20. Baile

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El día del baile llegó, Gerard no había asistido al baile anterior de hace un año porque no había sido invitado por nadie. Pero ahora Dallon lo había invitado y aunque no le llamaban demasiado la atención, decidió ir.
Su madre le había comprado un vestido en color blanco de encaje hombros caídos y suelto de la falda. Era realmente bonito, y aunque no fuese un color tanto para un baile de noche, le había encantado.
Habían quedado en que Dallon lo recogería a las siete ya que comenzaba a las siete y media.
Así que a las seis comenzó a arreglarse, estaba algo nervioso pero realmente llegaría con un chico bastante guapo así que podría presumir un poco y sentirse menos nervioso.
Su cabello lo secó y solo lo peinó. Se puso unas dos capas de rímel en las pestañas y una capa de brillo rojizo aunque realmente eso solo resaltó el rojo de sus labios ya naturalmente de ese color. Se puso perfume con olor a vainilla y después estuvo listo con el vestido ya puesto. Aquel le quedaba perfecto, su cintura se veía bien formada con él, el color siendo blanco la hacía ver mas delicada y siendo corto sus piernas también se lucían bastante. Y aunque nunca antes había mostrado sus hombros con alguna prenda, sintió que se veía bien.

Estuvo un rato solo esperando a que Dallon llegara por él y después de unos minutos así fue.
Fue con su madre y su padre a su habitación para decirles que ya se iba antes de bajar las escaleras y salir de casa.

Abrió la puerta con lentitud para que luego de tan solo unos segundos sus ojos apreciaran la presencia del chico al otro lado. Se veía bastante bien, vistiendo casi formal a excepción de que no llevaba una corbata ni algo de eso puesto, dándole un toque especial. Su camisa era azul oscuro por lo cual sus ojos se veían mas azules de lo normal.

—Hola Gee —saludó el castaño para después besarlo en la mejilla—. Wow, te ves...te ves increíble.
—Tú también te ves muy bien —sonrió el pelirrojo medio sonrojado.
—Bueno gracias. Pero, realmente tú te ves muy, lindo.
—Gra..gracias. Y gracias por invitarme.
—Es un placer. Ahora, vamos nos espera un baile. —Gerard asintió para caminar ambos hacia el auto estacionado frente a su casa.
Dallon como un buen caballero le abrió la puerta y después él dio la vuelta para entrar al auto.

—Pensé que estaba en reparación aún.
—Lo está, este es de mí padre. Lo prestó por esta noche. No podía llevarte en taxi siendo tu primer baile.
—Espero sea algo que pueda recordar.
—Lo será Gee, lo será.

No tardaron mucho en llegar hasta allí ya que era en la escuela.
Varias personas los observaron cuando bajaron juntos, no podían creer que Dallon Weekes fuera al baile con Gerard Way.
Dallon le sonrió a Gerard dándole seguridad mientras caminaban para adentrarse más e ir a la gran cafetería donde habían armado el centro del baile.

—Créeme, te ves mil veces mejor que muchas aquí. Te ven así porque saben que jamás podrían lucir un vestido como el que traes mejor que tú. —Gerard sonrió en respuesta caminando entonces con más seguridad, moviéndose un poco mas al caminar.
—¿Podemos conseguir algo de beber? Tengo sed.
—Claro, siéntate un momento y yo la traigo. —Gerard asintió y después Dallon se perdió un poco entre los demás chicos.

A esa hora cierto castaño de ojos avellana salía de su casa hacía el baile, había decidido no ir principio. Gerard lo había rechazado por Dallon y eso realmente no solo le ponía ciertamente celoso sino también golpeaba un poco su orgullo.
Pero al final de cuentas, decidió ponerse algo formal e ir por esa misma razón. Tal vez no tenía pareja, a pesar de que no hicieron falta las chicas que le ofrecieron ir con ellas, pero eso era lo de menos. Tenía una princesa que recuperar, y Dallon Weekes con sus ojos azules, cabello genial y probablemente medio metro de altura más que él, no se lo impediría.

—Toma Gee, quise traerte agua pero luego pensé que sería muy simple y no sabía que traerte. Pero bueno, te traje té helado.
—Gracias —Gerard bebió bastante de la botella hasta dejarla casi a la mitad—. Lo siento, es que de verdad tenía sed y hace un poco de calor.
—No te preocupes. Si quieres algo mas dímelo. O si luego sientes frío, puedo darte mí blazer. O cuando mas tarde quieras irte nos vamos —Gerard rió un poco ante las rapidez con la que hablaba Dallon.
—Ya, yo te diré tranquilo. Y ¿sabes? Tú y Frank son muy parecidos.
—Aaaah, si, si claro. Ya sabes déjame y me reduzco medio metro menos para ser iguales. Como dos gotas de agua. —Gerard rodó los ojos divertido y rió de nuevo.
—No me refiero físicamente. Quiero decir, ambos son muy atentos y a veces son muy paranoicos. Son muy caballerosos ambos. Pero tienen una gran personalidad que los hace dulces.
—Bueno, no sabía que me parecía a Frank. Pero me alegra que sea en el buen sentido. Tal vez ambos nos parecemos en eso o tal vez es tu culpa hacernos así.
—Yo creo que ya son así. —Dallon sonrió dándole la razón al pelirrojo.

