Cadenas

994 115 208

Advertencias:

Smut, muuucho smut

Gang bang

Kink(?

No sé, esto es muy largo, perdón(?

***

—Muévete más rápido.

Hoseok miró a Jimin con ojos juguetones y se mordió el labio antes de empezar a moverse mucho más lentamente, desobedeciendo descaradamente las órdenes del contrario.

Aquella tarde era la primera de un fin de semana largo que pasaría junto a su profesor favorito y la velada había terminado, como de costumbre, con él y Jimin jugando en su sofá.

En aquellos momentos, Hoseok podía sentir a Jimin endurecerse en su interior cada vez más con cualquiera de sus movimientos, y eso le excitaba sobre manera.

Hoseok vio como Jimin cerraba los ojos a la vez que se mordía el labio para intentar concentrarse. Ya conocía todas sus caras y Hoseok sabía que si jugaba más con él, haría que se corriera dentro suyo aunque él estuviera intentando aguantar. Sonrió de lado y le lanzó una mirada traviesa a su director. Entonces, de un movimiento subió su cuerpo, casi haciendo que el miembro endurecido de Jimin saliera de él, dejando solamente la punta dentro, y empezó a moverse lentamente en círculos. Jimin le miró y gruñó.

—¿Qué hac-... —Antes de que el hombre pudiera terminar de hablar, Hoseok se autopenetró nuevamente de una sola vez, haciendo que el pene de Jimin llegase hasta sus más profundos rincones, soltando un gemido agudo cuando el endurecido miembro golpeó su punto débil. —A-ah, dios, bebé, vas a matarme, joder.

Hoseok sonrió de nuevo antes de lanzarse a besar a Jimin, quien le devolvió el beso apasionadamente. Al separarse sus labios, Hoseok dirigió su boca a la oreja de Jimin y después de mordisquearla un poco, susurró en un tono provocativo:

—¿Te morirás de placer igual que Jungkook el otro día? —Jimin gruñó ante la pregunta y clavó su erección en lo más hondo del interior de Hoseok, haciéndole gemir de pura felicidad. Cuando Jimin empezó a moverse lentamente otra vez, Hoseok le dedicó otra de sus traviesas miradas. —Vamos, señor Park, confiese... —Hoseok movía su cuerpo lentamente arriba y abajo, gimiendo a la vez que hablaba entre susurros. —Mm... A-ah... Con-confiese, ¿cuántas veces se corrió, mm, viendo a escondidas cómo otro me follaba el culo...?

—Ah... —Jimin no podía negar las palabras de Hoseok y el solo recuerdo de aquella tarde le hacía endurecerse más. Aquel pequeño demonio terminaría por volverle loco. —Bebé, lo que me excita es... —Jimin se acercó al cuello de Hoseok, mordiéndolo, y sonrió contra su piel, luego puso sus manos sobre la cintura del chico, obligándole a incrementar el ritmo de sus movimientos -que por mucho que, mm, ah, te follen el culo, tú sabes... —Antes de que pudiera reaccionar, en un rápido movimiento, Jimin levantó el cuerpo de Hoseok con sus manos, provocando que el menor gimiera desesperado cuando se notó vacío. Entonces, el mayor giró su cuerpo, lanzándolo contra el sofá, agarrando una de sus manos para retenerla contra su espalda y le penetró sin cuidado, embistiéndole con determinación. La habitación se inundó de los gemidos que Hoseok no podía evitar proferir y Jimin sonrió satisfecho. —Tú, ah, tú sabes, bebé, que tu culo es sólo mío, y que nadie será, mmm, capaz de follarte como yo. Pero, mm, me gusta ver como esos idiotas... —Jimin agarró el pelo de Hoseok con su mano libre, obligándole a echar la cabeza hacia atrás y empezando a embestirle aún con más fuerza —lo intentan. Ahh, mierda, me encantas, joder.

Sorry, mister Park (Jihope)¡Lee esta historia GRATIS!