Capítulo 19.1- Ejemplares y repudiadas

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Mis astros bonitos...😁 Quiero deciros que me encantó el debate que se estableció ayer a raíz del último capítulo, he leído todas y cada una de vuestras valoraciones y opiniones...tanto a favor como en contra de Karen o de Asher...no he respondido largo y tendido como me gustaría porqué si lo hiciera quizás estaría dando pistas sobre los futuros capítulos. Por otro lado, quiero dejar claro que a mi no me molesta que os caiga mejor o peor un personaje, me gusta que saquéis vuestras propias conclusiones. Y ya que estamos de debate.... hasta ahora... ¿cuál personaje femenino os ha gustado más de la saga? ¿y masculino? ¿y los que menos?  Si queréis podéis votar por vuestros favoritos en el grupo de facebook. 

Por cierto...la de la foto es Lady Anne Norfan


-Por favor no llores más- suplicó Lord Asher Stanley a su esposa, pasando-le la mano por su frente con la intención de calmarla. Habían pasado ocho meses des de la boda y, con los días, había  llegado a profesar un profundo afecto hacía a ella aunque no a amarla. 

-¿Cómo no voy a llorar? Me acaban de decir que no podré ser madre nunca Asher...no podré darte un heredero...no podré cuidar de nuestro hijo...soy yerma... - trató de justificar sus lágrimas incontrolables con las manos abiertas y las venas henchidas, rota por el dolor, impotente y frustrada consigo misma llegando a enrojecer su piel porcelanosa.

Tras varios intentos por concebir un heredero sin resultados, los condes de Derby habían decidido acudir al médico de la familia ,el cual buscó por todo el país a un doctor especializado en la salud femenina y que había decretado que Lady Anne Norfan no era capaz de concebir, era estéril. 

Lord Asher se sentó turbado a su lado apartando sus manos de ella y hundiéndose en sus pensamientos , con la mirada perdida, distanciándose involuntariamente de su esposa. Por mucho que intentaba enamorarse de ella, querer-la... le era imposible sentirse cercano a Anne, porqué el recuerdo de Karen irrumpía en él cuando menos se lo esperaba. 

-¿Otra vez estás pensando en ella? Ni si quiera en estos momentos eres capaz de centrarte solo en mí...-se quejó la joven haciendo vibrar sus orbes azules y apartándose su pelo dorado con ímpetu- siempre esa mirada, ese muro que nos separa...todo por ella. 

-Anne, por favor, no hables así... sabes que te has ganado un lugar en mi corazón- intentó aplacar el desasosiego de su mujer cogiendo sus manos entre las suyas y mirándola fijamente con los ojos cargados de culpa - eres todo lo que un marido puede desear... eres amable, atenta, tierna...y muy bella.

-Pero no soy ella- replicó agria zafándose de sus manos y colocándose frente a un gran ventanal que iluminaba su recámara.

Lady Yvonne Stanley había escuchado la conversación entre su hijo y su nuera des de la puerta, y no podía cuanto menos, que detestar aún más, a esa mujerzuela de Karen. Aún con el paso del tiempo, seguía interponiéndose entre la felicidad y su hijo... Anne era todo lo que una suegra podía pedir, era comedida y respetuosa además de bastante obediente y fiel a sus consejos. 

-Perdonadme mi intromisión- entró Ivonne en la recámara conyugal delicadamente captando la atención del joven matrimonio -pero hay otras formas de tener un heredero si no se puede de forma natural...y nuestra posición alejada de la Corte durante estos últimos meses pueden jugarnos a nuestro favor...

-Madre no empieces con tus artimañas...-advirtió Asher. 

-No, déjala por favor, quiero oírla - abogó Anne desesperada por tener a un bebé entre sus brazos. 

*****

-¿Estás segura de lo que quieres hacer? - quiso saber Alice tocando la ya voluminosa barriga de su hermana con estima.

Ojos del anochecer ( III Saga de los Devonshire)©¡Lee esta historia GRATIS!