Caronte

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Caronte una divinidad del inframundo, era el encargado de guiar las sombras de los difuntos al Hades, las sombras debían pagarle un óbolo que los vivos previamente habían colocado previamente al muerto en la boca.  


* * *


Pronto se terminó toda esa emoción de la fiesta, se terminó la diversión, la música, las bebidas, el sexo y la felicidad para la relación que iniciaba. Todos tuvieron que volver a la realidad al día siguiente, debían afrontar las consecuencias de sus actos aún si no se sentía así, todos comenzaban a caminar sobre un campo minado.

El fin de mes había llegado, JiYong volvería a la casa al igual que JinHwan y JunHoe, el líder regresaría para hacer las cosas difíciles, y esta vez regresaría con noticias que no eran agradables para él, eran esas noticias lo que daría inicio a todo lo malo que pasaría dentro de la fraternidad.

Esa mañana, JiYong se había despertado temprano, su cabeza dolía una vez más y sentía esas nauseas que últimamente no abandonaban sus mañanas. Salió de la ducha y se miró al espejo, podía escuchar a su novio en la cocina mientras preparaba el desayuno, escuchó su celular sonar y asumió que era TaeYong por lo que optó por ignorarlo, pero cuando el aparato comenzó a sonar con insistencia se dio cuenta de que no era su chico de cabello blanco.

Fue a la habitación y tomó su celular, por alguna razón sus manos comenzaron a sudar cuando leyó el nombre de la persona que llamaba; su padre. Contestó y su padre comenzó a hablar.

-"Te recuerdo que cuando te llamo debes responder rápido JiYong, buenos días, espero que ya hayas leído el documento que te envié a tu correo electrónico, sólo llamo para asegurarme de que lo hagas si no lo has hecho, disfruta tu fin de semana."

Una vez más, su padre no le daba oportunidad de decir nada, odiaba que eso pasara, que su padre sólo se preocupara por la estúpida fraternidad, rodó los ojos, se vistió rápidamente y luego revisó su correo electrónico. Cuando leyó aquello pasó su mano por su cabello y suspiró, había olvidado por completo que ese día había llegado, aquella voz no ayudaba, no ayudaba en lo absoluto.

-El desayuno está listo amor, ¿Pasa algo? –SeungHyun se acercó a su novio, lo notaba raro y eso no le gustaba.

-Lee esto que me envió mi padre, ¿Cómo lo olvidé?

-¿Esto no era luego de los exámenes? ¿Por qué lo adelantó?

-No lo sé, pero debemos encontrarle una solución, Seung, no puedo dejar que ese niño idiota, ese estúpido niño...

SeungHyun se levantó y abrazó a su novio, le preocupaba mucho la salud de su hermoso JiYong, no quería que se preocupara por nada, en ese momento deseaba poder escapar a todo eso, quería poder irse, poder empezar una vida lejos de ahí.

-Encontraremos la solución, ahora vayamos a desayunar, debemos ir a ver la mansión, prometo que encontraré la solución, ¿De acuerdo? –SeungHyun besó los cabellos de su novio quien asintió.

-¿Me lo prometes amor? –JiYong miró a su novio quien sonrió y asintió.

-Lo prometo cariño, haría todo por ti.

JiYong sonrió y besó los labios de su novio, amaba cuando SeungHyun lo apoyaba en sus planes, cuando le decía que lo ayudaría en todo, amaba cuando las cosas salían como él quería. Eran en momentos como ese que creía que tomó la decisión correcta al comenzar una relación con el chico alto.

Bajaron a desayunar y luego comenzaron a alistarse para salir a la mansión, aquel sería un fin de semana decisivo para muchas cosas y JiYong creía que tenía la ventaja ante los demás.

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