CAPITULO: 07

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GAIL

Despierto a causa de claridad del sol que entra por mi ventana golpeando mis pentañas y frunzo el ceño irritada.

Aun tengo sueño.

Me remuevo un poco apretando fuertemente mis párpados para volver a dormir, pero me es imposible conciliar el sueño de nuevo. De reojo le doy un vistazo al despertador en la mesita de noche y marcan las 09:32am.

Por lo menos dormí lo suficiente.

Comienzo a tantear con mi mano por de bajo de la almohada y agarró mi celular. Veo que tengo unas diez llamadas perdidas y varios WhatsApp de Hannah. Con todo lo que sucedió anoche, ni siquiera le avise que no regresaría a su casa. Me apresuró a responderle los mensajes, le explicó lo sucedido y solo es cuestión de segundos para que ella me responda. Conversamos unos minutos y finalmente me despido de ella, sin antes quedar en que mañana pasaría por mi para ir juntas al trabajo.

Finalmente me levanto de la cama con toda la paciencia del mundo y me dirijo al baño. Fue entonces cuándo me tope con mi reflejo en el espejo y vi la pequeña cura en mi frente, en ese instante recordé lo que estuvo a punto de pasar anoche.

¡Ay, no! Casi beso a Mika.

¿Pero en qué estaba pensando?

Jamás vería a mi amigo de otra manera.

Seguro se me cruzaron los claves con ese tremendo golpe que me di.

¿Ahora cómo se supone que lo voy a ver a la cara?

Una cosa fue lo que sucedió en el juzgado, pero otra muy diferente a lo que casi sucede anoche.

Aprieto los ojos con fuerza dejando atrás mis pensamientos y tomo un poco de aire.

—Vamos Gail. Solo actúa como si no hubiera pasado nada. Porque en realidad no paso nada.— me reprochó en voz alta.

Fijo mi vista de nuevo en el espejo y acomodo mi cabello encrespado en una coleta alta. Decidí que no saldría de casa hoy, así que opte por dejarme mi pijama de Deadpool puesta.

Si, también me gusta Marvel.

Luego salgo de la habitación de manera silenciosa, a la vez que comienzo deambular por el estrecho pasillo, pasando por la habitación de Mika.

¿Será que aún está dormido?

Quise llama a su puerta, pero no lo hice. El intenso aroma a waffles recién hechos me detuvo. Por lo que me dio a entender que se encuentra en la cocina así queme apresure a bajar. En efecto, en cuándo llegue al lugar, él se encontraba de espaldas terminando de preparar el desayuno, mientras cantaba una canción de Ed. Sheeran: Shape of you.

—«Chica sabes que quiero tú amor. Tú amor fue hecho a mano para alguien como yo. Ven, sigueme...»

—Sigo pensando que me quieres envenenar con tu comida.— bromeo a la vez que tomo asiento en la silla que se encuentra junto a la isla que divide a la cocina del comedor causando que él se sobresaltara de la impresión.

—Mujer. Me quieres matar de infarto. Después dices que soy yo quién planeo tu muerte.— contesta colocando con dramatismo una mano en el pecho a la vez que se gira sobre sus talones para quedar frente a mí. Llevaba un pantalón de pijama negro y una camisa manga corta gris con el dibujo del martillo de Thor. —No te escuche entrar.— agrega.

—Estabas muy concentrado haciendo tú mala imitación de Ed. Sheeran.— declaró soltando una pequeña risa y él me fulmina con la mirada.

—Tienes que admitir que yo canto mejor que él.— implora y yo ruedo los ojos.

Jugando A Ser Esposos: Gail & Mika ©¡Lee esta historia GRATIS!