—Cumplirá sus diez meses pronto. Debería tener ya una andadera, ¿qué opinas de eso?

Louis hizo una mueca, recostándose encima de Harry por completo—. Aún es muy pequeño...

—Apuesto que Ethan tendrá veinte años y seguirás diciendo lo mismo.

El ojiazul bufó suavemente—. Siempre será mi bebé.

Harry sonrió—. Sí, mamá dice eso de mí también.

[...]

Louis miró a Harry con una mueca, el rizado estaba sentado y Louis se negaba a bajarse de su regazo—. Opino que es muy tarde para que te vayas a casa.

Harry sonrió mirando su reloj—. Pasa de las dos de la mañana. No es tan tarde, estaré bien. Puedo llamarte cuando llegue a casa.

—¡Las dos de la mañana! —Louis chilló bajito, negando con la cabeza abrazándose con rapidez al cuello del mayor—. De ninguna manera vas a conducir a estas horas.

Harry sonrió besando el hombro de Louis con cariño.

—Estaré bien... Te lo prometo.

Louis hizo un pequeño puchero—. Quédate.

—Cariño, no quiero incomodarte. Vendré mañana temprano.

Louis negó, levantando su cabeza para besar los labios de Harry casi con prisa. El rizado respondió el beso, sujetando a Louis por la cintura. Comenzaron a mezclar sus lenguas, el ojiverde mordió el labio de Louis y apretó un poco más sus caderas.

—Louis... —murmuró, separándose un poco. El menor volvió a tomar los labios de Harry. Paseo su lengua por su boca y chupó un poco haciendo que el ojiverde se detuviera de nuevo—. Cariño... Por favor.

Se detuvo unos momentos para mirar el rostro de Harry que tenía algunos toques rosados en las mejillas.

Le sonrió con ojos brillantes y Louis respondió de la misma manera.

Asintió, besando cortamente los labios de Harry una vez más—. Quedate. Duerme conmigo por favor —volvió a decir.

Después de algunos besos y caricias más, finalmente estaban acomodándose en la cama. Harry tomó con cuidado a Ethan acomodándolo en el lado izquierdo de la cama a lado de la pared. Habían decidido pegar la cama junto a la pared para evitar accidentes. Ethan dormiría de ese lado por si se movía, que no cayera al suelo. Louis se acomodó en el medio besando y acurrucando a su pequeño entre las mantas, Harry se desvistió no sin antes preguntarle a Louis si le molestaba que durmiera en ropa interior, a lo que Louis sólo rió y negó suavemente para invitarlo a recostarse de una vez. Harry apagó la luz dejando solo una lampara pequeña encendida a lado de la cama y Louis se hizo a un lado para dejarle espacio a Harry. El mayor se metió en la cama y los cubrió a los tres con la sábana.

Louis se acomodó de lado mirando a Ethan de frente y pegó su espalda al pecho de Harry acurrucándose. Harry abrazó a Louis, sujetando la pequeña mano de Ethan cuando la descubrió entre los lios de las colchas. Dejó un beso en el cuello de Louis y cerró los ojos.

—El destino es demasiado a veces... —murmuró Louis—. Hace como tres meses, también dormíamos en la misma cama. Pero claro, un poco ebrios.

Sintió la sonrisa de Harry en su hombro—. El destino es... A veces inexplicable. Pasas por cosas difíciles y luego, te encuentras en calma. Sabía que tenía que dormir de nuevo contigo de una manera distinta, donde pudiera abrazarte y disfrutar de tu calor. Justo como ahora. No siendo unos desconocidos que apenas y se dieron cuenta de qué ocurría a su alrededor.

Take the Pressure • Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!