#Capítulo 3

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Madre: hija, tenemos que hablar -dijo sería-

Yo: okay, de que quieren hablar?

Madre: nos mudaremos...

Yo: otra vez? Ahora a donde?

Padre: a Londres, no te parece fantástica la idea.

Yo: No. Pero como soy una persona sin amigos aquí, me da igual.

Padre: excelente nuestro avión sale mañana a primera hora así que arregla tus cosas.

Yo: ¿qué? Así de la nada? Tan pronto?

Madre: si, pero recuerdas que ese era tu sueño, conocer Londres y a tus ídolos. -mi padre llego con una caja, ahora que pasa-

Padre: ten, recuerdas que hace tres años dejo de gustarte esa banda, ¿ya los olvidaste tan rápido? -la verdad nunca los olvidé- que pasa cariño, es hora de cumplir ese sueño, anda sabes que te amamos, -mentiras y más mentiras-

Madre: hija, recuerdas cuando tiraste la caja a la basura, llorabas y llorabas por ellos, decías que como pudieron decepcionarte, llorabas por el Rubio... Quiero que seas feliz, quiero que vuelvas a hacer la misma niña de antes la alegre, no la de hoy, la que pasa sola y triste.

Yo: gracias pero ya no necesito esto, -le di la caja a mi madre, y subí las escaleras-

Madre: hija... -subí a mi habitación y empece a guardar todas mis cosas, al abrir la puerta vi la caja, la tomé y volví a entrar a mi cuarto, tenía miedo de abrirla, de recordar todo, pero fui fuerte y la abrí, hay estaban ellos, quería llorar y llorar pero intente ser fuerte, no pude ya estaban saliendo lágrimas, recordé todo, nunca pude ir a uno de sus conciertos, saque los pósters, las revistas, los recortes, los discos, el perfume... Las playeras, todo, al último había unas hojas, no quería leerlas sabía que me destrozarían más.

Healf a heart broken, yet a strong.¡Lee esta historia GRATIS!