Primer día

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Cuando tenía 6 años inicie la escuela primaria, la señora Peters solía llevarnos a Eliot y a mí todas la mañanas, y durante el camino siempre jugábamos a no pisar las líneas. La escuela primaria suele ser una aventura agradable y llena de alegría, pero para mí fue una tortura. Me costaba hacer amigos y Eliot estaba en otro grupo por lo que tenía sus propios amigos. 

Las chicas de mi grupo solían ser muy insoportables, siempre con sus cabellos lacios y peinados, con zapatos bonitos y brillantes, ropa rosada muy femenina, mientras que yo sólo llevaba zapatillas deportivas, jeans y playeras, mi padre no era bueno eligiendo ropa o peinando mi cabello, pero no lo culpaba. Lo que más me dolía en esa época era no tener mamá, ni siquiera me tomaba el tiempo de participar en los festivales, no entendía muy bien la situación hasta que en tercer año una niña me dijo: "mi mamá me dijo que tu mamá prefirió morir que seguir contigo, debiste darle vergüenza." Aún no entiendo como los niños pueden ser tan crueles, fueron esas palabras las que me destruyeron poco a poco. 

Mi racha de mala suerte comenzó a mis 10 años, un viernes 13 precisamente. Normalmente no tenía amigos, solo una chica de la biblioteca, una mañana durante el recreo mi estomago me dolía un poco, pero prefería irme con Elizabeth antes que quedarme en el salón o llamar la atención caminando a enfermería, cuando me levante de mi asiento sentí algo extraño, y un niño comenzó a gritar detrás de mí "¡Mary Jane se hizo pipí!" la profesora se acercó inmediatamente igual que mis compañeros, resulta que no me había hecho pipí exactamente, sino que mi cuerpo había presenciado un cambio que ocurre normalmente a los 12 años. Sí, tuve mi primer periodo. 

Inmediatamente llamaron a mi padre quien tardó un poco en llegar, durante la espera la enfermera escolar, Liza, me explico porque sucede esto en mi cuerpo, y de camino a casa mi padre me explicó nuevamente ese proceso. No sé con exactitud cual de todos estos sucesos fue el más incómodo, hasta ahora el que va ganando es aquel de cuando tuve que comprar las toallas sanitarias acompañada de mi papá. 

Con el pasó del tiempo el tema se supero, el cambió físico ocurrió en todas las chicas, sus figuras se volvían curvilíneas y todas tenían ese toque tan bonito. En cambió yo, seguía viéndome de la misma manera "¿cuándo exactamente me iban a crecer unos magníficos pechos y un trasero más bonito?" siempre me limite a preguntar eso a mi padre, hasta que cumplí 15, fue cuando note que mis pechos no crecían lo suficiente, y sí, lo note porque la novia de Eliot era tan bonita, la diferencia entre ambas era notoria.

- Padre, no te pido nada pero necesito saber ¿por qué yo no tengo pechos bonitos?- Después de comprar toallas sanitarias a su lado, preguntar sobre estos temas se vuelve sencillo.

-Mary Jane, no todos los cuerpos son iguales, el tuyo está creciendo, será muy bonito pero dale su tiempo. Ahora debo irme, mi turno inicia en treinta minutos.- Me miro a los ojos antes de irse, el mismo color negro intenso, profundo y cálido, me regaló una sonrisa y un abrazo, era su manera de decir que me amaba.

Todos los días eran iguales, mi padre trabajaba y yo me quedaba sola, a partir de los 15 dejé de ir tan seguido a casa de la señora Peters, aprendí a cocinar por lo que no era tan necesario quedarme con ellos.

Una tarde de noviembre, a mis 16 años, mientras caminaba al mini super en busca de dr. Pepper (mi bebida favorita) ocurrió algo memorable, un lindo cachorro me estaba siguiendo, yo quería llevarlo conmigo a casa por lo que trataba de no perderle de vista, lo cual fue un error ya que fue a causa de esa distracción que termine con el brazo enyesado.

Mientras le hablaba al cachorro un automóvil se dirigió hacia mí, el hombre iba al teléfono y por suerte alcanzó a mirarme, no me arrolló con tanta fuerza como para matarme, pero no salí libre. Fue mi padre el que me atendió, creo que el hombre pagó una seria demanda, pero yo sé que la culpa fue mía. Señor del auto negro, si llega a leer esto, realmente lo siento.

Dicen que a los 16 años uno comienza a experimentar su primer amor, dicen que el amor es tan cálido como los colores otoñales, tan ligero como las hojas de los arboles al caer, y tan dulce como una taza de chocolate caliente en días lluviosos. Nunca experimente el amor aunque conocía su concepto, nunca entendí como era hasta aquella tarde de otoño...

Recuerdo ese día, la cálida luz del amanecer se filtraba por las cortinas, y la brisa otoñal provocaba un extraño silbido. Eliot y yo habíamos quedado de hacer un día de campo, para celebrar mi cumpleaños número 17, había tarta, sándwiches, ensalada, pizza y helado.

Mientras comíamos intercambiábamos miradas, sus ojos verdes se clavaban en mi mirada castaña, cada vez que sucedía lograba sentir un escalofrío recorrer mi espalda, un cosquilleo en mi estomago y sólo me repetía mentalmente "cálmate tonta, él es tu hermano," pero se complicó un poco cuando mientras jugábamos a girar por el campo, él cayó sobre mí, no pude evitar un sonrojo y sólo se comenzó a reír de mí mientras se quitaba de encima. Fue la primera vez que experimente el amor, un amor platónico de forma intensa.

Pero es más que claro que él no piensa igual, sale con Susan y se nota lo mucho que la ama, a veces salía al balcón a observar las estrellas e imaginaba que yo era Susan y salía con Eliot que tonto de mi parte ¿no creen?

Me gustaba verlos juntos, eran una pareja hermosa, en el baile de graduación ganaron como el rey y la reina, eran perfectos. Siempre me sentiré orgullosa de tener una cuñada tan linda y amable como ella.


Mary Jane Bad-luckWhere stories live. Discover now