CAPITULO: 10

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GAIL

Mi vista sigue en el plato y entre mis dedos sostengo el tenedor revolviendo una y otra vez el arroz a la jardinera que ha preparado la señora Johnson para la cena. Ya era viernes por la noche.

—Mi niña. ¿Cómo vas con las clases en la universidad?— Me pregunto de pronto la señora Johnson por lo que dirijo mi vista en su dirección.

Solo han pasado tres días desde que llego y siento que tiene tres mil años aquí, ni en un solo momento a dejado de hablar de los preparativos de la supuesta boda. Incluso hasta cuando estoy trabajando o en clase me envía fotos de vestidos por un grupo que creo en WhatsApp, dónde también esta mi madre Alicia, mi hermana Andrea y Hannah.

—Excelente.— Sonreí. — Ya dentro de un mes comienzan los exámenes finales del semestres.

De verdad me emociona que cada vez falta menos para graduarme. Solo esperó que todo esto valga la pena y ganemos en el concurso para así poder pagar el próximo semestre. Si no, adiós título.

—Que bueno que solo queda un mes, así podemos aprovechar que estarán de vacaciones, para que se casen esté verano.

Ven los que le digo, en todas las conversaciones sale a relucir la boda.

Bien es cierto que se acerca el verano. Mika hacen dos días tuvo que decirle que la agencia de publicidad dónde supuestamente trabaja le habían dado los tres meses de vacaciones por lo del concurso. Por mi parte quiero explicarle que Mika y yo queremos que la boda sea después que termine el Reality Show, cosa que no es cierta.

¡Dios mío! Si seguimos mintiendo vamos a ir directo al Gehena.

—Pero nosotros queríamos...

—Hijo.— Me interrumpe dirigiendo su vista ahora a Mika quien está sentado mi lado derecho, la señora Johnson se encontraba frente a nosotros. —¿Ya han pensado dónde será la luna de miel?

¿Luna de miel?

MIKA

—Hijo. ¿Ya han pensado dónde será la luna de miel?— Inquiere saber mi madre y tal pregunta me ha tomado por sorpresa, que me atraganto con la comida, siento que me ahogo y comienzo a toser.

Creo que el arroz se me fue por el camino viejo.

Gail comienza a golpearme en la espalda y me ofrece el vaso de jugo de piña el cual tomo enseguida para pasar el mal rato.

—¿Hijo estás bien?— Pregunta preocupada mi mamá.

¿Cómo qué si estoy bien? Si cada momento se le ocurre hacernos preguntas incomodas. Primero lo de la boda por la iglesia, luego el supuesto embarazo y ahora esto. Mi mamá no tiene sentido del tacto.

—Si suegra, él está bien.— Contesta Gail. —Solo fue la impresión. Nosotros tenemos pensado ir a Hawái, por eso decidimos participar en el Reality Show. ¿Verdad amorcito?— Me mira en complicidad por lo que asiento.

—Eh... Si. Iremos a Hawái.

Es cierto que si ganamos el Reality Show el premio incluye un viaje a Hawái. Viaje que no se efectuara porque no habrá boda menos luna de miel. Lo que tendremos es nuestro divorcio, es el acuerdo. Ni siquiera quiero pensar en como tomara mi madre la noticia.

—Cierto que ustedes concursaran en el Reality Show.—Nos observa con fijeza. —Si no hubiera sido por eso y el artículo de la revista, no me entero de que estaban casados.

—De verdad lo siento mamá, es que todo fue muy rápido.

Está mentira cada día crece más.

—Bueno. Ya no hay de que preocuparse, aun falta la boda por la iglesia.— Añade.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!