CAPITULO: 24

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MIKA

Un fuerte zumbido retumba en mis odios arrancándome del sueño, parpadee un par de veces aun tumbado boca arriba en la cama y me percato que era una llamada de entrada a mi celular, así que me aproximo a tomarlo en la mesa de noche donde de reojo veo el despertador que marcan las 9:48am. Hoy era viernes. Finalmente termino de tomar el celular y me decido atender la llamada.

—Buenos días. ¿Señor Johnson?— habla una voz femenina la cual desconozco.

—¿Si?— dudo.

—Hablamos de «La Agencia de Publicidad: The McCatney»— aclara a lo que de un salto me levantó de la cama.

—Si. Si. Se cual es. ¿Dígame?— contesto.

—Nos hemos tomado el atrevimiento de comunicarnos con usted, debido a que queremos saber si ya ha tomado una decisión respecto al contrato en San Francisco, necesitamos la respuesta lo más pronto posible, a decir verdad el plazo sea reducido hasta el lunes...

—¿Hasta el lunes?— pregunto confundido interrumpiéndola.

Me habían dicho que era un mes de plazo.

—Si.— confirma. —El puesto que se le ofrece adquirir obtiene una gran demanda, pero sin duda el jefe: el señor Noah McCatney está muy interesado en usted para que acepte lo más pronto posible.— comenta.

—Pero...— antes de que pueda concretar una oración me interrumpe.

—Si se preocupa por la estadía en San Francisco, no hay problema.— declara.

¿Acaso lee la mente?

—El contrato incluye que se le otorgue un departamento en la ciudad con todos los gastos pagos por un año y además de un vehículo.— agrega y justo en este momento me he quedado sin habla, eso no me lo esperada, en la entrevista no me informaron de eso.

Seguro estas dormido aun Mika.

Sin duda es una gran oportunidad y resolvería mi problema, sin tan solo ese puesto fuera aquí en Miami sin pensarlo dos veces aceptaría. Pero ahora mi prioridad era Gail, no quiero alejarme de ella, no justo ahora.

—Así que por favor piénselo bien para que pueda confirmar su decisión el lunes. Lo estaremos esperando a primera hora.— concluye.

—Muchas gracias. Lo tendré en cuenta.— culmino a lo que cuelgo la llamada.

¿Ahora qué se supone que haré?

• • • • • •

GAIL

—¿Sabes? Ahora tengo curiosidad de saber. ¿Por qué Derian compro el café para ser el nuevo jefe? Si es hijo de uno de los empresarios más importantes de Estados Unidos.— le comento curiosa a Hannah.

Era viernes, ya era casi medio día, ambas estábamos detrás de la barra, para servir unos que otros aperitivos.

—Seguro lo hace para amargarme la vida, estoy segura de eso. No lo soporto.— responde. —¿Puedes creer que me monto una escena en la calle solo porque me vio hablando con Jean hace solo dos días?— cuestiona incrédula. —Además, tú vistes ayer como lo corrió del café. Esta loco.— agrega.

—O celoso.— añado a lo que la rubia abre sus ojos como plato.

—¿Celoso?— bufa. —Por favor. Solo lo hace para molestarme.— implora.

—Difamar es un delito niña.— intervine Derian provocando que ambas nos sobre saltáramos del susto.

¡Ay, no! Nos escuchó.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!