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Apena había pasado un día, los primeros rayos del sol entraban por la ventana está vez despertando al alfa el cual gruñó abrazando al cuerpo pequeño cuerpo desnudo bajo la sábanas, habían estado haciendo el amor toda la noche y a decir verdad ambos tenían sueño, rió al recordar los lindos gruñidos de su bebé cuando le pidió más después de tres veces, quién iba a pensar que un nene tan pequeño se comportaba así, pero era su bebé, lo tomo en sus brazos llenando su rostro de besos que solo hacía que su carita se arrugase, se decidirían por dormir hasta tarde, mucho muy tarde.

1:45 p.m.

Aún seguían en la cama y fue en ese instante cuando los ojos del más bajo se abrieron notando un alfa debajo de su cuerpo, siempre había soñado despertar así y ahora lo tenía; besó repetidas veces los labios del más grande quién dormía plácidamente, pero no por mucho, cuando Louis decidió gruñir para despertarlo por qué tenía hambre  — ¡HAZZ! ¡HAZZ! se está quemando la casa.— gritaba entre saltos hasta que su rizado despertó algo asombrado —¿¡Qué!? Vamos vamos afuera.— hablo rápido con un tono de alarmo en su voz y en busca de su bóxer, las risas del lacio comenzaron a surgir sentando en la cama. — es broma, tengo hambre.— lo miró con un gran puchero esperando que no estuviese enojado. —casí muero de un infarto, si me despiertas así todos los días probablemente muera.— trataba de verse serio pero en realidad estaba conteniendo la risa en sus adentros, se lanzó a la cama de nuevo haciéndole cosquillas a su chico quien comenzó a reír causando ruidos en toda la habitación, lo tomo entre sus brazos como un bebé y lo cargó hasta la cocina donde prepararon un delicioso desayuno demasiado dulce para ambos, después de desayunar salieron a dar un paseo por la ciudad en auto, primero fueron al parque donde el oji-azul se dedicó a jugar toda la mañana, al zoológico y dónde pudo ver demasiados animales que ni siquiera conocía, cada vez que sonreír era la luz  de la vida del alfa, ni sabía desde cuándo pero ya lo amaba demasiado, quizá desde que el pequeño cumplió sus doce años y se volvió tan hermoso, a los trece le daba demasiado cariño y actualmente era tan bonito, por sus pensamientos corrían ideas como la de que Algún chico en unos años tendría la suerte de tenerlo para siempre, eso lo lleno de tristeza y podía ser que un poco de coraje. Antes de que se enojase mas llamó a su bebé el cual corrió a sus brazos entre algunas risas 

  -¿ya vamos a casa?- pregunto el pequeño lacio en un tono bastante dulce besando unan de mas mejillas del alfa haciendo que se formase un sonrojo en las mejilla del menor 

-¿quieres ir a casa ya o quieres ir a comer?-


-quiero ir a comer algo muy rico hazz-


el día se paso volando cual aire de otoño y ya eran las 9:00 de la noche, conducían a casa y al llegar tan solo sonrió notando como su pequeño bajaba corriendo del auto hacia el interior de la casa 

su móvil comenzó a sonar de una manera sorpresiva y se quedo afuera a contestar aquella llamada que había estado esperando durante un tiempo con noticias de la madre del menor ...


<3 no había tenido tiempo de actualizar por mi trabajo pero prometo hacerlo mas seguido y aquí les dejo este pequeño adelanto <3






Sorry (LS)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora