CAPITULO: 54

510 86 13

2019

GAIL

Un mes después...

Regresamos a San Francisco. Regresamos a la rutina. El año comenzó y el trabajo a aumento. Al igual que regreso a clases, que hasta sentía que me iba a volver loca de un lado a otro. Cada día teníamos más campaña publicitarias en la empresa e innumerables sesiones fotografías, sean restaurantes, marca de ropa, de zapatos, productos de comida, lencería, jugueterías, en fin. No negaba que me encanta mi trabajo. Pero trabajar y estudiar al mismo tiempo no es sencillo. Sin contar que esto casada.

En cuanto a la campaña de los diseños de Alessa Ferreira ha sido un éxito, tanto que la revista se agotó en la cuidad una semana, las redes sociales revientan de notificaciones al igual que mi cuenta personal de Instagram la cual fue asociada la de la marca por ser la modelo, a parte que me reconocieron por participar en el «Reality Show: Perfect Match.»

Ahora soy una modelo famosa. En tu cara Emma.

¡Ok, no!

Me agrada la idea que la campaña sea un éxito y que tanto el comercial como las fotografías en las redes estén por todo el mundo y cada continente, esperando el lanzamiento de la ropa al inicio de la primavera. Pero no me agrada tener que salir a la calle a comprar un simple chocolate y me reconozcan. Sin nombrar que ahora la loca diseñadora quiere que yo desfile en el lanzamiento en Nueva York. A duras penas camino por la calle con mis converses.

¿Cómo pretende qué desfile en medía pasarela en tacones?

Capaz me voy de bruces y allí si es el fin en medió de la multitud con miles de cámaras. Además, Mika casi se infarta con unas simples fotos, no quiero imaginar como reaccionaria si desfilo en traje de baño en algunos casos.

—He vuelto.— entonó eufórica Hannah al entrar al estudio como si nada.

Alce mi vista dejando de ver el monitor, ya que me encontraba editando unas fotografías. Ella se aproximaba hasta mí, y me percate que estaba usando un vestido purpura manga larga entallado hasta la cintura y falda en vuelo un poco mas abajo del muslo, con unas medias hasta las rodillas negras al igual que sus botines de tacón, mientras que yo tenía mi habitual pantalón de mezclilla, una blusa blanca con el logo de «Avengers» además de una chaqueta de cuero roja y unas converses igual rojas, dejando claro los diferentes que son nuestros gusto. Aunque a veces me convenza de usar vestidos.

—Aveces me pregunto: ¿Si de verdad estudias y trabajas? Te la pasas todo el día aquí.— menciono por lo que ella rueda los ojos soltando un bufido y toma asiento frente a mí. Todos los día viene a la agencia.

—Si. Si. Si.— rechina. —Necesito que me ayudes a terminar de comprar las cosas para mi cumpleaños.— implora batiendo sus largas pestañas y yo abro mis ojos como plato.

—Cierto que es mañana.— chasquee entre dientes. Había olvidado que mañana es 08 de febrero. Este sería el séptimo cumpleaños que pasamos juntas.

Increíble como pasan los años. ¿No?

—¿Lo olvidaste?— indagó dándome una mirada fulminante con sus ojos esmeralda.

—Claro... Claro que no.— bufé.

Claro que sí. Ahora debo correr a buscar un regalo.

La verdad no sé que regalarle. Hace unas semanas tanto a ella como a Tríz le regale parte de la ropa que recibí por la campaña. Vale decir toda la ropa que use las fotografías me la obsequiaron como parte del pago. Así que compartí con ellas. Por lo que ahora no sé que regalarle.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!