Capítulo 34

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Giselle.

Jamás creí que despedirse de alguien iba a ser tan difícil, jamás creí que era posible querer a otro alguien en tan poco tiempo, pero sí es posible. Muchas personas creen que es algo loco que alguien logre agarrarle cariño a una persona en tan poco tiempo, pero adivinen, si es posible. Querer, para mí, no es cuestión de tiempo es cuestión de cómo te sienta y el cómo la otra persona te haga sentir, también el grado de ilusión que sientas cuando estás con ese otro alguien.

Gael me estrecha entre sus brazos una vez más y yo resisto el impulso que tengo de llorar. Acaban de llamar a mi vuelo por lo que estoy en esta posición tan dolorosa: me estoy despidiendo de estas increíbles personas.

— Te voy a extrañar — digo, separándome de Gael para mirarlo.

— Lo sé. Soy una persona que no se olvida tan fácil — dice y su tono falso de arrogancia me hace sonreír.

Después de darle otro fuerte abrazo me despido de Victoria y de Samantha, ambas chicas lloran al igual que yo. Esto de verdad es difícil.

— Cuídate, Sellyselly — Sam dice, entre sollozos y yo lo único que puedo hacer es volverla a abrazar.

— No me voy a ir para siempre — digo, tomando la mano de Victoria —, pvoy a volver en vacaciones y tal vez en Navidad.

— Te vamos a extrañar — Victoria informa una vez más.

— ¡Ay, ya! — Gael exclama — ¡Dejen de despedirse!, ¡harán que mi maquillaje se corra! — Su voz afeminada nos hace reír a todos.

Después de volver a abrazar a Victoria a Samantha, y una vez más a Gael, voy por la parte más difícil: papá, Hannah y Sophie.

Mi pecho se contrae con fuerza cuando mi mirada se encuentra con los ojos verdes de Hannah. Soy hija única, pero ella se ha convertido en una de las personas más increíble que pude haber conocido, se convirtió en algo más que una amiga… se convirtió en la hermana que nunca tuve.

Hannah me abraza con fuerza y cuando me separo ambas nos limpiamos las lágrimas. Despedirme de Sophie también es difícil y mientras ambas lloramos trato de hacer una broma para tratar de reír.

Después de eso voy y me despido de mi papá.

— Te quiero mucho, cielo — papá me atrae a su pecho y me abraza con fuerza —. De verdad te quiero mucho, Giselle.

— Yo también, papá — digo porque es verdad, a pesar de que casi nunca se lo digo, amo a mi padre —. Yo prometo que vendré a verlos — me separo de papá para ver a todos —, en las vacaciones estaré aquí y los molestare a todos, no se libraran de mí.

Mientras todos ríen escucho como anuncian mi vuelo a través de los altavoces y, con lágrimas en los ojos, miro a mi mamá, ella me hace una seña con la cabeza para caminar hacia el pasillo de abordaje y siento una nueva presión en mi pecho cuando miro a papá.  

Chase.

Mi corazón va a mil por segundo. Aprieto con fuerza el volante entre mis manos y no me importa el color blanco de mis nudillos. Mi auto va a una velocidad de vértigo, me he comido varias luces rojas y estuve apunto de colisionar contra una camioneta… pero no me importa, lo único que necesito es llegar al aeropuerto para detener a Giselle y gritarle que la amo con toda mi alma, gritarle que es mi vida entera e impedirle que se marche.

El latido desembocado de mi corazón es desesperante. Suelto una maldición cuando noto como el auto del frente se detiene en una luz roja. Faltan solo dos calles más para llegar a mi destino, pero siento que es eterno. Los segundos pasan como minutos mientras que el viaje en carretera tarda más de lo que debería. Mi cabeza se siente a punto de explotar y mis sienes palpitan cuando toco la bocina de mi auto, el tipo frente a mí me saca el dedo del medio y yo ruedo los ojos, alterado.

MAHDLN: La reencarnación de Hazely Way¡Lee esta historia GRATIS!