CAPITULO: 26

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NOTA IMPORTANTE

ANTES QUE NADA QUIERO AGRADECER EL APOYO QUE LE HAN BRINDADO A LA HISTORIA, LO CUAL ME MOTIVA HACER LO MEJOR QUE PUEDO Y QUIERO PEDIRLE UNA DISCULPA ENORME, PERO EL (CAPÍTULO ESPECIAL / GAIL & MIKA) NO FUE REAL, ¿POR QUÉ CREEN QUE LO LLAME ESPECIAL Y NO CAPITULO 26 COMO CORRESPONDÍA? SOLO QUISE JUGAR UNA BROMITA... ASÍ QUE LO SIENTO, SI ALTERE A MÁS DE UNO, TODO LO QUE LEYERON AHÍ ES FALSO O EN PARTE, PORQUE HANNAH Y DERIAN SI SE CASARAN... PERO LA MAYORÍA ES FALSO... SI SE DIERON CUENTA TODO FUE UN TANTO EXTRAÑO Y GAIL SE TERMINO ENAMORADO DE ALEX, INCLUSO EN NINGÚN MOMENTO ENCONTRÓ LA CARTA, QUE QUIZÁS LE ALLÁ ABIERTO LOS OJOS, MÁS DE LO QUE HANNAH ALLÁ INTENTADO... Y QUE SIGUIÓ SU VIDA COMO SI NADA... SE SUPONE QUE ESTA AFECTADA TAMBIÉN POR LO QUE LE HIZO A MIKA... TAN POCO ES TAN MALA... CLARO QUE NO SERÁ SENCILLO RETOMAR SU AMISTAD Y SOBRETODO EL AMOR QUE SE NIEGA ACEPTAR O NO SE DA CUENTA... ESTA HISTORIA SE TRATA DE GAIL Y MIKA Y NO PUEDE DAR SEMEJANTE GIRO... EN FIN... ESTE SI ES EL VERDADERO CAPÍTULO.

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GAIL

Una vez salí del aeropuerto observe la hora en mi celular, efectivamente eran las once de la noche, y lo más seguro que mi madre este dormida. Por lo que me debatí entre quedarme en un hotel cercano o irme ahora mismo a casa de mi madre, que estaba algo lejos, aproximadamente a una hora y media de distancia, sin dudarlo más tome la segunda opción sin importar lo tarde que era, este momento solo quería estar con ella, me hacía mucha falta, sus regaños, sus consejos, pero sobre todo un abrazo el que me sintiera protegida. Así que tome un taxi, llevándome a mi destino, una hora y media después estaba allí, frente a la casa donde me había criado parte de mi infancia y adolescencia. Cuando comencé a vivir aquí tan solo tenía diez años, mi madre recientemente se había casado con Andrew quien me trato como una hija y un año después nació mi hermana Andrea, hasta que cinco años después nos fuimos a Estados Unidos. Pero hace tan solo un año ellos habían regresado, ahora era yo la que lo había echo. Si más demora me atreví a tocar el timbre y solo en cuestión de minutos se abrió la puerta de par en par dejando a ver mi madre quien estaba sorprendida, no esperaba verme y sin dudarlo más la abrace sin poder contener las lágrimas.

—«Mamá.»— entone en cuanto la abrace y llore en sus brazos como una niña desprotegida. —«Mamá lo siento tanto.»— añado.

—«Cariño.»— me dice acariciando mi melena. —«¿Por qué no me avisaste que vendrías? No sabes lo preocupada que me tenías, no contestadas mis llamadas. Rachael me contó lo que ocurrió en el programa.»— implora.

—«Lo siento.»— volví a decir entre sollozos. —«Seguro debes estar decepcionada de mí por mentirte sobre mi matrimonio con Michael.»— añado soltándome de su agarre.

—«Eres mi hija, nunca podrás decepcionarme. Aunque no voy a negar que si me entristece que tu relación con Mika no era real.»— dice al abrazarme de nuevo y besa mi frente. —«Ya me estaba emocionando la idea de ser abuela.»— añade en broma y yo abro mis ojos como plato.

—«¡Mamá!»— suelto y ella se ríe por lo que yo solo niego soltando una sonrisa amarga, porque tal comentario me recordaba lo que había sucedido hace algunas semanas al mal entendido con la señora Johnson. Pero no era el momento para bromear, solo quería llorar.

Termino de adentrarme en la casa con mi maleta, mi madre me acompaña a la que solía ser mi habitación y me sorprendió que aun seguía intacta, tal como la había dejado hace seis años. Mi madre me informa que mi hermana esta dormida y que Andrew, su esposo esta de viaje por asuntos de negocios. Una vez dentro me siento en el borde de la cama y mi madre junto a mí, por lo que recargo mi cabeza sobre su regazo y le relato toda lo sucedido desde que acepte la idea de Mika al casarnos solo para ganar el «Reality Show» así poder obtener el dinero y pagar nuestras de deudas tanto la hipoteca de su departamento como mi último año en la universidad. El como había terminado las cosas entre nosotros por mentirle que estaba comenzando a salir con un chico, el que ahora era mi novio. Ella solo se limito a escucharme mientras sobaba mi hombro derecho. No me regaño como creía que lo haría, no se decepciono de mí, solo lamento que no le hubiera dicho nada sobre la deuda que debía cancelar en la universidad, que sin duda ella se hubiera ofrecido ayudarme a pagarla. A mi pensar quizás eso habría sido lo mejor y así nada de esto estaría pasando.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!