19. Cambio

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El día sábado Gerard y Dallon salieron como lo acordaron. Nunca antes habían convivido juntos pero descubrieron llevarse bastante bien su personalidad no estaba muy cerca de ser igual pero aún así tenían algunas cosas en común. Dallon era realmente agradable, divertido y caballeroso cuando llegabas a conocerlo.
Comieron helado y luego entraron al cine a ver una película de comedia la cual había estado bastante entretenida.
Hubieron varias personas en el cine que miraron bastante feo a Gerard haciendo al pelinegro sentirse mal e inseguro. Pero Dallon intentó distraerlo de eso y en todo momento estuvo a su lado sonriéndole y haciéndole pasar por alto aquellas miradas despectivas hacia su persona. El hecho de que el castaño fuera considerablemente alto lo hacía sentirse seguro por alguna razón y supuso que era una de las cosas por la cual nadie había pasado de darle solo una mala mirada.
Después de salir de allí caminaron de regreso a casa, platicando acerca de lo bien que la habían pasado y comentando algunas cosas sobre lo que vieron en el cine.

—Dallon, ¿quieres salir mañana? Es que...me gustaría que me acompañes a un lugar.
—Sería fantástico Gee. Dime a dónde.
—Verás, eh estado pensando y realmente quiero hacerle un cambio a mí cabello. Soy alguien bastante inseguro si puedes darte cuenta, pero...no lo sé creo que ya eh tenido por mucho tiempo esta idea en mí cabeza y realmente me gustaría hacerlo. Tal vez, puedes acompañarme al salón. Mí madre siempre va ahí y ya me conocen así que será menos incómodo...
—¿Estás seguro de querer cambiar tu cabello? Digo, pienso que te ves muy bien ahora. Te vez muy lindo y no digo que no te verás bien después, solo digo que te ves increíble ahora —Gerard sonrió tierno bajando la vista a sus zapatos mirando sus pasos.
—Estoy seguro, siempre eh querido el cabello rojo así que, realmente estoy muy seguro. Gracias por pensar que me veo bien, pero no es por eso es solo que quiero algo diferente.
—Pues, si así lo quieres yo no diré nada en contra, por supuesto que te acompañaré. Aunque tal vez a Frank le gustaría ir ¿no?
—Sí, bueno. Realmente ahora...no, no estamos en tan buenos términos. —Dallon asintió—. Pero si no quieres ir está bien.
—No, no Gee, claro que quiero ir. ¿A qué hora?
—Supongo que en la tarde. Gracias. —Dallon asintió sonriente.

Siguieron caminando hasta llegar primero a la casa de Gerard y después de despedirse Dallon siguió su camino.

Y sí, definitivamente un día después Gerard Way salió del salón con el cabello en rojo brillante.
Sentía muy nervioso al principio y tenía miedo de no quedar bien, pero cuando se vio en el espejo estuvo satisfecho. El color resaltaba muy bien su piel blanca y sus ojos verdes. Además se sentía por alguna razón con más seguridad que con el cabello negro.
Dallon también le había dicho que se veía muy bien con ese color cuando le vio. Su madre durante la cena y su padre también le dijeron lo mismo.
Michael no lo había visto pero estaba seguro que cuando lo viera comenzaría a decir muchas cosas.
Frank le había enviado algunos mensajes durante la tarde, pero realmente no mantuvieron una conversación ya que él no había tenido mucho tiempo para hablar. Tenía varias tareas acumuladas y tenía que terminarlas.

El lunes por la mañana estaba un poco nervioso, su color de cabello llamaba bastante la atención y sabía que rápidamente comenzarían a hablar de él.
Y sí, Michael había inmediatamente cuando le vio en el auto, había comenzado a decir que era una verdadera vergüenza. E incluso cuando se bajó del auto le dijo que se veía realmente ridículo con ese color.

Al entrar al instituto extrañamente se sintió con mas confianza.
Su atuendo consistía ese día en una falda azul oscuro y una camisilla de rayas en magas cortas, así que resaltaba demasiado bien el rojo en su cabello.

Frank al verlo realmente no creyó que fuera Gerard al principio, pero cuando lo vio completamente mas de cerca estaba seguro de que no estaba loco o imaginándose cosas.
Se acercó a pasos lentos hacia él hasta que estuvieron frente a frente.

—Hola Gee —saludó despacio el castaño mirándolo aún bastante sorprendido.
—Hola Frank...—contestó el pelirrojo balanceándose un poco sobre sus pies.
—Wow, te ves increíble. Pensé que estaba viendo mal cuando te vi.
—Sí, bueno. Ya sabes, un pequeño cambio. ¿Te...te gusta?
—¿Quieres saberlo? ¿Realmente te gustaría saberlo?
—Su..supongo...
—Me encanta. Te ves precioso.
—Gracias...pero, creo...creo que debo irme.
—Gee —le tomó levemente del brazo—. Aún me encantas, muchísimo. Quiero que lo sepas y no se te olvide.
—Frank...
—Lo sé, lo sé. Pero, de verdad aún me tienes muy tonto y fascinado con tu belleza. Eres mí bella princesa y lo siento si es muy rápido.
—¿Y por qué la besaste a ella entonces..?
—No lo sé Gee, no tengo idea. Porque estaba muy borracho estoy seguro.
—Frank, tengo que irme. ¿Quieres verme en el receso?
—Por supuesto que sí. Por cierto, ya sabes que el baile de aniversario será este viernes y realmente quería saber si quieres venir conmigo.
—Oh, Frank, lo siento. Dallon ya me invitó y dije que sí.
—¿Dallon? ¿Tú y Dallon?
—Es mí amigo. Bueno, algo así aún no somos tan amigos. Pero sí, lo siento Frank.
—Claro, está bien Gee. Nos vemos en el receso.

Gerard asintió y después se fue dejando al castaño con un suspiro en los labios. Le encantaba Gerard, pero estaba celoso de Dallon.

Cheerleader (Frerard) ¡Lee esta historia GRATIS!