Maratón (1/4) Miradas sobre mí

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A todas mis lectoras perdón por la demora pero como estoy de vacaciones me he tomado mi tiempo para distraerme de la universidad, asi que aqui les va el hermoso maratón que les habia prometido a mis hermosas lectoras... va con mucho amor para todas pero en especial para mis dos seguidoras a quien les dedicare el maratón. las adoro (solo espero que no me quieran linchar por la demora) <3  LUNA.

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_______ POV

Sentí que alguien me agarro con mucha fuerza por detrás, trate de soltarme pero esas frías manos que me sostenían no me quería soltar. Cuando cerré los ojos y luego los abrí, descubrí que estaba en otro lugar, había una cascada y arbustos con árboles alrededor ¿Cómo había llegado aquí en tan pocos segundos?

La mano que me sostenía por fin me soltó, pero está me soltó y me tiro al suelo fuertemente, la caída fue tan fuerte que me rompí el pantalón, observe como empezaba a salir una sustancia roja de mi pierna y de mis manos, entonces fue cuando supe que estaba sangrando. Mientras observaba esta escena pude lograr divisar a un chico de pelo negro alborotado, bastante alto que me observaba, pero cuando mire sus ojos, me di cuenta de raro color….era ojos color carmesí.

Esos ojos me estaban envolviendo en su mirar, su mirada me intimidaba, tenía miedo, pero no sabía que hacer me dolían demasiado las piernas como para pararme del suelo además su mirada era rara, él no hablaba pero bastaba con su mirada para intimidarme, se fue acercando a mi mientras yo seguía en el suelo.

-Me dieron ordenes de capturarte – él seguía de pie frente a mí – pero…. Pensándolo bien, sería mucho mejor darte una probadita.

-emm... Yo… ¿Quién eres?- no sabía qué hacer, esos ojos me daban un poco de miedo

-Oohh…es verdad, donde están mis modales –me lo dijo con una sonrisa escalofriante – me llamo Erick y bueno…tú eres mi prisionera y comida.

-O_O ¡¡¿Qué?!! Espera ¿dijiste que me te habían mandado? ¿Quién? – se me acerco y puso su dedo en mi boca.

-sshhh… alguien nos puede escuchar – hizo eso y se arrodillo frente a mí y tomo un mechón de mi pelo -  bueno como eres bastante linda quizás te deje ser como yo, pequeña.

- ¿Cómo tú? – me ponía más nerviosa a medida que se acercaba a mi

- ahora entenderás – de repente me mostro dos dientes que sobresalían de su boca, eran colmillos.

Mientras esto pasaba se escucharon los aullidos de unos lobos a lo lejos pero de un instante a otro los aullidos de lobos se empezaron a escuchar cada vez más cerca de donde me encontraba.

-¿qué demonios es ese ruido? ¿Y ese olor? – se volteó y empezó a buscar con la vista, miraba hacia todos lados, pero también estaba oliendo hacia todas direcciones.

De repente salieron dos lobos, los cuales no parecían muy amigables, uno era de color rojizo y otro de color arena, los quede mirando, estaba perpleja por la situación. El chico llamado Erick, el cual estaba delante de mí solo me miró asustado, se acercó a  mí para tomarme del brazo pero antes de que lo hiciera el lobo rojizo le gruño y se abalanzo contra él impidiendo que me tocara, el lobo de color arena solo me miraba con cara de  preocupación y gruñéndole al chico que los otros lobos tenían en el suelo. De pronto salió del bosque un lobo de color negro, seguido de uno de color gris, no sé lo que habrá pasado con ese chico llamado Erick porque los lobos se lo llevaron más allá de donde me encontraba.

Mientras veía esta escena no me percate que el hermoso lobo de color arena estaba sentado  sobre sus patas traseras, al lado mío, observando mi expresión y olfateándome de pies a cabeza. No sabía qué hacer en ese momento, pero de una cosa estaba segura si me paraba el lobo me iba a perseguir y comer, pero aunque quisiera no me podría parar de una forma normal ya que las piernas me dolían por el golpe anterior, el lobo que se encontraba al lado mirando con una cara de preocupación era de un tamaño que nunca había visto, era gigante al lado mío (de todos modos soy pequeña así que cualquier cosa es gigante)pensé que si los hacia enojar de seguro me comerían viva. Pero ese lobo de color arena me miraba tan atento y sus ojos me miraban directo a mí y no se despegaban de cómo me movía o cuando me quejaba en los momentos en los que trataba de levantarme, el lobo se dio cuenta de que de verdad me dolía el cuerpo por la caída y que estaba un poco asustada por su presencia, así que bajo su cabeza como una señal  para que le hiciera cariño. Al principio me dio un poco de miedo acariciar a un lobo tan grande como él pero luego empecé a acariciar las orejas del animal y entre medio de ellas me deslice hasta el hocicó hasta llegar a su cuello, al lobo no parecía molestar, supongo que le gustara que lo acaricien así además tenía los ojos cerrados mientras lo acariciaba pero cuando llegue a su cuello los abrió, me miro a mis ojos y lamio mis labios y luego agacho su rostro y lamio mis pernas de donde salía sangre.

