13. Príncipe azul

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El día siguiente fue muy extraño para ambos, Gerard no se acercaría, no porque estuviera enojado sino por que Frank no quería hablar con él por alguna razón.
Frank no sabía que decirle a Gerard después de haberse alejado y no haberle hablado.
Su celular lo había encontrado en la noche en la cocina por alguna extraña razón. Después de prácticamente echar a Nina de su casa, ella había intentado besarle e insinuarse, pero por supuesto que él la había rechazado. El hecho de que estuviera algo confundido con Gerard no quería decir que podía gustarle alguien mas, estaba segura que él era él único que le gustaba. Y lo extrañaba mucho, además sabía que probablemente estaba molesto con él por haberlo prácticamente ignorado.

Al estarlo buscando esa mañana lo vio sentado en la cafetería al parecer hablando con Patrick y sin querer realmente aquello le ponía celoso, el rubio era amable pero tal vez más de lo que le gustaba con Gerard.
Se acercó con la mochila en su hombro y se sentó justo al lado del pelinegro que no lo había notado hasta ese momento.

—Hola, Gee ¿crees que podríamos hablar? —habló despacio y vio al de ojos verdes asentir—. Lo siento Patrick...
—Sí, no te preocupes Frank, nos vemos en el entrenamiento. Adiós Gee. —Gerard se despidió con una media sonrisa y un ademán.
—¿Qué sucede Frank...? Ya te cansaste de ignorarme y te diste cuenta que podría ser útil aún. O tal vez no tienes a Nina, que por cierto dijiste que no te agradaba.
—Gee, déjame explicarte por favor. No sé como sabes lo de Nina pero creo que podría explicarte todo luego.
—Bien, escucho.
—Sabes que te eh dicho que nunca antes había sido así con nadie, como lo soy contigo. Me alejé porque tenía miedo, me di cuenta que estaba cayendo demasiado rápido por ti y me asusté. Porque tengo miedo de lastimarte, Gerard antes yo nunca estuve con alguien seriamente, siempre era algo pasajero, amaba las fiestas y despertar con personas que nunca imaginé hacerlo. Pero, tú me gustas de verdad, eres demasiado para mi, eres todo lo que nunca pensé que podría tener. Y no quise hacerlo de esa manera pero cuando me di cuenta necesitaba pensar, porque tenía miedo de darme cuenta que no era algo tan serio lo que sentía, pero me di cuenta que sí lo es. No quiero lastimarte y hacerte daño, quiero ir en serio contigo, pero el hecho de ir despacio lo hizo algo difícil pero sé que quiero seguir así, despacio pero en serio. Me gustas, me gustas mucho, más que nadie. Solo quiero hacer las cosas bien y ser sincero contigo.
—No sabía que estaba siendo tan difícil para ti y entiendo si debías pensar. Pero yo te necesitaba, te dejé un mensaje de voz diciendo que había tenido un día horrible, se burlaron de mi y me molestaron. Nina, tiró jugo en mi cabello y Jared me tiró al suelo con todas mis cosas. Y tú no pudiste regresarme una llamada, Frank estaba mal y te necesitaba conmigo.
—Gee, yo..fui a tu casa. Escuché el mensaje y fui hasta tu casa sin importarme la hora. Cuando llegué tu hermano me dijo que no estabas y que te había viso bien. —Gerard le miró desconcertado cerrando los ojos luego pensando en Michael y lo que hizo.
—Frank, mí hermano me odia. Él siempre está diciendo cosas sobre mi, no puedes confiar en él si se trata de mi. Yo estuve en casa, mis padres salieron pero yo siempre estuve allí. Michael no me dijo nada y es obvio que no quería que me vieras porque prefiere que llore.
—Lo siento, yo no sabía. Sabes que siempre estaré allí para ti, no importa si es de madrugada Gee, siempre voy a ir hasta donde tú digas. No sabía que tu hermano haría eso. Pero te prometo que fui.
—¿Y lo de Nina? Por qué la llevaste a tu casa...
—¿Cómo supiste eso?
—Porque llamé y luego ella contestó, te habló y tú contestaste...
—De seguro ella escondió mí teléfono luego...Sí la llevé a casa, ella se disculpó conmigo y parecía muy arrepentida, ella se ofreció a acompañarme a mí casa y luego yo la invité a pasar.
Te prometo que no pasó nada con ella, no te haría eso. Al final terminé prácticamente echándola porque intentó besarme e insinuarse. Pero yo no te haría eso a ti. Te prometo que todo esto fue un error y un mal entendido.
—Es que no puedo sentirme seguro con Nina detrás de ti y tantas chicas iguales a ellas. Yo solo no quise pensar en nada cuando supe estaba en tú casa porque no quería pensar mal. Frank terminarás aburriéndote por lo inseguro que soy.
—Te prometo que no será así y que no tienes porque preocuparte. Gee, a mi me gustas solo tú, nadie más. Y te prometo que esperaré hasta que pueda pedirte que seas oficialmente mí novio. Solo discúlpame por todo esto.
—Te extrañé mucho Frankie...pensé que ya no querías hablarme...—Frank sonrió para después abrazarlo envolviéndolo en sus brazos cariñosamente.
—También yo a ti princesa. Y te prometo que no era eso lo siento por hacerte pensarlo —Gerard sonrió tiernamente arrugando la nariz ganándose un beso en la frente por parte del castaño que duró por varios segundos.
—¿Todo bien? ¿No tienes miedo de lo que sientes?
—No, ya no. ¿Tú no tienes dudas?
—No, te creo y creo en lo que sientes.
—¿Puedo darte un beso? —Gerard asintió para segundos después ser besado tiernamente por el castaño quien al separarse lo vio fascinado como si estuviera viendo a la más hermosa pieza de arte.
—No me veas así —rió notablemente sonrojado.
—Es que eres precioso y me tienes hechizado o no lo sé, solo sé que me encantas.
—Frankie, eres demasiado lindo. —Ahora fue él quien besó al castaño con timidez.
—Podría vivir de tus besos y sería suficiente para mi Gerard Way.
—Ya...basta...—Frank se rió para después seguir abrazándolo demasiado meloso para su gusto.
—Veo que traes de nuevo mí suéter y aunque es mí favorito será mí regalo para ti, solo para que tengas algo mío, además adoro como te ves.
—Huele a ti, me gusta. Y es cómodo —Sonrió y compartieron un beso tierno de nuevo. El castaño era extremadamente dulce con él y eso le encantaba.

