Dionisio

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Dionisio, dios del vino, inspirador de la locura ritual y el éxtasis, en su honor eran realizadas las ceremonias dionisiacas las cuales producían una experiencia fantástica capaz de dejar de lado todo pasado y además generaban el placer más intenso en los seres que participaban de ella, pues los que participaban perdían la vergüenza, el temor y la razón ingresando así en una nueva dimensión; la de la exaltada embriaguez generada por el poderoso dios del vino. 


* * *


Despertó en una habitación que no reconocía, miró a todas partes en busca de alguna cosa que le diera pistas de dónde estaba, intentó levantarse, pero no pudo, su cabeza dolía y daba vueltas, sentía mucho frío y ganas de vomitar. Escuchó la puerta abrirse y miró fijamente a la persona que entraba con un vaso en la mano y un cigarro en la otra. Tuvo mucho miedo, miles de cosas pasaron por su mente, no conocía a ese chico, no quería que le hicieran daño.

-¿Quién eres tú?

-Por fin despertaste, creí que tendría que llevarte a un hospital, whisky, es para que entres en calor, bebe.

El chico de cabello castaño lo miraba fijamente y eso lo hacía sentir nervioso, tenía el presentimiento de que nada de aquello estaba bien, miró el vaso que el otro le ofrecía, pero negó.

-No, no bebo alcohol, ¿Quién eres tú?

-No te pregunté si bebías, sólo bebe, no hagas preguntas. ¿No recuerdas nada de lo que pasó?

MinHo se sentó al lado de la cama donde el chico rubio estaba acostado, le preocupó un poco la amnesia de TaeHyun, pero confiaba en que no fuera nada de cuidado. Odiaba estar en una situación así, no quería tener un esclavo como el rubio, él quería un esclavo con el que pudiera divertirse, pero su hermano le había dado al chico más frágil de todos y eso no acabaría nada bien.

TaeHyun bebió un poco de alcohol en contra de su voluntad, quemaba su garganta y eso no le gustaba, entrecerró los ojos tratando de recordar lo que había pasado, poco a poco los recuerdos llegaron a su mente. Recordaba que unos chicos lo fueron a buscar a su dormitorio dentro del campus, recordaba que lo obligaron a beber para "tranquilizarlo" pero debido a su inexperiencia bebiendo terminó muy mal. De pronto recordó el rostro frente a él, ese chico que lo miraba casi con compasión era el hermano del líder de Alpha Iota Ji, ese chico castaño ahora era su "señor".

-Tú, eres Kwon MinHo, fui tu regalo, pero yo no quiero... y-yo, p-por favor deja que me vaya, por favor... por favor.

Pequeñas lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas del pequeño rubio, MinHo suspiró de manera pesada, él no era como su hermano, él se preocupaba por los sentimientos de los demás y sin darse cuenta TaeHyun se estaba convirtiendo en su preocupación principal pero no podía dejarlo ir.

-Oye, tranquilo, lamento decir que no puedo dejar que te vayas, son las reglas, no podemos romperlas, pero no te haré daño, tengo una idea para que todos estemos bien, escúchame.

-Sólo si prometes no hacerme daño.

-Que no, no te haré daño, sólo pon atención.

El rubio estaba de verdad asustado y eso no le gustaba mucho a MinHo, pero aun así quería que TaeHyun le ayudara, ambos se ayudarían y nada pasaría, MinHo sólo quería llegar a un acuerdo que los beneficiara a ambos, algo simple que le ayudaría a divertirse, pero no tenía ni idea de todas las consecuencias que eso iba a tener en el futuro.

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