-aauuhh…!! Oye lobito eso duele, sería mejor si pudiera bajar al borde de la cascada para limpiarme con agua. – el lobo solo me miro con cara de preocupación cuando me queje.

El lobo se paró apenas dije eso, aulló y se dio media vuelta poniendo su lomo al frente  de donde me encontraba y se agacho un poco, al parecer quería que me subiera a su lomo. Me subí a su lomo con mucho cuidado porque aún me dolían las piernas y un poco el cuerpo, aun me preguntaba porque ese chico tenía los ojos color rojo y colmillos, si lo sacaba por deducción solo podía decir que los vampiros tenían esas características pero eso era absurdo porque los vampiros no existen según yo sé. El lobo bajo hasta la orilla de la cascada de donde nos encontrábamos, me baje con cuidado pero aun así me resbale, el lobo interpuso mi caída al suelo, ya que se puso delante mío para que no cayera y me sujeto y me trato de parar delicadamente.

-gracias lobito – lo bese en la cara como agradecimiento, el lobo no dejaba de mirarme.

 Mientras me lavaba la pierna  el lobo se sentó al lado mío mirándome atentamente, no despega su vista de mí y de cada acción hecha por mí, al principio me puse un poco nerviosa por estar al lado de un lobo gigante, pero estar al lado de ese lobo gigante color arena me traía más tranquilidad que cualquier cosa, era como sentirse en casa, cuando ninguno de mis problemas estaba presente. Pero por otro lado recordar a ese chico llamado Erick que me había secuestrado de ojos color rojo carmesí hacia que se me pusieran los pelos de punta, prefiero estar con este lobo que con el chico de ojos color carmesí, me agrada más el lobo aunque no hable. Cuando por fin termine de lavarme la herida, el lobo me observo directamente a los ojos por un momento, yo solo le sonreí por costumbre de sonreírle a todo el mundo. El lobo se apartó para que yo me parara, como vio que no podía levantarme bien me ayudo con su hocicó, cuando me pude levantar bien se paró al lado y me hizo la misma seña que antes, seguramente para que volviera a subir a su lomo, así que yo solo me subí a su lomo y él se encargó de llevarme hacia arriba, en donde habíamos estado antes.

 Una vez arriba escuche un par de aullidos, seguramente eran los otros lobos que estaban con él y lo estaban buscando, de repente ellos aparecieron de entre los árboles y arbustos de los alrededores, todos esos ojos lobeznos me estaban observando, algunos de ellos estaban olfateando el aire, me puse un poco nerviosa hasta que dos lobos se me acercaron al principio solo se me acerco uno de color rojizo, observo mi pierna y miro al lobo de color arena que estaba al lado mío, se estuvieron mirando un par de minutos pero luego aulló y lamio mi pierna que aún le escurría un poco de sangre y me limpio, puso su cabeza en mi dorso y luego se acercó el lobo gris y puso su cabeza en mi dorso al igual que el otro lobo rojizo, por mi lado yo solo les acaricie la cabeza y entre medio de las orejas.

 -(aullido de todos los lobos juntos)

- gracias por ayudarme, pero debería ir a buscar a mis amigos, no quiero preocupar a Jake y a Seth – iba caminando, pero me di cuenta de que los lobos que se me habían acercado antes me seguían – emm…no me sigan por favor, les prometo que volveré mañana a jugar con ustedes, así que muchas gracias por ayudarme – apenas dije esto los lobos dejaron de seguirme y desaparecieron de mi vista hacia otro lado, así que por mi parte me dirigí hacia el bosque, el cual no conocía muy bien, pero tenía que encontrar a los chicos antes de que se preocuparan más por haberme desaparecido, además necesitaba saber por qué ese chico me estaba buscando.

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espero que les haya gustado el primer capitulo del maratón en un ratito más subo el otro.

un abrazo y un besote grande a todas mis lectoras <3

LUNA.

Tú Eres Todo Para Mí (Seth) *Editando*¡Lee esta historia GRATIS!