ojos, y al cabo de unos segundos se puso a respirar lentamente. Se había dormido. Me alegraba; Crystal necesitaba descansar. Observé lo relajados que estaban los rasgos de su cara. Tenía la boca entreabierta y respiraba por ella, porque la nariz la tenía taponada.

Me acerqué para darle un breve beso en la frente y me levanté de la cama sin hacer ruido. Todavía se oía el sonido de la televisión desde el piso de abajo. Esperaba que el padre de Crystal siguiera durmiendo, si no, iba a tener serios problemas.

Bajé las escaleras lentamente y en el último escalón, pude ver la puerta principal al final del pasillo. Empecé a andar, pero entonces la puerta del salón se abrió y de ella salió el padre de Crystal.

Me quedé inmóvil sin saber qué hacer. 

"-Que no me vea. Que no me vea. Que no me vea..." -empecé a pensar.

Pero se giró y me vio.

Tenía los ojos entrecerrados debidos al cansancio y me miraba fijamente. Contemplé la posibilidad de salir corriendo, aunque probablemente me habría traído muchos más problemas. 

Abrí la boca para decir alguna excusa, pero inmediatamente la cerré al ver que no se me ocurría ninguna. ¿Qué razón habría para encontrarme en su casa en medio de la noche? Podría haberle dicho que había traído a Crystal, pero entonces se enfadarían con Anthony por no haberse ocupado de ella.

De repente habló;

- ¿Anthony? -dijo con voz ronca.

Abrí mucho los ojos de la sorpresa. ¿Me había confundido con Anthony? Tampoco es que nos pareciéramos mucho... 

Pero no tardé en usar su confusión para salvarme;

- Ehhh... Sí. Acabo de dejar a Crystal en su habitación. Lo siento, no queríamos despertarle.

Seguía con los ojos entrecerrados. No tenía ni idea de que estaba pensando o de si se lo había creído.

Asintió lentamente, como si dudara un poco.

- Bueno, pues vete a casa, que tus padres se deben de estar preocupando.

"Ya me gustaría a mí"

- Vale.

Con pasos rápidos, anduve hasta la puerta sin mirarle en ningún momento. Al cerrarla detrás de mí, suspiré lentamente. Me froté los ojos con una mano para despertarme un poco.

¿En serio me había confundido con Anthony? Porque debía de haber estado muy, muy cansado para eso.

Empecé a andar con pasos rápidos hacia mi casa sin darle más vueltas al tema.

Seguía haciendo mucho frío y estaría totalmente oscuro si no fuera por la luz de las farolas. Por un momento me recordó a cuando Ashley, Crystal y yo nos dimos un paseo por la noche. Sólo que aquella vez había millones de estrellas. Ahora el cielo estaba totalmente desierto.

*** 

Cuando llegué, Michael estaba en la cocina mirando su ordenador. Parecía ausente, así que no me molesté en saludarle.

- ¿De dónde vienes? -me preguntó sorprendiéndome.

No había movido la vista en ningún momento, lo cual intimidaba un poco.

- Había salido un momento.

Después de decirle esto, empecé a andar hacia mi habitación creyendo que la conversación había terminado.

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