CAPITULO: 28

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GAIL

—Michael por favor escúchame.— suplique entre sollozos pero no logro detenerlo, ya es muy tarde la puerta se ha cerrado y las últimas palabras se atoran en mi garganta, sin lograr salir.

Ya no puedo hacer nada, él jamás va a perdonarme. Bien es cierto lo que dicen: Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Yo lo perdí por mis malas acciones, por mis miedos e inseguridades lo perdí para siempre.

No solo había perdido a mi mejor amigo, sino también perdí al hombre que amaba. Me había enamorado de él.

—¿Estás bien?— me pregunto de pronto Alexander haciendo acto de presencia a mi lado y yo solo me limite a negar mientras mis lágrimas caían por mis mejillas a lo que se aproximo a darme un abrazo atrayéndome a su pecho. —¿Él no quiso hablar contigo?— añade otra pregunta y niego otra vez. —Creo que deberías darle tiempo. Quizás para él no es fácil esta situación. Además, acaban de firmar el divorcio.— culmina.

—Quizás tenga razón.— murmuro soltándome de su agarre y le hago indicar con un ademán queme voy.

—¿A dónde iras ahora?—inquiere saber.

—Voy... Voy a ir al café.— divagó.

Quizás sea bueno buscar a Hannah. Necesito hablar con ella. También debemos arreglar nuestras diferencias.

—Si quieres puedo llevarte.— ofrece.

—No.— niego en enseguida. —No es necesario, de verdad. Yo tomare un taxi. Hasta luego Alex.— manifiesto al mismo tiempo que me alejo del lugar y me dirijo a las escaleras para salir del bufé, no tenia ganas de esperar al ascensor. Una vez estoy afuera tomo un taxi, para ir al café.

Quizás Alex tenga razón y lo mejor es darle tiempo a Mika.

• • • • •

GAIL

Minutos antes...

—Yo no tengo nada que hablar contigo. Lo que teníamos que solucionar ya esta resuelto.— espeta. Justo en ese momento se abre la puerta del ascensor y me adentro en el, la observo de reojo y veo que se aproxima alcanzarme, pero la puerta se cierra.

Ya termino todo para siempre.

Lo mejor es que cada quien siga su camino ahora.

Una vez salgo del bufé, me apresuro a tomar un taxi para dirigirme a mi departamento, mientras hago el recorrido llamo a la agencia de viaje y pido un cambio de vuelo de regreso a San Francisco lo antes posible, pensaba regresar en dos días para solucionar las cosas con la venta de mi departamento, pero no quería correr el riesgo de encontrarme de nuevo con Gail y su novio. Me afecta en gran manera toda esta situación y los celos me están consumiendo, nada más de pensar que ella esta con ese sujeto.

Admito que estuve a segundos de olvidar todo y regresar hablar con ella, estaba dispuesto a escucharla incluso a perdonarla, pero mi orgullo era más grande y tengo heridas que sanar, para mí no es fácil, no es algo se olvide de la noche a la mañana, ella quebró nuestra confianza al mentirme. En cuanto llego a mi departamento voy por mi maleta, o mejor dicho la maleta de Gail, a lo que ahora me surge la duda.

¿Será que encontró la carta?

En tal caso que así hubiera sucedido, seguro ni le importo, por que allí estaba con su novio.

Ya me da lo mismo, mejor es que me vaya y no vuelva más. Termino de tomar la maleta, salgo de edificio y sino al mismo taxi que me estaba esperando en la entrada, el vuelo de regreso salia en una hora.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!