Démeter pt II

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Era final de mes, en la mansión los chicos estaban felices porque no tenían que enfrentarse a JiYong, podrían levantarse tarde y disfrutar a sus parejas junto a ellos durante más tiempo. En el dormitorio de TaeHyun, Ten y MinHo, el ambiente era distinto, el tailandés se había levantado temprano y se había arreglado, tenía planes para ese día y nadie lo iba a detener, él iría a donde había planeado y nadie lo iba a detener. Los chicos querían disfrutar juntos de dos días junto a los que más amaban, nadie tenía idea de que aquel sería uno de los últimos fines de semana que les traería recuerdos felices.

Pronto la noticia del embarazo de la líder de Lambda Sigma Gamma había llegado también a la fraternidad, todos estaban sorprendidos, era como si de pronto todos estuvieran embarazados y a punto de casarse, pero la noticia afectó a alguien en especial, Ten estaba enterado de que TaeYong se casaría con esa mujer y que, además, tendría un hijo con ella, pero él no podía permitir que ese plan saliera como el de cabellos blancos quería. Le habló a Johnny para que el americano lo llevara a ese lugar, no le dijo a dónde irían y el chico aceptó.

-¿A dónde vas Chittaphon? –La voz de MinHo lo sacó de sus pensamientos, se giró y sonrió.

-Saldré con Johnny, es... e-es sólo, iremos a dar una vuelta y...

-No me mientas, no te atrevas a hacerlo, si no me dices despertaré a TaeHyun y te enfrentarás a él.

El tailandés suspiró y mordió su labio inferior, intentó repasar sus opciones, pero no tenía muchas, decidió sincerarse con ese chico que lo había ayudado desde el principio.

-Y-yo... todos sabemos del compromiso de su hermana con TaeYong y... tengo planeado decirle a ChaeRin que yo también estoy esperando un hijo de TaeYong, no planeo que él se quede conmigo, pero no puedo permitir que sea feliz, no luego de lo que me hizo y...

-¿Esa es la mejor opción que se te ocurrió? –MinHo se levantó con cuidado y se acercó al chico.

-Pues, sí... pensé en escribir una carta, pero necesito ver la cara de esa mujer, quiero arruinarle su compromiso, no haré nada más, lo prometo, déjeme hacer esto y jamás le pediré un favor otra vez –el pequeño tailandés miró a MinHo e hizo un puchero.

-Está bien, no me meteré, pero si TaeHyun pregunta, esta conversación jamás ocurrió, ten cuidado.

-Gracias hyung, gracias de verdad –Ten sonrió y MinHo palmeó su hombro.

Poco después, Ten salió y se encontró con Johnny quien lo llevó hasta aquella mansión, en cuanto el americano se dio cuenta del plan de Ten decidió hablar.

-¿De verdad harás esto? ¿Por qué no seguir con tu vida? Sólo olvida esto Ten, piensa en tu bebé.

-Por eso lo hago, hyung, no puedo dejar que ese tipo sea feliz, no quiso a mi hijo, pero en cuanto esa mujer le dice lo mismo se casa con ella, no puedo dejar que se burle de mí.

El pelinegro escuchaba el rencor en las palabras de su lindo tailandés, quería entenderlo, quería tratar de comprender un poco todo lo que estaba pasando en ese momento, pero se dio cuenta de que probablemente podría si quiera imaginarse lo doloroso que era todo eso para Ten.

-Entonces yo iré contigo, si esa mujer te hace algo... no quiero que nada te pase Ten.

-Gracias por apoyarme hyung.

Los chicos bajaron del auto y fueron hasta la mansión, llamaron a la puerta y una cara conocida abrió la puerta; era Jennie.

-Buenas tardes, ¿Se encuentra Kwon ChaeRin? –Ten habló y la chica frunció el ceño.

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