¿Qué pasa cuando el amor se muere?

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Al despertar noto que ya no estaba en el sillón, si no en su cama. Busco a Jay por toda la planta alta pero no hubo rastro de el. Regreso a su habitación y decidió en tomar una ducha. Necesitaba estar bajo un chorro de agua para relajarse un poco. 

Cuando termino se sorprendió un poco al ver la hora. 6:30 a.m. Era muy temprano, debía reconocerlo. Después de arreglarse bajo para prepararse el desayuno, tenia que empezar a buscar a Christian desde temprano. 

Al bajar se sorprendió al ver a Jay ahí, dormido en el sillón y sin cobijo alguno. Ella lo tapo con la primera manta que encontró y le dio un beso en la mejilla.

-Gracias Jay-Susurro para después alejarse e irse a preparar el desayuno. 

En lo que preparaba el desayuno no podía evitar pensar en Christian. Sabia como era y eso era lo que le preocupaba, no era que lo extrañara y que extrañara sus besos… ¿Oh si? Tras esos pensamientos sacudió la cabeza para que se fueran de ahí. No, ella no extrañaba sus besos ni su presencia, se decía. 

-Buenos días-Dijo Jay entrando a la cocina-¿Que haces?

-Buenos días Jay. Hago el desayuno ¿Te quedas a desayunar?-pregunto.

-Si no es mucha molestia si-dijo dándole un beso en la mejilla. 

-Claro que no es molestia, eres mi mejor amigo-dijo ella abrazándolo-El mejor de todos. 

-Y tú eres mi mejor amiga. 

-¿Puedes poner la mesa?-dijo ella, el asintió y comenzó a preparar la mesa para el desayuno. 

Cuando el desayuno estuvo listo ella y el se sentaron. Ninguno hablaba, lo dos estaban mas concentrados en si el aparecía. El único sonido que se escuchaba era el de los cubiertos chocando con los platos de plástico. 

-Gracias, estuvo muy rico. Yo creo que es hora de irme-Dijo Jay en el momento que termino de desayunar-No quiero que Christian llegue y al vernos mal interprete las cosas. 

-Si-contesto-Jay enserio muchísimas gracias.

-Gracias a ti princesa-La abrazo y se fue. 

Ella comenzó a limpiar un poco. Tropezó al sentir una terrible punzada en su pie. Reviso el pie que había sido herido. 

Un vidrio de la botella que Christian había roto la noche anterior le había herido el pie izquierdo. Su pie comenzaba a llenarse de sangre y el terrible ardor cada vez aumentaba. 

Se levanto y tomo asiento para mirar la herida. Comenzó a limpiarla con servilletas pero esta no paraba de sangrar. Era una herida profunda. 

Mientras trataba su herida no podía evitar recordar la vez en la que Christian le había advertido sobre andar descalza por la casa...

*Ambos estaban agotados. Llevaban horas pintando el salón principal y aun así no terminaban. Ella noto que el paro de pintar y se acerco a ella para observarla detenidamente. Ella remojo la brocha pero al notar que el la miraba se giro a verlo y arqueo una ceja. 

-¿Que?-dijo colocando una mano en la cintura y la que portaba la brocha dejándola suspendida en el aire.

-¿Sabes? Yo creo que no es muy buena idea que andes descalza por la casa y mucho menos que pintes sin zapatos-Dijo, sonriendo. 

-No pasara nada. Tú sabes que me gusta andar así-Comento haciendo una mueca. 

-Sigo pensando que no es buena idea-se acerco a ella y la levanto tomándola de la cintura, ella rodeo su cadera con sus dos largas y descubiertas piernas. 

Novelas De Christian OrdazDonde viven las historias. Descúbrelo ahora