Después de unos veinte minutos más, el baile comenzó a tomar sentido.
Ya todos tenían a sus parejas y muchos ya estaban en el centro.
Dallon y Gerard se levantaron a bailar aunque el pelirrojo no supiera bailar muy bien, pero la música era muy movida para bailar como sea.

Cuando Frank entró, comenzaron a poner la música lenta.
Se quedó en un lugar sentado y se cuestionó qué hacía ahí, tal vez Gerard lo volvería a rechazar.
Su vista se fijó totalmente cuando vio a Dallon y Gerard por fin.
El castaño tenía sus manos en la cintura del pelirrojo y Gerard en sus hombros. Ni siquiera él sería capaz de decir que no se veían adorables o tal vez Gerard se veía adorable con quien fuera.
Pero el momento de los celos llegó cuando vio a Gerard recostar su cabeza levemente en el pecho de Dallon mientras este seguía aferrado a la cintura del pelirrojo con la barbilla sobre su cabeza, moviéndose con la música. Frank sintió su estómago revolverse y entonces supo que debía pararse y hacer algo al respecto.
Así que al terminar la canción que vaya que era tontamente muy romántica, se puso de pie y decidió llegar a ellos antes de que la siguiente sonara. Sorprendiéndoles cuando habló.

—Mmm, lo siento Dallon..¿podrías prestármelo una canción? —Dallon miró a Gerard y este asintió levemente—. Gracias.
—Yo iré a beber algo, hace calor —Gerard asintió y así Dallon se fue dejándolos a ambos.
—Pensé que no vendrías —murmuró el pelirrojo mientras la nueva canción sonaba y comenzaban a bailar.
—¿Por qué me rechazaste? Nah, necesitas más que eso para que yo me rinda. Aunque, me siento mal porque Dallon te trajo a tu primer baile y no yo. Y me siento mal porque el bailó contigo primero. Pero aquí estoy —Gerard rió levemente mientras rodeaba el cuello de Frank con sus brazos.
—Siento la diferencia —Frank le miró un momento sin entender hasta que al fin lo hizo mirando un poco mal a Gerard mientras este reía.
—Oye, ya sé que no soy un rascacielos como él no me lo recuerdes. Y si me dices que ahora te gustan altos me iré a tirar del segundo nivel —Gerard rió nuevamente negando.
—Solo bromeaba.
—Lo sé —Frank sonrió—. Te ves precioso, siempre me sorprendes, cuando pienso que no hay forma en la que te veas más hermoso de lo que ya eres, siempre me sorprendes. Te ves muy, muy hermoso, más hermoso que cualquiera aquí. Ninguna de las chicas aquí podría lucir ese vestido mejor que tú.
—Dallon también dijo eso.
—No me importa la jirafa —gruñó el castaño provocando otra risa del pelirrojo.
—Lo sé, eres un celoso. Y no tienes derecho. Y tú tiempo de una canción se está terminando.
—Y antes de que lo haga, necesito intentar una vez más. Gee, precioso, nunca quise arruinar las cosas entre nosotros. Te prometo que nunca quise hacerte sentir mal, tú de verdad me gustas muchísimo. Podría tomar el micrófono ahora mismo y decirles a todos aquí si eso me pides. Y necesito que me des otra oportunidad, no quiero empezar de cero, porque no puedo, no puedo hacer eso. Por favor Gee.
—Frank...eres demasiado terco. Pero no lo sé, convénceme...es tu último chance.
—No volveré a ir a una fiesta si tú no vas conmigo. Y no volveré a hacer a algo así nunca.
—¿Qué tan larga es esta canción...?
—¡Gerard!
—Okay okay, escucha Frank. Eres la persona mas terca que me ah tocado soportar. Pero eres el chico más lindo que me ah tocado soportar también. Y...también...supongo que podemos olvidar eso...
—¿De verdad Gee? —Gerard asintió levemente.
—Pero, sino cumples adiós Frank Iero. Y como último requisito, terminaré este baile con Dallon hasta la puerta de mí casa. Y, nada de besos, hasta el lunes, o martes. No lo sé, si estoy de bien humor el lunes. —Frank rió y asintió dándole toda la razón—. Ahora, tu tiempo terminó, así que, iré a buscar a Dallon. No vemos Frankie.

Frank sonrió soltándole por completo y dejando que se perdiera entre las personas. Pero que más importaba. Tenía a su princesa de vuelta y era lo único que quería. El mejor baile de su vida.


Mis vacaciones terminaron.
:( so....último capítulo de la semana. 💜
El Frerard está bien de nuevo... :) por ahora.
Espero aún les esté gustando!!

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