En la tarde Gerard se quedó acompañando a Frank a su entrenamiento, le gustaba verlo jugar. Hayley también estaba allí también al parecer viendo a Patrick.
Hablaron durante ese tiempo admirando a los chicos riendo de vez en cuando por alguna tontería dicha por alguno de los dos.
Por suerte el entrenamiento no acabó demasiado tarde, simplemente había sido media hora porque el entrenador tenía algo importante que hacer después. Y esta vez antes de salir Frank se duchó y se vistió.
Cuando salieron decidieron que irían a casa de Gerard además Frank debía llevar a Gerard. Pero antes de ir por completo hicieron una parada para pasar comprando algunas golosinas para poder ver una película.

Al llegar la madre de este les recibió y les hizo chocolate caliente ya que hacía frío. Subieron a la habitación de Gerard advertidos por la madre de este acerca de la puerta abierta que después dijo que se trataba de una broma.

La hora de la cena fue muy agradable, el padre de Gerard era muy simpático a pesar de lo protector que era pero al parecer el castaño le comenzaba a agradar. Michael estuvo callado durante la cena solamente escuchando lo que hablaban aunque por primera vez en una sola ocasión rió ante un comentario de Frank y de su padre.
Después de eso subieron a la habitación del pelinegro otra vez, su padre advirtió muchas cosas pero ellos solo rieron.

Se semirecostaron en la cama de este, Gerard se había puesto un pantalón de pijama pero había conservado el suéter de Frank puesto sobre su camiseta.
Frank le abrazó cariñoso aferrándose a su cintura mientras veían algo más en la televisión.
Escucharon como poco a poco comenzaba a aparecer la lluvia y con eso truenos y las luces de los relámpagos.
Gerard se acurrucó más con Frank recostándose en su pecho, la lluvia no era su favorita a veces.

—No me gusta la lluvia, me da miedo Frankie...—Frank sonrió en respuesta besando su cabello.
—Tranquilo estoy aquí pequeño, estás a salvo conmigo.
—Te quiero Frankie...—Frank se quedó callado un par de segundos sintiendo que era correcto aquel sentimiento que inundaba su pecho al escucharlo.
—También yo Gee...—Y no dijeron nada más no hacía falta. Solamente lo aferró mas a su cuerpo, respirando el olor de su cabello y haciendo pequeñas caricias en su espalda.

Se quedaron en esa posición por un buen tiempo mientras la lluvia y la televisión eran un fondo. El castaño no se percató de en que momento el pelinegro se quedó dormido en sus brazos y no pudo despertarlo, no quería hacerlo se veía precioso. Así que no lo hizo, solo le cubrió un poco con las sábanas y le dejó dormir porque al fin y al cabo también él se quedó dormido con Gerard entre sus brazos.

Frank de verdad quería convertirse en el príncipe azul de Gerard aunque esa historia ya estuviera muy gastada seguía siendo bonita.

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La escena se me hizo bonita así que bueno :3 hice lo que pude. 💖

Pd: me da miedo cuando se me acaban las ideas :'v

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Pd: me da miedo cuando se me acaban las ideas :'v

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