CAPITULO: 45

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GAIL

Después de almorzar junto con Hannah y Beatríz, mientras conversábamos infinidades de cosas, se despidieron no sin antes de insistirme una y otra vez que aceptara ser una de las modelos de la campaña de la diseñadora Alessa, de esa manera podría vengarme de Emma, dándole donde más le dolía, ya que su mundo era el modelaje. Pero aun tenía dudas, nunca había sido modelo, ni mucho menos se me ha pasado por la mente ser una, lo mío era estar detrás de los reflectores. Claro esta que en mis redes sociales como Instagram o Facebook, suelo poner algunos fotos mías y otras junto a Mika, o con Hannah. Pero es muy diferente a lo que implica posar como modelo, y que cuyas fotos serán vista no solo a nivel nacional, sino también a nivel mundial por medio de las redes sociales de la diseñadora y a parte de la revista de la agencia, que mensualmente es publicada donde destacan todas las campañas de mes y lo peor, salir en un comercial trasmitido en televisión.

¿Qué hago? ¿Será qué acepto o no?

¿Y si Hannah tiene razón?

Solo son unas fotos, tampoco es que vaya a posar con poca ropa, o sin nada.

—Hasta que te encuentro.— entono una voz chillona sacándome de mis pensamientos, y al apartar la vista del monitor, me percato que es la pelirroja.

—¿Quién te dio permiso de entrar al estudio?— pregunto molesta y me levanto de la silla frente a mi escritorio, apoyando mis manos en el.

—Yo no necesito pedir permiso para nada.— masculla dando zancadas a mi dirección y se detiene frente a mí, dejando el escritorio de por medio. —Solo vengo advertirte que ni se te ocurra aceptar ser la modelo, o...

—¿O qué?— atajo desafiante. —¿Crees qué te tengo miedo?— replico. —Me vale poco tus amenazas. Yo puedo hacer lo que quiera.— añado.

—Me puede deshacer de ti una vez, una segunda no será difícil. Nadie me gana.— espeta.

Claro, cuando hizo que me expulsaran del «Reality Show.!»

—Si mal no recuerdo, Beatríz te gano y no solo una, si no muchas veces.— declaro por lo que ella me da una mirada asesina con su ojos aceitunas, y antes de que la diga algo la interrumpo. —Y lo que hiciste en el «Reality Show» para que fuera expulsada, me tiene sin cuidado. Es más, ahora te lo agradezco, gracias a eso me di cuenta de muchas cosas.— agregó.

Por una parte era cierto, gracias a lo que hizo, me di cuenta del daño que le hice a Mika, y sobretodo de lo mucho que lo amaba.

—Entonces. ¿Aun siguen casados?— pregunto un tanto confundida e incrédula y yo solo asiento. —Bueno, eso no me importa, mucho menos que inventes que la competencia era de baile.— prosigue rápidamente. —Lo único es que no voy a permitir que tomes mi lugar, yo soy la modelo y me he ganado el prestigio que tengo con esfuerzo...

—Y trampa.— culmino por ella. —Si fuiste capaz de hacer que me lesionara en la playa cuando me tiraste el al suelo, estoy segura que a más de una chica les has hecho algo para quitarla de tu camino.— argumento.

—Por...

—Por eso, no te tengo miedo.— la interrumpo de nuevo. —No creas que me voy a dejar esta vez, te guste o no, seré la modelo que represente al verano.— sentenció.

¡Ay, no! ¿Yo dije eso?

Ya que más da, solo son unas fotos Abigail, nada más, y así no le das el gusto a la pelirroja sangrona e ingerida.

—Eso jamás, yo seré la única modelo.— réplica.

—Pues eso esta por versé, así que ahora mismo te vas de aquí y me dejas en paz.— demando enojada.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika © (LIBRO 1)¡Lee esta historia GRATIS!