21. ¿Distinto?

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Lunes por la mañana nuevamente, un buen día con buen sol y cielo despejado.
Un buen inicio de semana para todos, aunque claro que había excepciones. Por ejemplo: un examen que había mantenido muy ocupado estudiando al querido castaño de Gerard. Sí, Frank por supuesto.
Después de la fiesta no hablaron por teléfono, no mensajes, no llamadas ni nada por la falta de tiempo y porque por la cabeza de ambos pasó la idea de empezar con el pie derecho el lunes.
Con la única persona que había hablado Gerard era con Dallon. Y es que de verdad se la había pasado muy bien con él en el baile. El castaño era muy lindo cuando llegabas a pasar tiempo con él, le había llevado a casa cuando él se lo pidió, le había dado su abrigo para el frío y no se olvidó de abrir la puerta para él. Y sí, cualquiera pensaría que este solo quería impresionar al pelirrojo o algo por el estilo. Pero la verdad era que Dallon realmente era así, Gerard podía notar cuando una persona actuaba con falsedad pero el de ojos azules no actuaba. Su personalidad realmente era de esa forma, tal vez no lo conocía muy bien y probablemente solo vio su lado malo todo ese tiempo, pero sabía que era así.

Con la mañana siendo ligeramente cálida, Gerard decidió su atuendo por algo fresco, una camisa en color blanco y una falda de fondo azul y estampado floral, estaba listo. Y estaba emocionado, el entrenamiento para la nueva rutina con él al frente sería justo esa tarde, de verdad se sentía muy seguro de hacer a Nina a un lado.

En la entrada del instituto se encontró con un par de personas que para nada deseaba ver. Jared y un par de amigos del mismo, aunque lo habían dejado en paz por un tiempo parecía que ya no sería así, porque en cuanto cruzó la puerta y pasó a su lado comenzaron los insultos. Comenzaron las risas y frases ofensivas, en cualquier otro momento hubiera dejado pasar eso, hubiese agachado la cabeza para caminar más rápido. Pero esta vez suspiró rodando los ojos, se giró hacia ellos viéndolos y no se quedó callado, no ya no de nuevo.

—Escucha...Jared. Sé que te molesta mi presencia, sé que no soportas ver como una persona puede ser feliz consigo misma y conseguir algo de cariño. Pero de verdad estoy harto de que te desquites conmigo, yo no tengo la culpa de que tus padres no te presten atención y tengas que intentar hacerme sentir mal para sentirte bien y ganar la atención de otras personas. No tengo la culpa de que les importes tan poco como para no notar como de un promedio perfecto pasaste a reprobar clases. No es mi culpa que mis padres si me quieran tal cual soy y me amen con todo y mis decisiones sin tratar de sobornarme con dinero. Así que no vengas a desquitar tu desamor y problemas familiares conmigo—sonrió—. Pero no te preocupes, en el fondo te quieren, porque sino hubieran abortado, lo digo en serio tal vez y hasta si les importas —mencionó con burla encogiéndose de hombros y sin más que una sonrisa se dio la vuelta y siguió su camino.

Al seguir su camino por el pasillo logró ver a Frank en los casilleros guardando cosas en su mochila así que decidió acercarse.

—Hola Frank.—Frank dejó lo que estaba haciendo para voltearse a verlo.
—Hola Gee. Ammm, que bueno verte. Digo, es obvio que íbamos a vernos así que no es sorpresa porque esto es la escuela y es obvio que vendrías. Pero, es bueno verte aquí, hablando conmigo ahora...—Gerard asintió lentamente y rió leve.
—Si, si entiendo el punto. ¿Qué tal tu fin de semana?
—Estresante, tengo examen hoy, no examen como tal. Es un examen corto, pero debía estudiar, realmente quiero una buena nota. ¿Y el tuyo? Casi no hablamos...
—Sí, lo sé. Lo siento, igual y cuando me dijiste que estabas ocupado ya no insistí más.
—Bueno...—Frank sonrió y se acercó más a él—. Y ¿estás de humor para un beso?
—Es un buen día...—Gerard sonrió también—. Tal vez...
—Ven aquí...—Frank le tomó de la cintura para después besarlo despacio, había extrañado la sensación.
—Tal vez te extrañaba un poco.
—Vamos admítelo. Me extrañabas a mí. Aunque claro Dallon me reemplazó, solo espero que en esto no pero...
—Dallon parece un buen besador pero no, me gustas tú.
—Y tú a mí. —Se besaron de nuevo.
—Vamos quiero respirar aire fresco allá atrás. —Frank asintió y caminar juntos.

Por la tarde llegó la hora del entrenamiento, ya todo el equipo estaba listo para entrenar.
Mariam comenzó a poner los lugares correspondientes para cada quien.
Y como era de esperarse Nina y Gerard al frente.
Miriam les mostró la mitad repasando varías veces hasta que lograron captarle.

Gerard era muy bueno dando las vueltas y haciendo casi todo en general, Nina tenía dificultades siempre con las vueltas, punto a favor del pelirrojo.
A la mitad de la rutina hacían una formación de pirámide pero todas de pie en el suelo, técnicamente era una persona al frente y luego una fila de dos, luego tres y sucesivamente.
Pues al parecer la entrenadora estaba encantada con el trabajo de Gerard porque era él esa única persona al frente y Nina en la segunda fila. Las castaño estaba totalmente enojada podía notarse en su cara al ver a Gerard, y si antes lo detestaba esta vez sería peor.
Al terminar todas fueron a descansar un poco y otras a ducharse. Nina solo estaba con su grupo sentada mientras Gerard recogía sus cosas.

—Estúpida ballena, ni creas que me vas a quitar mi puesto. Estás de suerte nada más, porque sinceramente solo darás pena en la presentación. —Gerard suspiró y se puso de pie con su mochila en el hombro.
—Nina, cuando hables de ballena asegúrate de tener un espejo en tu casa. Yo que tú dejaría el postre y comenzaría a comer lechuga y beber agua. Es un consejo solamente porque estás a nada de que el uniforme ya no te quede. Y por cierto, cuando quieras te enseño como no cruzar tus pies en una vuelta. —Sonrió amplió dejando a la castaña con las palabras en la boca y yéndose de allí.

En la salida del instituto estaba Frank esperándole y estaba...¿Dallon también?
Se acercó mirándolos a ambos esperando que dijeran algo.

—¿Y bien..? Amm ¿Qué sucede?
—Frank dice que te llevará a casa. Pero tú y yo ya habíamos quedado que yo te llevaría —explicó Dallon.
—Ah, si bueno. Escuchen, Frank ya había quedado con Dallon. Y Dallon eres muy lindo pero no quiero despreciar a Frank. Porque no mejor...me acompañan ambos.

Dallon miró a Frank y después de unos segundos el avellana cedió sin más encogiéndose de hombros. Algo realmente incómodo para los tres, pero Gerard lo pidió.

Gerard...¿parecía un poco distinto no?


Sin tareas así que pude escribir :3 !

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!