9: Fugitiva

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El ritmo cardíaco de Emma se encontraba a una velocidad inimaginable, una cosa era que Ethan Hood no le agradara en absoluto, pero otra muy diferente era encontrarse con el cadáver a sus pies.

-¿Sigues creyendo que puedes conmigo, mi queridísima Emma? -Exclamó la voz que no venía de ningún lugar en especial.

-¡Claro que sí! Sé que puedo contigo -Emma arrancó el cuchillo del pecho de Ethan y empezó a dar vueltas por la habitación con él fuertemente agarrado. -¡Sal de tu escondite ahora mismo! ¡Sal de tu escondite y déjame matarte para acabar con esto ahora mismo! -Emma se encontraba casi gritando y con la respiración agitada.

-¿Vas a matarme? ¿En serio? No me hagas reír -Soltó una carcajada burlona.

-Claro que si, ¿Crees que no puedo hacerlo?

-Claro que creo que puedes hacerlo, después de todo has matado a Ethan Hood.

-¿Qué mier...? ¿De qué hablas? Si tú fuiste quien lo mató -Frunció el ceño y bufó.

-¿Y cómo vas a decirle eso a la policía y a todas las personas que hay afuera con un impedimento de apenas tres minutos para abrir la puerta y descubrirlo todo?

-Pues tampoco van a creer que yo lo he hecho.

-¿Y por qué no, Emma? He decidido ayudarte, pero nadie podía saber que yo lo había hecho, así que, decidí hacerte el pequeño favor de cortar la transmisión de audio en vivo que Ethan estaba haciendo con el plan de revelar tus secretos y además, lo he matado, pero en este preciso instante eres tú quien tiene en su poder el arma homicida.

-¿Por qué razón no pensé en eso? -Susurró Emma antes de darse una palmada en la frente.

-Lidia con esto, mi queridísima Emma.

-Jódete, estupidísimo psicópata.

Esta vez no recibió respuesta, y entonces se dió cuenta de que ahora solo disponía de poco más de un par de minutos para planear una buena coartada.

Soltó el cuchillo suspiró, tenía que pensar en algo realmente rápido.

Entonces su mente se iluminó, como si la idea hubiera llegado volando por la ventana que se encontraba al frente suyo.

Esa ventana iba a terminar siendo su salvación.

Tenía dos minutos para huir antes de que abrieran la puerta y encontraran el cuerpo de Ethan con un cuchillo que tenía las huellas de Emma.

Emma apartó la cortina de la ventana y se sentó en el marco con la pierna derecha adentro de la casa y la otra afuera, giró su cuerpo noventa grados y sacó la pierna izquierda de manera que ambas estuvieran afuera.

Volteó nuevamente, pero esta vez 180 grados y se agarró fuertemente con sus manos del marco de la ventana, se deslizó lentamente y en dos segundos ya se encontraba agarrada de la ventana a punto de soltarse.

-Mierda, esto se ve más fácil en las putas películas -Susurró. -Bueno, que sea lo que Dios quiera -Cerró los ojos y se soltó, cayó de pie al cemento del patio de la casa de Carla produciendo un fuerte estruendo, sus sandalias terminaron con rayones y desde las rodillas hasta la punta del dedo del pie le dolía fuertemente por el impacto contra el suelo.

Un chico y una chica que se encontraban besándose recostados en la pared de la casa de Carla, se apartaron a ver quien había producido aquel estrepitoso sonido y miraron a Emma con el ceño fruncido.

-¿Qué? ¿Soy o me parezco? -Preguntó Emma rodando los ojos mientras que también se masajeaba el tobillo izquierdo con la mano derecha.

-Que geniecito -Dijo la chica antes de voltear para continuar besando a su pareja.

Emma Hamilton - Asunto Pendiente #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora