-"Qui giniciti" -Se burló Emma imitando la voz aguda de la chica y continuando su camino a su coche. Según sus cuentas, ahora solo tenía poco más de un minuto.

Corrió hasta que encontró su coche y cuando se vió adentro, suspiró, se aseguró con el cinturón y emprendió marcha para huir rápidamente de aquella fiesta.

-¿Qué voy a hacer? ¿Qué acabo de hacer? -Se preguntó Emma en voz alta tratando de encontrar una explicación a todo lo que estaba pasando y un lugar a donde huir.

Tenía que huir, tenía que hacer algo para que no la encontraran, tenía que hacer que 'Ian' y seguramente en unos minutos, la policía no la encontraran.

Pero Emma no tenía a donde ir, no era como en aquellas películas en las que el protagonista se compra un pasaje para ir casi a Marte y allí lograba iniciar una nueva vida .

Emma no podía darse el lujo de hacer eso, era demasiado cobarde para alejarse de las personas que amaba mientras huía por un crimen que no había cometido.

No pasaron más de treinta segundos hasta que su teléfono empezó a sonar repetidamente recibiendo llamadas de Agni. Evitó contestar, primero, porque no se sentía lo suficientemente animada para explicar cómo había muerto Ethan, segundo, porque no quería que nadie supiera a donde iría, después de todo, mientras más pocas personas lo supieran, mejor, así habían menos posibilidades de que Ian la encontrara, y tercero, porque iba conduciendo, y Emma era una conductora responsable.

Se dirigió a su casa primeramente, abrió la puerta y subió a su cuarto silenciosamente, agarró un bolso Totto y empezó a doblar y empacar la ropa más adecuada para utilizar cuando se huía de la policía.

Pero, ¿Qué se utilizaba para huír de la policía? No es como que fuera una actividad muy común en la vida diaria de las personas.

Obviamente no llevaría tacones, mi vestidos que la apretaran cuando necesitara correr.

Llevó tennis, leggins, sudaderas, suéteres y camisetas, tenía que lucir lo más casual posible pero también lo más adecuada en caso de que necesitara correr.

Las lágrimas caían por sus mejillas mientras cerraba su bolso, ¿En qué se había convertido? ¿Cómo era que su vida había cambiado tan extremadamente en apenas una semana? Hacía una semana por lo único que se preocupaba era por la tarea de química o por lo que usaría para ser la sensación de las fiestas.

Se llevó el bolso a la espalda y se dispuso a volver a su coche, iba a la mitad de las escaleras cuando sintió que algo le faltaba, no se había despedido de sus padres.

Se dirigió a la habitación de sus padres tan silenciosamente como pudo, abrió la puerta despacio y con cautela y se introdujo en la habitación.

Su madre descansaba plácidamente en su cama sola, Emma se preguntó donde estaría su padre, pero no era el momento de buscarlo por toda la casa.

Le dió un pequeño beso en la mejilla a su madre y le susurró cuanto la amaba, para después emprender su partida.

Salió de su casa y subió a su coche una vez más, aceleró y emprendió su huída.

¿A dónde iba? No lo sabía, solo sabía que no sería cerca, no podía permitir que nadie la encontrara, especialmente 'Ian'.

El único sonido que se escuchaba en el coche eran los sollozos de Emma, y además de un par de coches que Emma se encontró, la calle se encontraba totalmente desierta.

Esto era escalofriante, estaba huyendo de la policía a la mitad de la noche sin rumbo fijo, sin mencionar que no disponía de un tanque lleno de gasolina.

Emma Hamilton - Asunto Pendiente #1Donde viven las historias. Descúbrelo ahora