Capitulo 16

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HACE DOSCIENTOS TREINTA Y CUATRO AÑOS ATRÁS

NARRADOR OMNISCIENTE

-Toc, toc. –Dijeron tocando en la puerta de la habitación. –¿Puedo pasar?

-Claro, abuela. –La joven y bella Lorraine dejó de leer el libro que tenía en las manos para mirar a su abuela.

-Dejaron esto en la puerta para ti. –Hayle Sllyburk, la bruja suplema de todo el poblado, le entregó a su nieta la carta que tenía en las manos para esperar su reacción.

La joven se acomodó boca abajo en la cama para comenzar a leerla para si misma.

La joven se acomodó boca abajo en la cama para comenzar a leerla para si misma

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Querida Lorraine:

Como te había dicho, un caballero siempre cumple sus promesas y aquí estoy. ¿Qué te parece quedar en la casita que hay junto al río? Nadie irá por ahí porque está abandona. Te espero a media noche. 

Con cariño.

A.”

-¿De quién es?

-Nadie importante. –Dijo doblándola rápidamente antes de que a su abuela se le ocurriera leerla.

-Sí se trata de un chico, ten cuidado, por favor. Aún estás experimentando tus poderes y puedes dañar a alguien...

-Sí, abuela. –Su abuela materna suspiró poniéndose de pie para salir de la habitación dejando a la adolescente locamente perdida en sus pensamientos.

•••

-Viniste.

-¡Por supuesto! –Gritó lanzándose a sus brazos al entrar en la casa mientras que él la levantaba en el aire. –Casi me descubre mi abuela, pero aquí estoy. –Arthur le sonrió feliz dejándola en el suelo suavemente. –He de decir que me sorprendió tu carta...

-¿Por qué? Como ya había dicho, soy un hombre de palabra.

-Sí, ya veo. –Rió antes de que el chico la agarrara de la mano para guiarla escaleras arriba hacia una de las habitaciones.

-Espero que te guste. –Lorraine se llevó las manos a la boca sorprendida al ver aquella habitación.

-Esto... Esto es... Hermoso.
Arthur la miró sonriendo antes de agarrarle las mejillas con sus manos.

-Llevamos un tiempo saliendo y creo que ya es momento de que te confiese mis sentimientos. Te quiero, Lorraine, y me da igual que seamos de diferentes razas porque eso no va a impedirme que siga queriendote. Me harías el hombre más feliz del mundo si aceptaras ser mi novia. ¿Qué dices?

-¿D-de verdad?

-Por supuesto.

-Pídemelo otra vez... –Murmuró avergonzada pero feliz.

-¿Quiéres ser mi novia?

-¡Si! –Se lanzó a sus brazos de nuevo para ahora si, obtener sus primeros besos como pareja oficial.

DÍAS DESPUÉS

-Lorraine.

-¿Qué pasa?

-Necesitamos hablar. –Hayle cerró la puerta tras ella para acercarse a su nieta. –Me han llegado rumores de que estás saliendo con un vampiro. ¿Es cierto?

-¿Qué hay de malo que fuera así?

-Con que es verdad. –Afirmó mirando decepcionada a su nieta.  –Esa relación no puede consebirse, Lorraine.

-¿Y eso por qué? Que yo sepa no hay ninguna norma que prohíban las relaciones entre vampiros y brujas.

-La hay si se trata de ti. –La chica rió sin poder evitarlo mientras que su abuela la miraba cada vez más seria. –Hablo en serio, Lorraine. No pueden llegar a ese extremo.

-Lo siento, abuela...

-No. –Dijo poniéndose de pie para mirarla preocupada mientras que su nieta se encogía de hombros. –¡Como pudiste!

-¡Nos amamos! –Gritó enfadada. –¡¿No puedes comprender eso?!

-¿Y tú no puedes comprender el monstruo que está creciendo dentro de ti? –Lorraine la miró confundida.

-Mi bebé no es un monstruo...

-Eso no es un bebé. –Señaló con el dedo. –No eres consciente ni de la cuarta parte del poder que tienes. La mezcla de un vampiro con tu sangre nunca será buena.

-E-eso es mentira...

-¿De verdad crees que yo te mentiría, Lorraine? Lo único que hago es protegerte... –La bruja experta chasqueó los dedos provocando que su visión se borrara y en ella aparecieran unas escenas la mar de angustiantes.

En la primera aparecía Lorraine embarazada, su tripa era más grande que la de un embarazo normal para los pocos meses que tenía. El bebé había crecido muy rápido y con él llevándose la mayor parte de la energía posible de la chica, tanto, que su corazón llegó a pararse cuando la hora de dar a luz llegó dando por finalizada su corta vida.

Lorraine abrió los ojos comenzando a respirar nuevamente bajo la atenta mirada de su abuela.

-Eso es lo que te pasará si sigues adelante con esto, Lorraine.

-N-no dejaré que mi bebé muera...

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