Capítulo 26

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—Bueno Louis, volveremos de inmediato con la comida. Apresurate —Niall sonrió desde la ventana, por lo que Louis asintió y sacudió su mano en despedida. También se despidió de Liam y esperó a que el auto avanzara hasta perderlos al final de la calle cuando dieron vuelta.

Tomó un gran respiró y apretó la tela de la playera que usaba entre sus pequeñas manos para después comenzar a caminar hasta la puerta de la casa de su madre. Subió los escalones del porche y se detuvo frente a la puerta sintiéndose tenso de pronto.

Negó suavemente y tocó la puerta con sus nudillos tres veces.

Escuchó pasos dentro—. ¿Quién?

Louis soltó un suave respiro por la boca y miró al suelo—. Soy yo mamá.

—¡Oh cielo! Dame un momento —y tres segundos después, la puerta fue abierta.

Allí estaba su madre, sonriendole con cariño pero con un dejo de confusión en el rostro.

—Entra amor —lo tomó del hombro y le adentró a la casa, cerrando la puerta en un suave movimiento—. ¿Dónde está Ethan? —preguntó acomodándose el suave manto que traía cubriendo sus brazos y espalda.

Louis volteó a verla, ladeando una mueca—. Hm, está en la guarderia. O algo así.

Johannah frunció el ceño.

—¿En la guardería? Pero si es domingo. No hay guardería los fines de semana.

Louis se alzó de hombros—. Lo sé, lo está cuidando el hijo de Anne, la encargada de la guardaría —frunció el ceño también—. ¿Importa mamá?

Johannah parpadeó, alzando ambas cejas—. Claro que importa amor. ¿Por qué lo has dejado con otra persona? Si tenías algo que hacer hoy yo podía cuidarlo. Sabes que tengo el turno del trabajo hasta la tarde.

Louis negó—. No se trata de eso mamá. Necesito... —chasqueó la lengua—. He venido por mis cosas —soltó sin más.

—¿Por tus cosas? ¿A qué te refieres con eso? —preguntó la mujer, inmediatamente la angustia llegó a sus facciones haciéndole dar dos pasos más cerca de su hijo.

El ojiazul asintió, mirando en otra dirección—. Sí... He decidido que, es mejor así —se alzó de hombros—. Esta es tu casa, tú dejas que venga quien quiera. Así que como yo tengo un lugar donde estar ahora, decidiré quien entra y quien no también. Y tú sabes a que me refiero.

—Amor, ¿de qué estás hablando? Louis, hijo... Por favor.

Negó nuevamente—. Ayer hablamos sobre eso mamá.

—No, no hablamos sobre nada —la mujer negó—. Te he dicho que Zayn puede venir porque él busca a Ethan y tiene derecho a ver a su hijo.

—¿A quién le dio ese derecho? —se defendió—. Mira mamá... Tengo algo de prisa. No, no discutiré sobre lo mismo. Ya, da igual de todas maneras —intentó caminar, pero Johannah lo frenó sujetándolo del brazo.

—Escúchame Louis, jamás antes he opinado sobre lo que quisieras hacer con tu vida, pero esto me parece muy inmaduro de tu parte, me parece una total estupidez.

Frunció el ceño, safandose suavemente del agarre de su madre.

—¿Te parece una estupidez que este buscando un poco de independencia? ¿Que quiera decidir totalmente en mi vida y en la de mi hijo sin ningún tipo de presión o influencia de tu parte o de cualquier persona?

—¿Y por qué lo estás haciendo? —reclamó de mala gana—. ¿Porque te he dicho que el padre de mi nieto tiene derecho a venir a esta casa para ver a su hijo? Solo ponte en sus zapatos Louis.

Take the Pressure • Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!